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lunes, 3 de septiembre de 2018

Un año intenso, mi primera habilitación


Lamento escribir tan poco en los últimos meses y en general en todo este año, pero el motivo bien merece la pena.

En Diciembre del año pasado, superé el proceso de selección de Swiftair, y aunque inicialmente me ofrecieron volar el 737, finalmente comencé la habilitación del ATR en Mayo de este año.

Uno de los primeros días de simulador, no puedo ocultar la sonrisa
No fue fácil dejar Málaga por muchos motivos, y en realidad, vuelvo siempre que puedo y lo seguiré haciendo. Volver a Madrid, y a casa, tampoco ha sido ni es fácil.

Como cuando me cambiaba de colegio siendo pequeño, me disponía a llegar a mi primer día de habilitación de tipo en GTA. Mi sorpresa fue encontrarme de compañero de habilitación a Tomás, mi instructor de instrumental. Poco después vi a Alfredo Gustavo, una eminencia aeronáutica y desde ese instante un gran amigo.  10 personas comenzamos la habilitación del ATR, un grupo de personas fantástico, el primer día hicimos los grupos para los simuladores, yo me quedé con Tomás, los dos entramos como copilotos, y eso supone que me tocaría volar el 50% sentado en el lado izquierdo como comandante, así como aprenderme también los procedimientos y demás de ese puesto.
Con Tomás, mi compañero de fatigas del simulador

El curso teórico fue intenso, mucha materia, un avión complejo y poco tiempo para asimilar y digerir la información, pero hoy en día, en todas las habilitaciones, el tiempo apremia y hay que obtenerlas lo antes posible para estar "operativos" cuanto antes.
Horas y horas de clases teóricas

Después llegaron las sesiones de simulador, la intensidad no hacía más que subir, pero la motivación, la ilusión y el esfuerzo siempre tienen que ganar la batalla. Es una operación completamente diferente de lo que estoy acosutumbrado vieniendo de volar aviación general, pero mis dos años de experiencia de coordinador y los añitos de experiencia con el ATR en el flight simulator, me han dado un poco de oxígeno para sacar la habilitación.

Todo pasa muy rápido, casi sin darme cuanta, me encontraba camino de Dinamarca para hacer las tomas y despegues en el avión real. Fui el último, y dos compañeros se bajaron porque estaban ya algo mareados de hacer tomas, ya nos lo habían avisado. Yo estaba tan motivado que no se si estaba mareado o no, sólo que quería hacer ya las tomas.

Por fin a los mandos del ATR
Atento al briefing del instructor para las tomas y despegues
Las tomas fueron incluso mejor de lo esperado y el instructor nos felicitó a todos, estaba sorprendido con nuestro nivel, hay que decir que todos éramos instructores de aviación general, y que hemos pegado unas cuantas tomas y despegues como instructores.
Before take-off

Ready?
Me hubiera gustado hacer más tomas y más maniobras aquel día, pero se trata de cumplir con el expediente, no de consumir combustible para entretenernos, asi es que al día siguiente, de vuelta a Madrid.

Con las tomas y despegues completadas
Poco después, comenzamos el curso de compañía, el OCC, un conglomerado de cursos de todo tipo. El número aumentó a 19 y se incorporaron griegos, ingleses, italianos y españoles, todos ellos con la habilitación obtenida previamente. Pronto hicimos piña con los dos nuevos españoles.

Al terminar estos cursos, de vuelta al simu para recibir el curso de PBN y su correspondiente examen.

Con eso, ya estábamos listos para subirnos al avión y comenzar.

Otro de esos momentos especiales, fue firmar el contrato y ponerme la americana con los galones...y es que el uniforme de piloto me lo he puesto miles de veces, pero no la americana, creo que en ese momento, mirándome al espejo, es cuando me pare un segundo a pensar en que esto va enserio.

Me gusta el ATR, recuerdo perfectamente cuando por primera vez en 2008 me subí al primero de Air Nostrum, por aquel entonces, cargaba y descargaba sus maletas para Iberia. En un principio, me pareció un avión feo, raro...pero le cogí cariño, tanto que pedí a mi madre que me imprimiese el manual del avión, el FCOM, para el flight simulator. Podía preguntarle directamente mis dudas a los pilotos de ATR. En aquellas fechas, aún no había comenzado mi curso de piloto privado, pero me comía los manuales del ATR, y no paré hasta comprender aquello del "Modo Hotel". Casualidades de la vida, 10 años después, estoy sentado a la derecha de ese modelo de avión, con el que comencé cargando maletas, después coordinando vuelos, y ahora pilotando. Estoy orgulloso de esa progresión.

