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miércoles, 13 de marzo de 2019

Mi opinión sobre lo ocurrido #737MAX

Lo primero de todo es recordar que la seguridad siempre es lo primero.

Dicho esto, quiero dar mi opinión sobre la decisión de EASA de dejar a todos los aviones 737 MAX en tierra y sobre el modo de aplicar esta decisión. Por supuesto, quiero insitir, que es mi opinión personal y que cada uno es libre de discrepar de mi opinión.

Actualmente, casi todos los aviones de transporte comercial con capacidad para más de 100 personas, disponen de numerosos ordenadores, basados en un software que, a priori, facilita la labor del piloto, supervisa y/o controla los input que hace el piloto e incluso en ciertos momentos, puede tomar decisiones que anulen por completo las decisiones de los pilotos, si el software considera que la decisión del piloto puede empeorar una situación.

Como digo, a priori, estos ordenadores y este software, nos han permitido reducir los errores humanos, y hacer del vuelo algo más cómodo y más seguro. Pero, al igual que en un ordenador doméstico, los ordenadores sufren errores, fallos, tienen problemas de diseño de software, etc...

Los pilotos, hemos evolucionado de ser unos magníficos aviadores a ser unos pilotos que gestionan, y supervisan el progreso del vuelo que gestiona (después de introducir los pilotos los parámetros de ruta, pesos, velocidades, etc...) todo un conglomerado de ordenadores.

Volar un avión de estas características, es en general más sencillo de pilotar, pero requiere de una supervisión más concienzuda, de una interpretación de ciertos errores, que pueden ser derivados de otros que en principio están ocultos, o sencillamente indicaciones erróneas o falsas alertas. Por tanto, no por tener más ordenadores, es del todo más sencillo.

Para un piloto, conocer, comprender, asimilar y aplicar en la práctica muchas cosas de estas puede resultar en ocasiones complejo. Los ordenadores, software y procedimientos cambian de vez en cuando y todo ello puede crear una confusión que lleve a aplicar un procedimiento obsoleto, o para otro tipo de software.

No quiero entrar demasiado a analizar los dos accidentes, no me corresponde hacerlo y para ello están trabajando las comisiones de investigación de accidentes.

Pero sí quiero hablar de la decisión de EASA de dejar en tierra al modelo 737 MAX.

Y es que, recuperando mi primera frase de la entrada del blog, la seguridad es lo primero. Y nadie duda de ello. Pero dejar en tierra a este modelo en el modo que se ha hecho, ha puesto en cierto peligro la seguridad de muchas aeronaves que se han visto obligadas a desviarse en mitad del vuelo a destinos en muchos casos aislados, desconocidos para los pilotos y exponiendo a tripulaciones y pasajeros. Hay que tener en cuenta que ahora, hay que recolocar a todos estos pasajeros y tripulaciones.

Recolocar a miles de pasajeros y tripulantes supone un importante gasto para aerolíneas, hoteles, dietas, reclamaciones, etc...

Es el momento de recordar un dato...ambos aviones accidentados, han sufrido un accidente a los pocos minutos del despegue, por tanto mi pregunta es...¿Se justifica que en pro de la seguridad, aviones en mitad de su crucero se vean obligados a desviarse a lugares fuera de Europa en mitad de su vuelo? A mi humilde criterio, no.

Lo más razonable para mi, y para otros muchos pilotos que conozco, hubiese sido impedir el despegue de cualquier aeronave 737 MAX desde cualquier aeropuerto europeo.

El impacto económico para el fabricante Boeing, para las compañías que vuelan este modelo, pero sobre todo, para la sociedad en general, puede ser un lastre importante. Se ha generado una alarma social sobre la seguridad aeronáutica, y eso es inaceptable.

Los pasajeros no tienen por qué conocer la diferencia entre un 737 y un 737 MAX, sin embargo, al saber que volarán en un 737 irremediablemente estarán inquietos, incómodos y se sentirán inseguros.

