miércoles, 14 de septiembre de 2016

Saliendo de la rutina

El aeropuerto es un lugar lleno de dinamismo, pero dentro de ese dinamismo, en ocasiones la operativa acaba siendo rutinaria, siempre con sus matices, pero recibir o despachar un vuelo de la misma compañía suele ser casi siempre igual en procedimientos.

Es por eso que se agradece mucho tener la oportunidad de ver cosas diferentes en el aeropuerto que le den color y vida.

Desde el Antonov 12, del que ya escribí una entrada "Un avión muy particular"


O el Hércules turco que pude ver hace unas semanas


Un privilegio al alcance de pocos que hoy quiero compartir con vosotros




Espero que os gusten! Buenos vuelos!

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Cuida un poco de mi, Victor.

Me enfrento a una pantalla en blanco en la que apenas se qué escribir...

No quería escribir en el blog para esto, y mucho menos para hablar de un amigo que hoy ha tenido un accidente en avioneta y ha fallecido.

Sabemos a lo que nos exponemos, pero cuando le ocurre a un amigo...todo se tambalea...

Nos pasamos la juventud estudiando, invirtiendo nuestra vida, nuestro tiempo y nuestro dinero por luchar por nuestro sueño. Llegar a volar. 

Recuerdo cómo me contaba en la oficina que él también había trabajado de socorrista para sacarse algo de dinero que invertir en volar...

Recuerdo también, charlar tranquilamente en la terraza de la oficina mientras mirábamos avionetas despegar y aterrizar en Cuatro Vientos, esa bondad, esa sonrisa siempre amigable...la aviación no te ha tratado bien, no merecías estar hoy en esa avioneta, merecías tener un puesto en aerolínea, tú sí te lo merecías, tu esfuerzo y tu sacrificio no han podido ser recompensados.

Pero la aviación, como la vida, suele ser caprichosa e injusta. Y hoy nos has dejado del peor modo posible.

Ojalá puedas cuidarme desde el cielo, protegerme para que nada me pase, susurrame al oído que vuelva a mirar la velocidad, y dime con esa sonrisa que la velocidad y la altura conservan la dentadura.

Victor ha sido un ejemplo de buen piloto pero sobre todo de buena persona, no ha tenido la oportunidad de entrar en aerolínea pero ha seguido luchando día a día por encontrar ese hueco que le estaba esperando, trabajando en condiciones no siempre deseables con la vista siempre puesta en sumar las horas para poder llegar a trabajar con dignidad en una aerolínea.

Un gran piloto que hoy vuela más alto, en la memoria quedarán esos días juntos en la oficina y esos atardeceres que a ambos nos encantaban.


Y yo mañana me volveré a poner el uniforme y volveré a volar, te mandaré un abrazo desde unos cientos de pies del suelo. 

Descansa en paz amigo.

sábado, 16 de julio de 2016

Gira a la derecha, tu otra derecha...la instrucción

Tengo la fortuna de enseñar a volar a gente sin experiencia...

Me siento muy afortunado de poder hacerlo, enseñar me permite aprender, mejorar como piloto, como instructor e incluso como persona.



Cada alumno es un mundo completamente diferente y distinto, todos tienen sus inquietudes, su proceso de aprendizaje y evolucionan a un ritmo diferente cada uno.

Ser parte de ese proceso de aprendizaje, transmitir mis conocimientos, mis consejos y mis trucos a mis alumnos es parte de mi día a día.

"Velocidad con el morro, senda con el motor" ya no sé cuántas veces lo habré podido repetir, y no me cansaré de hacerlo.



Me he encontrado con alumnos aventajados, que como si fuesen una esponja, absorben todos los conocimientos rápidamente, hay otros que son muy inteligentes, pero torpes a la hora de volar, otros se ponen nerviosos a los mandos y necesitan de unos minutos en el aire para poder dominar esos nervios.

Incluso he tenido algún alumno con cierta dislexia, y constantemente le decía eso de..."Gira a la derecha...esa no, tu otra derecha..."

También he tenido alumnos que se equivocaban a la hora de manejar la palanca de gases y al pedirle que quitase motor...lo ponía. Buena parte de esos errores vienen producidos por esa visión túnel que produce el pilotar un avión las primeras horas de vuelo.

La cantidad de información que se le transmite a un piloto novato es brutal, y eso produce en ellos un "atontamiento" (dicho desde el cariño) que hace que se les olviden cosas, se despisten o ni te escuchen...es normal y todos, absolutamente todos los pilotos hemos pasado por ello, siempre se lo digo a mis alumnos, yo también estuve como tú y también todo me pasaba "volando".



Fruto de esa evolución y ese aprendizaje, llega uno de esos momentos mágicos para todo piloto... "la suelta". Es ese momento en el que el instructor, en armonía con el alumno, decide que ha llegado el momento de que el alumno vuele sólo por primera vez.

Antes anunciaba a mis alumnos o les advertía de la inmediatez de la llegada de esa suelta, ansiada por algunos y temida por sólo alguno, ahora he decidido no hacerlo y sencillamente les sorprendo con ese momento mágico, la suma de la sorpresa y la emoción por la suelta les hace disfrutar doblemente de ese momento.

Al bajar sus caras lo dicen todo, y sin querer, siempre recuerdo mi propia suelta, ese momento en el que en el avión sólo estás tú y de ti depende por primera vez el vuelo, que aunque sea corto y sólo de unas cuantas tomas y despegues, te enfrenta por primera vez a la responsabilidad de pilotar sin ayuda el avión.

Y es que la instrucción de personas que se inician en la aviación es una de esas cosas gratificantes por naturaleza, que hacen que te sientas agradecido de tener ese puesto en el que poder compartir, enseñar, guiar y modelar a tus alumnos mientras van creciendo como pilotos pero también como personas.



Buenos vuelos alumnos y futuros alumnos, y recordad, velocidad con el morro y senda con el motor.