He volado en el transportín en varias ocasiones, lo cual, también me ha dado una visión de cómo es la operación. Ya he terminado el curso de familiarización, y en cuestión de días, me sentaré como copiloto por primera vez para volar el avión.

En mi primer día de familiarización
Swiftair me va a permitir volar carga y pasaje, en lugares fríos, y cálidos, en vuelos cortos, y largos, con una variedad de operativa casi inimaginable. Eso me motiva, voy a conocer el ATR a fondo en todas sus variantes, 72 y 42 y con todos sus modelos...y en lugares muy dispares. También soy consciente de las cosas negativas que ello tiene, viajar mucho, estar semanas fuera de casa, volar indistintamente de día o de noche, espero adaptarme a ello pronto y del mejor modo posible.

Por contar un poco los siguientes pasos...en el mes de Septiembre, volaré todo carga, con vuelos nocturnos de Madrid a Mallorca, más vuelos nocturnos de carga entre Colonia y Malta para terminar el mes con carga diurna desde Marsella a Túnez. Todo ello con instructores de vuelo que velarán porque vaya cumpliendo con los procedimientos y progrese como piloto en el ATR. Si por mi fuese, volaría a todas horas, tengo ganas de empezar a volar.

Procuraré ir haciendo entradas al blog en los huecos libres en los hoteles, espero gradualmente volver a recuperar algo de tiempo libre para escribir.
Vistas desde la ventanilla mientras esperaba mi turno para las tomas y despegues

Buenos vuelos y puesta en marcha aprobada ;) que comience una nueva etapa!








lunes, 9 de julio de 2018

¿ATPL online o presencial? Mi opinión y consejos

Es una duda recurrente, y por eso hoy, voy a dar mi punto de vista.

Voy a empezar contando mi experiencia personal, para después explicar ambas opciones y terminar con unas recomendaciones que os puedan ayudar a elegir.

Pero antes, recordaros que actualmente no trabajo para ninguna escuela, ni me llevo comisión de nadie por recomendar una u otra opción, ni siquiera os voy a recomendar una escuela.

Yo hice el ATPL modular en una escuela de Madrid, tuve a grandes instructores y profesores, de reconocido prestigio, con gran experiencia...pilotos en activo de Iberia y Air Europa, ex-pilotos militares, una meteoróloga, un médico aeronáutico, un controlador aéreo militar...en fin, suficiente experiencia aeronáutica para transmitir a los alumnos en cada materia.

Mis compañeros de promoción y yo sufrimos muchos cambios importantes en poco tiempo, el paso de los exámenes en español a inglés, el fin del famoso "Volare", el cambio de papel a ordenador, los exámenes en Senasa, el cambio a Aviation Exam y después a e-atpl...

No todos terminaron obteniendo el atpl teórico, los fuertes cambios nos afectaron a todos, a la escuela, instructores y alumnos.

Buena parte de mi promoción y la siguiente, en una visita al ALA 12


Tras terminar las clases presenciales llega el...vacío...la soledad, o al menos en mi caso fue un poco así, pasas de estar arropado por tus profesores a enfrentarte tú solo a los bancos de test. Porque si bien es cierto que los instructores nos aportaban mucho conocimiento, no siempre ese conocimiento era aplicable a los test, no es lo mismo recibir una clase de teórica de conducción de Carlos Sainz que hacer los test del carnet de conducir. Y es que por muy bueno que sea Carlos Sainz, tal vez no esté muy puesto en los actuales bancos de preguntas.

Con este vacío, me aventuré a estudiar y aprender un poco por mi cuenta, hay que recordar que entre medias, se decide cambiar el idioma de los exámenes al inglés, y eso supone reaprender todo...pero en inglés.

Aún recuerdo las jornadas de estudio en los últimos exámenes...unas 8 horas diarias de estudio que me dejaban mentalmente machacado, interrumpía el estudio cuando mi mente no podía más y me lanzaba a la piscina como queriendo escapar por unos momentos de la realidad y también del calor de un verano achicharrante en Almendralejo. Mi vida se resumía en estudiar, hacer test, alimentarme y dormir y poco más. Fue duro, por ese y por otros muchos motivos personales.

Y así se pasaban los días de estudio, lanzándome a la piscina y soñando con volar


Pero con esfuerzo diario, constancia y muchas...muchas horas de estudio, lo conseguí.

