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miércoles, 9 de enero de 2019

La suelta en ATR

Durante los últimos años, he soltado a varias decenas de alumnos, los hay que volaban por primera vez solos, o los hay que requieren de una suelta en el avión porque llevan tiempo sin volar en ese modelo, como es el caso de Juan Velarde, piloto de la Redbull Air Race, al que tuve la suerte de poder soltar en la Tecnam Sierra.

Es por ello que tal vez no recordaba esos nervios y esa presión de tener que hacerlo bien.

He tenido mucha suerte con los instructores que he tenido en Swiftair, a los cuales estoy muy agradecido, me han enseñado, guiado y acompañado hasta la suelta.

El vuelo fué programado en un Madrid - Málaga y vuelta. Casi un regalo que fuese esa ruta, aunque el verdadero regalo y la sorpresa fué que ese día en Málaga había jornada de puertas abiertas para los spotters. 

La tarde anterior lo ví de casualidad en twitter y removí todo lo que pude para avisarles de que iba a ir y si me podían fotografiar.
Se me ve saludando al llegar a Málaga, foto de @airspotters


El video de la toma, hay que decir que la hizo el capi, a mi me tocó la vuelta 
Afortunadamente, lo conseguí. Y quiero darles públicamente las gracias. Siempre que veo spotters, trato de saludarlos. 

Otra saludando por @photohuxo
La suelta fue bien, se trata de hacer un vuelo normal, en el que vuelas con un instructor a la izquierda y un examinador detrás, el examinador da la casualidad de que es el actual director de operaciones, y eso le añade un poco de presión, pero tratándose de él, la verdad es que no me sentí presionado, al revés.

Soltarme era importante para mi, si bien es cierto que volar con instructores da un plus de tranquilidad, poder sentirme un piloto más de la compañía, también es fundamental.

Pero hay que ser consciente de una cosa, estar suelto, no significa ni supone que lo sepa todo. Significa que tengo unos conocimientos y dominio del avión suficiente para continuar aprendiendo sin un instructor a mi lado y ser capaz de volar de forma segura el avión. 

Lo cierto es que el ATR es un avión complejo, dificil de volar y muy divertido. Creo que pocos aviones de ese rango o superior cumplen con esas características. 

No, esta vez no hubo agua, ni corte de pelo, ni cualquier otro tipo de celebración mas que la gran satisfacción interna de haber logrado un paso importante para mi como piloto. En este aspecto, como en muchos otros, la aviación comercial difiere de lo que yo estaba acostumbrado...y no es que sea a peor, pero es algo más frío.

Durante el mes e Noviembre, una vez suelto, he volado dos destacamentos, en Ibiza, para volar a Mallorca y Menorca, donde pude hacer una aproximación visual, volar el ATR sobre el mar, en una aproximación visual, es de lo más divertido que he hecho hasta ahora. Aunque entrar con niebla en Ibiza también fue curioso, vivir y sentir el estrés de oir que otros aviones frustran, mientras esperas unos minutos en el aire y al final consigues entrar...es gratificante.
Los atardeceres en Menorca son otro nivel
Volar con una tripulación así lo hace todo más facil, más llevadero y más divertido!




 Después estuve en Budapest volando a Cluj con un comandante griego. Nos nevó, entramos en CAT II, también aprendí mucho. Y pasé bastante frío, y eso que iba bien abrigado...



Ahí ya había comenzado la nevada
De caminata nocturna en Budapest

Lo que pasó después, ya le corresponde a una nueva entrada, que tendrá que esperar unas semanas más para que pueda contarlo. Por cierto, voy a reducir las publicaciones que hago en facebook del blog, eso significa que para estar pendiente de las entradas, tendréis que estar atentos al blog.

Un saludo y feliz 2019, nos espera un gran año, buenos vuelos!