Quiero recordad que la aviación es segura, muy segura. La decisión de no permitir el vuelo en Europa de estas aeronaves es para permitir un tiempo para esclarecer todo lo ocurrido, revisar los aviones, y comprobar si se puede hacer algo para modificar el software o lo que sea necesario para evitar que un nuevo accidente vuelva a ocurrir, es una medida de precaución, que se ha tomado de un modo desacertado.

Y esta es mi opinión.

Ojalá, por el bien de todos, pronto se saquen conclusiones, se puedan limar fallos si es que los hubiese y los aviones puedan volar de nuevo con total seguridad.

Un saludo y buenos vuelos!

domingo, 10 de febrero de 2019

Otra mudanza más

Estoy convencido ya no sólo de que no va a ser la última, si no que de aquí a los próximos meses voy a realizar unas cuantas más...

Y es que la vida del piloto o de cualquier tripulante en general está sometido a muchos cambios. Vivir en una maleta es una constante y al final acabas viviendo sin casi llegar a echar raices en ninguna parte.

En menos de un año, he vivido en tres ciudades ya, Málaga, Madrid y Barcelona...con sus correspondientes mudanzas, una paliza física y mental que en este caso se ha sumado al estrés por seguir estudiando los e-learning, el avión, los procedimientos, etc...

Llevo poco más de una semana en Castelldefels, en mitad casi de la montaña, una situación similar a la que tenía en Málaga, en un lugar muy tranquilo, apartado del mundanal ajetreo, pero que por contra hace que necesite el coche para cualquier cosa. No todo puede ser perfecto.

No sé cuanto duraré en este piso, ni si me moveré mucho o poco, pensar en más mudanzas ahora mismo me da una pereza increíble, pero creo que debo ir mentalizándome a ello.

He podido ir a correr a la playa y la verdad es que eso me relaja bastante, me anima y me ayuda a estar un poco con un mejor tono físico, con tanto estudio, estoy dejando un poco de lado cuidarme y eso debe cambiar pronto.

Esta mudanza ha sido un poco más especial que las anteriores, puesto que por primera vez, he tenido que buscarme la vida para encontrar una habitación, he tenido que traerme casi todo lo que tengo en Madrid y es muy posible que tarde en volver a vivir en Madrid si es que vuelvo a tener la oportunidad de hacerlo...aunque con esta profesión nunca se sabe.

En dos traslados en coche, bastante largos y tediosos, me he traido casi todo lo que necesito. Es duro hacer una mudanza solo. Pero poco a poco, ya voy poniendo en orden las cosas y me voy acomodando y adaptando a la nueva casa.

Durante estos días estoy realizando el OCC con Vueling, del cual, ya hablaré, así como de la habilitación de tipo que hice con GTA...que hay mucho para contar. Pero entre las clases, el estudio, descanso y acomodarme, no me sobra demasiado tiempo para escribir, aunque me he propuesto este año recuperar un poco el blog aprovechando la entrada en la compañía.

Otra de las cosas que quiero hacer, a corto o medio plazo, es recuperar la faceta de instructor, ya sea dando clase de ultraligero, de piloto privado, comercial, drones, azafatas...habrá que ir viendo opciones.

Hoy toca ser breve, pero pronto habrá más.

Buenos y seguros vuelos!

lunes, 21 de enero de 2019

Y cuando menos lo esperas...un gran cambio

Probablemente cuando comenzaba a sentirme más cómodo y contento con Swiftair y con el ATR, todo cambió con un mail...

Pero pongámonos en antecedentes primero...

Llevaba pocas semanas en Swiftair cuando Vueling me convocó a las pruebas teóricas, inicialmente dudé mucho si ir o no, pero al final lo hice, junto a mi compañero instructor en Casarrubios. Mis vuelos me impedían estudiar, de modo que fui más bien a probar suerte, confiando en no hacer el ridículo gracias a la experiencia dando clases teóricas a ATPL, en las pruebas teóricas estaba excepcionalmente tranquilo, como quien no se estuviese jugando absolutamente nada.

