martes, 7 de diciembre de 2021

Navidades en el andamio

Estas Navidades, me toca trabajar. 

 Y si bien es cierto que soy muy "Grinch", estar fuera de casa y además tener que trabajar, te hacen valorar un poco más eso de pasar la Navidad con tu familia, pero así ha tocado estas Navidades y no queda otra.

Aprovecharé para disfrutar lo máximo posible de volar, de mis compañeros y de ver a los pasajeros felices por llegar a sus destinos en esos días tan especiales. 

Y es que no es la primera vez que la aviación me hace estar trabajando en fechas especiales, hace ya un puñado de años pasé Año nuevo en el aeropuerto de Barajas trabajando de coordinador y he de reconocer que la experiencia, fue agradable, en un ambiente muy acogedor con mis entonces compañeros de Lesma.

Creo que la gente que va a trabajar esos días, lo hace en un ambiente festivo, es decir, al final, todos vamos a estar separados de nuestros familiares y amigos, al menos durante esa jornada laboral, de modo que sencillamente, tratamos de hacernos la vida más sencilla en esas horas de trabajo. Y eso se nota y sobre todo se agradece. 

Quiero mandar un abrazo a todos esos profesionales que van a trabajar estos días de Navidad, id a trabajar con la certeza, de que vuestro trabajo, ese día, hace muy feliz a familias enteras, que se reencuentran para pasar juntos la Navidad. Desde Palma, os deseo unas felices fiestas y un próspero 2022!

martes, 2 de noviembre de 2021

Despertando de la siesta

 No, no he desaparecido, ni me han borrado del mapa, aunque alguno, sí lo ha intentado.

Continúo en Mallorca, feliz, vivo tranquilo, he volado mucho más de lo que podría imaginarme en verano y he recuperado esa ilusión y esas ganas de volar después de meses de confinamiento, tristeza y malas noticias.

Tampoco es que sea todo perfecto ni maravilloso, pero siendo realista, tengo muchos motivos para sonreir dentro y fuera de un avión.

El blog lo tengo bastante abandonado sí, lo cierto es que siento que cualquier cosa que diga o escriba va a ser utilizada en mi contra, como así se ha hecho y probablemente se hará...es el precio de escribir públicamente y de decir verdades que incomódan a muchos.

Tras una polémica o dos en twitter, que no quise airear demasiado, decidí que era buen momento para mantener temporalmente un "silencio radio" que me permitiese estar tranquilo dentro y fuera del trabajo.

Aunque no lo parezca, no busco ni la fama ni llamar la atención. La motivación del blog o de las redes sociales que gestiono siempre ha sido la de difundir la cultura aeronáutica, transmitir conocimientos de un modo sencillo y cercano y la de protestar ante las injusticias o desigualdades en este sector, y es por esto último por lo que más palos me han caído a lo largo de los años. Afortunadamente ya estoy curado de espanto y después de muchos y dispares insultos, todo ello no hace más que resbalarme.

En cualquier caso, aquí sigo, dando guerra, tratando de ayudar a quien me lo pide, haciendo de mi profesión y de mi día a día laboral algo lo más seguro, eficiente y entretenido posible para mi, y para todos los que me rodean.

Desde que estoy en Palma, ya no he vuelto a volar el A319 o el A321, salvo un día el 21, tampoco he vuelto a hacer líneas, y eso sí lo hecho un poco de menos, el viajar, dormir fuera unos días, cambiar de paisaje siempre es positivo...ya volverá.


Con la bajada de vuelos en Noviembre, trataré de escribir algo más por aquí, esperando claro, no herir la fina sensibilidad de alguno, que luego se ponen muy cansinos y me da mucha pereza. El humor, la acidez o la ironía no siempre son bien entendidas, y tampoco soy de los que vaya a dejar de ser como soy para no molestar al resto...mala suerte. 

Donde si estoy escribiendo con cierta regularidad es en extracrew.com colaborando con artículos sobre formación aeronáutica principalmente, seguro que alguno te interesa.



Espero que el invierno me de el tiempo y las ganas necesarias para venir a contaros cosas de mis vuelos.


Saludos y buenos vuelos! 


jueves, 13 de mayo de 2021

Quedamos en LECU

Para mi, como para muchos, volver a Cuatro Vientos es como un regreso al pasado, a aquel colegio en el que aprendimos muchas cosas que hoy nos hacen ser quien somos.

Hacía tiempo que no pisaba por allí y aunque hayan pasado los años, para mí es muy agradable moverme por allí e ir recordando momentos, e ir saludando a amigos que siguen trabajando o frecuentando aquello.

Hoy, mientras escribo esta entrada, celebro mi 32 cumpleaños y para mi, el mejor regalo ha sido y es, poder volver a encontrarme con mis amigos, y hacerlo en un lugar donde aprendí a ser piloto, con esas largas conversaciones aeronáuticas entre risas, aprendiendo de los mejores.

Y es que esa sensación me trasladó casi de inmediato a años atrás, concretamente a Valle Amblés, en Ávila, donde con mi amigo Antonio comencé a volar en ultraligeros, y allí, junto con varios pilotos de ULM podíamos conversar, debatir y charlar sobre aviación al atardecer, con los aviones aún fuera del hangar tras haber volado a Portugal y haber comido allí. 

Creo que esos momentos representan la aviación más pura, los auténticos aviadores, el vuelo por puro placer, el compartir con los amigos las anécdotas, aventuras, y también desventuras que nos ha tocado a todos vivir. Es entonces donde me terminé de enamorar de esta profesión, donde decidí ser instructor y donde descubrí que para volar y ser feliz no hace falta un uniforme y un A320, si no un pequeño avión con un motor de 80 caballos y muchas ganas de viajar, conocer lugares, personas y pasarlo bien.

Echo mucho de menos volar en ultraligero, y también dar instrucción, y si bien es cierto que el riesgo que entraña puede ser alto, adoro ser instructor de vuelo y poder transmitir todo lo aprendido a mis alumnos.

Aprovecho para darle las gracias a los amigos que ese día pasaron unos minutos conmigo en Cuatro Vientos, sabéis lo mucho que os aprecio.

Buenos vuelos y contacte con 118,7