Por aquel entonces no existía la opción de hacerlo online, de modo que yo no tuve este dilema. Pero como instructor, si he dado clases de ATPL a alumnos presenciales y tutorías a alumnos de online.

· La clase presencial

Dependes de forma directa de tu instructor, para bien y para mal, eso supone que puede tener una gran experiencia o baja, puede dominar el banco o apenas conocerlo, puede ser un buen comunicador o ser incapaz de transmitir, en definitiva, puede ser un trampolín o una piedra en el zapato. Y en cada asignatura, es posible que sea uno diferente, de modo que los puede haber mejores y peores. Como todo.

Por contra, un instructor goza de una experiencia que como alumno no posees, de unos conocimientos mayores a los tuyos y puede darte ese consejo, esa anécdota o ese tip para los exámenes que puede marcar una gran diferencia, yo soy de los que aprende más en una buena clase que en muchas horas de estudio.

Un instructor, en muchas ocasiones, (más de las que nos gustaría) acaba siendo un poco tu guía, tu psicólogo en este camino hacia obtener el ATPL teórico, si es bueno, sabrá apretarte cuando lo necesites y calmarte cuando estés a punto de tirar la toalla.

El compartir clase con otros alumnos también es positivo, crear espíritu de equipo, con un mismo objetivo puede ayudarte y puedes ayudar a otros. Eso es importante especialemente para alumnos "dispersos" que estudian poco o se despistan fácilmente, suelen ser los alumnos más jóvenes, a los que habitualmente los padres les ayudan a pagar el curso y ojo, esto es sólo una generalidad, basada en mi experiencia, que nadie se enfade. Pero es cierto que este tipo de alumnos tiende a estudiar e implicarse menos que uno que se autofinancia los estudios, lo suelen valorar de otro modo.

En resumen, el presencial te permite extraer un poco de jugo a los instructores si son buenos o tirarte de los pelos si son malos, crear un grupo de compañeros de promoción y caminar menos solo que en el online.

· La clase online

Te conviertes en un auténtico Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como. Dependes de forma directa y casi exclusiva de ti mismo, y eso puede ser o bueno o malo, necesitas crear tus rutinas y ritmos de estudio, ser más resolutivo ante dudas que te puedan surgir y sobre todo, ser capaz de caminar solo en esta aventura. Tendrás instructores asignados para solventar tus dudas, pero quieras o no, es un camino mucho más solitario que el presencial, y debes estar preparado mentalmente y anímicamente para algo así.

Dicho esto, parece algo imposible sacar el atpl por online, pero lo cierto es que cada vez más gente opta por esta opción, te explico los motivos.

Con el boom de internet, el acceso a día de hoy a la información es inmediato, globalizado y gracias al inglés, también internacional. Con un ordenador e internet puedes sacar el ATPL.

Los CBT y los bancos online poco a poco están comiendo terreno a las batallas de abuelito de los instructores en clase, y es que los CBT no tienen falta de memoria, escasez de tiempo o anécdotas más o menos útiles, pueden ser utilizados a cualquier hora del día y desde cualquier lugar del mundo.

La calidad del contenido que hay en internet puede superar con creces al mejor instructor del mundo, y es que puedes obtener información de los CBT, de you tube, de google, de foros o insluso de blogs como éste.

Si eres capaz de manejarte con toda la información, el resultado final puede ser muy bueno.

Ésta modalidad también es interesante para todas aquellas personas que trabajan mientras estudian el ATPL.

Por tanto, el online es una buena opción si eres una persona apañada, organizada, disciplinada y si trabajas, puesto que si lo haces, es posible que sea tu única opción.


Mi opinión personal para terminar, es que si no te ves capaz de realizar por tu cuenta el online, realices el presencial y al terminar, te machaques con los CBT que circulan por internet, te muevas con los diferentes bancos y trates de coger cuanto antes una dinámica de estudio intenso.

Si por contra, te ves capacitado, eres resolutivo, te sientes preparado mental y anímicamente para el reto, o si tienes un trabajo que te impide asistir al presencial, el online es tu camino. El esfuerzo será algo mayor, pero te permite marcarte tus propios tiempos y ritmos y eso a veces es vital.

Piensa que elijas un camino u otro, todos te llevarán delante de un ordenador, en el que debes de volcar tu conocimiento sobre la materia esperando aprobar un examen y no, eso no significa que hayas aprendido, ¿o acaso te conviertes en Carlos Sainz por aprobar el teórico de conducir?

Espero haber podido ayudarte, dando un poco de luz al asunto. Ya sólo me queda desearte mucha suerte, sea cual sea el camino que elijas, y espero verte pronto por los cielos.