Con un trabajo que me gusta, un avión que me fascina y todo ello desde hacía sólo semanas...no pensaba en ningún cambio relevante en un futuro cercano, pero la vida a veces te sorprende.

Al aterrizar en Madrid tras las pruebas teóricas me confirmaron que las había pasado y me convocaban días después a la entrevista y simulador. Con cierta sorpresa, dejé el mensaje leído a la espera de decidir si iría o no a la entrevista y el simulador.

El día que se rompió la balanza...

Me desperté en Barcelona, en un hotel al que Swiftair me había mandado para volar desde allí a Argel, en el hall coincidí con el comandante y nos subimos a la furgoneta de camino al aeropuerto...Ojeando ambos el móvil en mitad de la carretera, con bastante sueño por el madrugón, el comandante rompe el silencio con un... -¿Tienes el visado?... -Mmmm...no, nadie me ha dicho nada de visado...

En ese instante supe que algo iba mal...yo debía tener en mi pasaporte un visado para poder ir al hotel de Argel, pero no lo tenía, nadie me había avisado de ello...en instrucción como estaba, mi primer vuelo a Argel y...zaaaas...foto. No tener el visado supone no poder salir al hotel y no poder realizar el descanso reducido en una cama y en un hotel tranquilo...la solución, pasar unas 6 horas en la sala VIP de Argel. Esa sala VIP, es de todo menos VIP, anticuada, incómoda, con un cátering pésimo...

Fue un jarro de agua fría, un golpe de realidad, de la realidad de Swiftair, el avión es una pasada, los compañeros son encantadores y...eso es todo. Las horas pasaban despacio en aquella sala, en la que no pude comer nada, y por supuesto, no pude descansar nada.

Aterricé en Madrid agotado, pero sabiendo que debía de presentarme a las pruebas de Vueling.

Volví a Barcelona ya más tranquilo y pasado ya el enfado a realizar la entrevista y simulador. No iba a buscar un trabajo, iba a buscar la opción de mejorar mi actual trabajo en Swiftair.

Todo fue cassi sobre ruedas, el simulador salió bastante bien, de hecho, el avión me pareció muy sencillo viniendo de volar el ATR.

Y lo conseguí...me cogieron...nunca pensé que recibir un apto en una aerolínea pudiese tener un sabor tan agridulce.

Todo mi entorno lo tenía claro...debes irte. Yo no lo tenía tan claro.

-¿Te ves meando en una botella de madrugada en mitad de la nada dentro de 10 años?

Tengo y tendré esa pregunta grabada en la cabeza...me la hizo un gran amigo que conoce bien este mundillo.

Y lo cierto es que no, no me veía así. Volar carga, de noche y en lugares lejanos es algo que machaca el cuerpo. Swiftair tiene una de las operativas más variadas, divertidas e instructivas de todas las compañías que yo conozco, volar carga, pasaje, en lugares fríos, cálidos, de día, de noche, en vuelos largos, muy cortos, se hace casi de todo...y eso convierte a los pilotos de Swiftair en auténticos guerreros, preparados para cualquier tipo de batalla, dónde y cuando sea...pero a costa de desgastar el cuerpo rápidamente a cambio de un salario por debajo de la media del sector de la aviación en la actualidad.

He decidido cambiarme a Vueling después de hacer números para pagar una nueva habilitación, de valorar mi presente y mi futuro. No lo he hecho por "reactoritis".  De hecho, esperé algún tipo de reacción por parte de Swiftair para evitar que me fuese...reacción que no llegó nunca.

El día 31 de Noviembre fue mi último día como piloto de Swiftair, y días antes realicé mi último vuelo de Cluj a Budapest. Sin duda estaba triste. Es dificil marcharse de un sitio que te gusta y en el que te sientes bien, pero sabiendo que debes hacerlo por ti y por tu futuro.

Es difícil ocultar esa trsteza en el último vuelo.

Buenos vuelos, me espera otro año interesante!