Gracias ATR por tantos momentos en este avión







Minutos de relax antes de ir a volar en Ibiza




Noviembre y me dió por bañarme en el mar...es lo que tenemos la gente de secano

sábado, 20 de octubre de 2018

De destacamento en destacamento

Hoy escribo subido en un A321 mientras me dirijo a Colonia, en Alemania. Desde allí volaré a Malta, ya lo hice hace unas semanas así es que conozco la ruta, los hoteles y voy mucho más tranquilo.
El hotel de Malta, un pequeño paraiso para disfrutar, pero sobre todo descansar
Llevo ya cerca de las 100 horas de vuelo en el ATR y he de reconocer que me gusta más de lo que yo pensaba. Es un avión divertido y que te permite pilotar, cada aterrizaje es un reto, viento cruzado, pesos altos o el paso de la hélice que a veces
hace cosas raras...cada avión también es un mundo y eso lo hace también entretenido.
La oficina al llegar 
Estoy aprendiendo mucho y creo que he tenido mucha suerte con los instructores que estoy teniendo.
Si todo va bien en cuestión de días podré soltarme y ya volar sin instructores. Me da mucha confianza volar con instructores pero también debo volar sin ellos, pronto lo haré.
Aproximación a la pista 10 de Alicante, un bonito amanecer
Hasta ahora he tenido varios destacamentos. Colonia para volar a Malta, Marsella para volar a Túnez, Barcelona para volar a Argel y el resto vuelos de pasaje para Air Europa. Me gusta que haya variedad, cada ruta no tiene nada que ver con la otra. Es curioso eso de salir de un lugar frío y llegar a África y tener calor.
Uno de los destacamentos que creo que recordaré siempre será el de mi primera vez en Colonia, dónde coincidí con compañeros e instructores y pude hacer deporte, conocer Colonia e incluso bañarme en el mar en Malta.
Malta al llegar a primera hora de la mañana
Casi 5 horas de vuelo nocturno, en un horario que machaca el cuerpo de cualquiera, pero que te permite ver amanecer de camino a Malta y sobrevolar hasta 6 países diferentes. Al llegar a Malta casi no sabes ni quién eres, desayunas y descansas, para luego tratar de hacer algo, comer y de vuelta a Colonia. El destacamento fue agotador, pero mereció mucho la pena.
Malta antes de salir por la tarde
Vuelo en ultraligero con controladores aéreos
El destacamento a Marsella también fue bueno, aunque comenzó de forma turbulenta descubriendo que crew control no había reservado el hotel y me tocó quedarme en otro de menor nivel porque ya no había disponibilidad en los otros. La sala VIP de Túnez tampoco fue nada del otro mundo, básicamente hay que esperar allí un puñado de horas al día para después volver. El motivo, al parecer Túnez es un país inseguro y es peligroso salir del aeropuerto. Las horas pasan lentas en la sala VIP en donde el wifi funciona de forma regular. Me quedo con las aproximaciones en Marsella y la buena música que acompañó al destacamento. Y la buena compañía claro. Me gustó ver de nuevo, esta vez desde arriba, Nápoles y Capri.
Túnez desde arriba
Nápoles y el Vesubio dando sombra a la ciudad
El avión del presidente francés
Mi paso por Barcelona fue fugaz, aunque en el hotel me dio tiempo a darme un baño turco, al día siguiente descubrí que necesitaba un visado para poder salir en Argel del aeropuerto al hotel que la compañía no me había sacado...de modo que otro día entero en una sala VIP aún peor que la de Túnez. No me hizo mucha gracia aquello. Pero no todo fue malo ni mucho menos, días antes había tenido la oportunidad de volar en Casarrubios, donde he vuelto de instructor en mi tiempo libre, con controladores aéreos. Mi sorpresa fue que despegando de Barcelona me saludaron por la radio y nos dieron un recorte en la ruta que nos permitió recortar unos minutos. Siempre se agradece.
Volar con pasajeros también ha sido una experiencia, hay que ser más pulcro en los procedimientos, más suave en el vuelo manual, especialmente en despegue y aterrizaje. Pero volar con dos tripulantes también hace el vuelo más ameno. Cumplir con los horarios también se vuelve algo más importante, todos cuando volamos queremos hacerlo en la hora programada.
En definitiva, estoy contento, los comentarios de los instructores sobre mi progreso son muy buenos y eso me anima mucho. Me siento cómodo en el avión. Y me lo paso bien.
También es cierto, que mientras escribo estas palabras ya soy consciente de que mi final de año va a ser de nuevo...movido. Aún no sé cuánto movido será pero movido...seguro.
Pero hasta que todo eso ocurra, tengo por delante una suelta en el ATR y un buen puñado de vuelos en los que seguir aprendiendo y disfrutando.
Buenos y seguros vuelos, vamos con el dos en modo hotel ✌️✊


Volar al atardecer deja imágenes espectaculares

Los Alpes desde la zona Este


Primera vez cargando algo de hielo

Sombra del ATR en las nubes




P3 Orion saliendo de Palma

lunes, 3 de septiembre de 2018

Un año intenso, mi primera habilitación


Lamento escribir tan poco en los últimos meses y en general en todo este año, pero el motivo bien merece la pena.

En Diciembre del año pasado, superé el proceso de selección de Swiftair, y aunque inicialmente me ofrecieron volar el 737, finalmente comencé la habilitación del ATR en Mayo de este año.

Uno de los primeros días de simulador, no puedo ocultar la sonrisa
No fue fácil dejar Málaga por muchos motivos, y en realidad, vuelvo siempre que puedo y lo seguiré haciendo. Volver a Madrid, y a casa, tampoco ha sido ni es fácil.