¿Confías en ti mismo? Así llegarás a lo más alto



Buenos vuelos y ante la duda...la charly.

El 4º Aniversario del blog merece algo especial

Hace cuatro años di el paso de iniciar este blog, teniendo como referentes a Javier Rosario o Marc Torres, entre otros, decidí lanzarme al ruedo sabiendo que no sería fácil, que abrir públicamente tus emociones, sentimientos y pensamientos puede ser algo que juegue en mi contra, como así ha sido en varias ocasiones.

Con la intención de compartir con todos mis aventuras, mi progresión, mis inquietudes y mi punto de vista, he escrito durante estos 4 años con mayor o menor regularidad, tratando de resultar comprensible para gente aeronáutica, como para los no aeronáuticos. He cedido en ocasiones la palabra o el protagonismo a personas, fundamentalmente amigos que creo que también tienen mucho que decir o aportar al blog, y me gustaría hacerlo mucho más, aunque a día de hoy, dar la cara y hacerlo junto a un nombre es algo que infunde respeto e incluso miedo a muchos y lo comprendo.

En cuatro años han cambiado muchas cosas, el blog ha evolucionado y crecido hasta convertirse en un blog de aviación de habla hispana de referencia en España y en Lationamérica. Jamás pensé que pudiese llegar a tantas personas. Y es que en estos cuatro años, sois muchos y muchas los que me habéis parado por Cuatro Vientos, por Casarrubios, por Barajas o por Málaga para decirme que leéis mi blog y animarme a seguir haciéndolo. Muchos de vosotros habéis convertido un mal día en un bonito día solo por decirme "Te conozco y leo tu blog, a ver si escribes más".

Me gustaría escribir mucho más, pero he de reconocer que cada vez soy más cauto con las cosas que escribo, ser claro y sincero...tiene un precio, y el precio es convertirse en una diana fácil para cualquier ataque, por eso, a día de hoy, ya he tenido conflictos con pilotos, mecánicos, directivos, personal de handling, controladores y un largo etc... de eso que hoy en día se conoce como "Haters".

Muchos de los que me conocéis en persona me habéis insistido para que cuente muchas de las cosas de las que "no se pueden contar" y muchas veces me he sentido tentado a ello, porque contar ciertas verdades, podría permitir a muchos ver la realidad de muchas cosas que ocurren en los entresijos de la aviación, pero desafortunadamente no todo se puede contar o al menos todo tiene su momento en el tiempo en el cual debe o no debe de ser contado.

Relacionado precisamente con esto, muchos me habéis preguntado por diferentes vías sobre mi opinión acerca de ciertas escuelas y en muchos casos he decidido no contestar. No soy comercial de ninguna escuela y trato de no dar mi opinión públicamente sobre ello, al menos de momento. Las escuelas que me han tratado bien y las que no me han tratado bien ya saben quiénes son.

Muchas horas de vuelo después, muchas aventuras y muchas experiencias después sigo aquí al pie del cañón, intentando acercaros mi profesión, mi pasión y mi evolución como piloto.

Si, la respuesta es SI. Se puede llegar a ser piloto, no necesitas ser rico, ni tener enchufe, necesitas luchar por un sueño hasta hacerlo realidad, crear tu propio camino para llegar a la meta que tú te hayas marcado. Trabajar, esforzarte y sacrificarte cada día para que llegue el día en el que cumplas tu sueño y compruebes que puedes cumplir con los objetivos que te propongas.

Ser piloto es un sueño hecho realidad para mi, y ser instructor es el mejor modo de poder compartir con mis alumnos ese sueño cumplido.

Pronto empiezan nuevos retos, que estoy seguro que serán también apasionantes.

No puedo dejar de dar las GRACIAS a todos los que me apoyáis en el camino, a las personas que creéis y confiais en mi, desde mi familia y amigos, hasta las personas a las que no conozco que me leéis y dais un like o comentáis. Sois el motivo de que siga escribiendo.

También quiero acordarme de esos amigos pilotos que ya vuelan más alto, seguid cuidando de mi, Victor, Miguel, Jordi, Vicente y Victor os sigo teniendo presentes y estoy seguro de que algún cable me habéis tenido que echar para que haya sobrevivido a dos paradas de motor y otros dos accidentes, sin contar los muchos sustos por uno u otro motivo.

Y es que nadie dijo que el camino tuviese que ser fácil, pero cuatro años después sigo con la misma ilusión del primer día,