Como cuando me cambiaba de colegio siendo pequeño, me disponía a llegar a mi primer día de habilitación de tipo en GTA. Mi sorpresa fue encontrarme de compañero de habilitación a Tomás, mi instructor de instrumental. Poco después vi a Alfredo Gustavo, una eminencia aeronáutica y desde ese instante un gran amigo.  10 personas comenzamos la habilitación del ATR, un grupo de personas fantástico, el primer día hicimos los grupos para los simuladores, yo me quedé con Tomás, los dos entramos como copilotos, y eso supone que me tocaría volar el 50% sentado en el lado izquierdo como comandante, así como aprenderme también los procedimientos y demás de ese puesto.
Con Tomás, mi compañero de fatigas del simulador

El curso teórico fue intenso, mucha materia, un avión complejo y poco tiempo para asimilar y digerir la información, pero hoy en día, en todas las habilitaciones, el tiempo apremia y hay que obtenerlas lo antes posible para estar "operativos" cuanto antes.
Horas y horas de clases teóricas

Después llegaron las sesiones de simulador, la intensidad no hacía más que subir, pero la motivación, la ilusión y el esfuerzo siempre tienen que ganar la batalla. Es una operación completamente diferente de lo que estoy acosutumbrado vieniendo de volar aviación general, pero mis dos años de experiencia de coordinador y los añitos de experiencia con el ATR en el flight simulator, me han dado un poco de oxígeno para sacar la habilitación.

Todo pasa muy rápido, casi sin darme cuanta, me encontraba camino de Dinamarca para hacer las tomas y despegues en el avión real. Fui el último, y dos compañeros se bajaron porque estaban ya algo mareados de hacer tomas, ya nos lo habían avisado. Yo estaba tan motivado que no se si estaba mareado o no, sólo que quería hacer ya las tomas.

Por fin a los mandos del ATR
Atento al briefing del instructor para las tomas y despegues
Las tomas fueron incluso mejor de lo esperado y el instructor nos felicitó a todos, estaba sorprendido con nuestro nivel, hay que decir que todos éramos instructores de aviación general, y que hemos pegado unas cuantas tomas y despegues como instructores.
Before take-off

Ready?
Me hubiera gustado hacer más tomas y más maniobras aquel día, pero se trata de cumplir con el expediente, no de consumir combustible para entretenernos, asi es que al día siguiente, de vuelta a Madrid.

Con las tomas y despegues completadas
Poco después, comenzamos el curso de compañía, el OCC, un conglomerado de cursos de todo tipo. El número aumentó a 19 y se incorporaron griegos, ingleses, italianos y españoles, todos ellos con la habilitación obtenida previamente. Pronto hicimos piña con los dos nuevos españoles.

Al terminar estos cursos, de vuelta al simu para recibir el curso de PBN y su correspondiente examen.

Con eso, ya estábamos listos para subirnos al avión y comenzar.

Otro de esos momentos especiales, fue firmar el contrato y ponerme la americana con los galones...y es que el uniforme de piloto me lo he puesto miles de veces, pero no la americana, creo que en ese momento, mirándome al espejo, es cuando me pare un segundo a pensar en que esto va enserio.

Me gusta el ATR, recuerdo perfectamente cuando por primera vez en 2008 me subí al primero de Air Nostrum, por aquel entonces, cargaba y descargaba sus maletas para Iberia. En un principio, me pareció un avión feo, raro...pero le cogí cariño, tanto que pedí a mi madre que me imprimiese el manual del avión, el FCOM, para el flight simulator. Podía preguntarle directamente mis dudas a los pilotos de ATR. En aquellas fechas, aún no había comenzado mi curso de piloto privado, pero me comía los manuales del ATR, y no paré hasta comprender aquello del "Modo Hotel". Casualidades de la vida, 10 años después, estoy sentado a la derecha de ese modelo de avión, con el que comencé cargando maletas, después coordinando vuelos, y ahora pilotando. Estoy orgulloso de esa progresión.

He volado en el transportín en varias ocasiones, lo cual, también me ha dado una visión de cómo es la operación. Ya he terminado el curso de familiarización, y en cuestión de días, me sentaré como copiloto por primera vez para volar el avión.

En mi primer día de familiarización
Swiftair me va a permitir volar carga y pasaje, en lugares fríos, y cálidos, en vuelos cortos, y largos, con una variedad de operativa casi inimaginable. Eso me motiva, voy a conocer el ATR a fondo en todas sus variantes, 72 y 42 y con todos sus modelos...y en lugares muy dispares. También soy consciente de las cosas negativas que ello tiene, viajar mucho, estar semanas fuera de casa, volar indistintamente de día o de noche, espero adaptarme a ello pronto y del mejor modo posible.

Por contar un poco los siguientes pasos...en el mes de Septiembre, volaré todo carga, con vuelos nocturnos de Madrid a Mallorca, más vuelos nocturnos de carga entre Colonia y Malta para terminar el mes con carga diurna desde Marsella a Túnez. Todo ello con instructores de vuelo que velarán porque vaya cumpliendo con los procedimientos y progrese como piloto en el ATR. Si por mi fuese, volaría a todas horas, tengo ganas de empezar a volar.

Procuraré ir haciendo entradas al blog en los huecos libres en los hoteles, espero gradualmente volver a recuperar algo de tiempo libre para escribir.
Vistas desde la ventanilla mientras esperaba mi turno para las tomas y despegues

Buenos vuelos y puesta en marcha aprobada ;) que comience una nueva etapa!