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sábado, 26 de noviembre de 2016

Ultraligeros en Cuatro Vientos

Hace unas semanas, la base aérea de Cuatro Vientos estuvo de celebración. Tuvo un fin de semana cargado de eventos de carácter aeronáutico con conferencias y ponencias, entre otra serie de actividades.

Banner del evento

Sin duda, para muchos, lo más relevante (sin restar importancia al resto del evento y las actividades)  fue la posibilidad de llegar volando en su propio ultraligero al aeropuerto de Cuatro Vientos, en el cual los ultraligeros, tenemos prohibida la entrada, al tratarse de un aeropuerto controlado. Pero ese día había la autorización pertinente y pudieron hacerlo con todas las garantías.

Aquella mañana tuve la oportunidad de volar allí, la c-172 desde la parte civil, mientras veía atónito despegar un autogiro desde la misma pista por la que por ejemplo ha despegado un a-319 o un dc3 en otros momentos de su historia, como piloto e instructor de ultraligeros, me sentí profundamente orgulloso. Y es que, tal vez sea un pequeño paso, pero puede sentar un precedente para que al menos anualmente se pueda repetir un evento así, abriendo las puertas a los infravalorados por muchos, pilotos de ultraligero. 

Porque hay que resaltar, que no hubo incidentes, que los pilotos de ultraligero estuvieron a la altura y con nota, en todas las operaciones de entrada y salida del aeropuerto y ¿por qué? Porque todos se tomaron la molestia de esforzarse en adaptarse y aprender los procedimientos y las características de Cuatro Vientos, un trabajo excelente de planificación y preparación del vuelo, para estar a la altura y dejar el pabellón de los ultraligeros bien alto, como así hicieron.

Y es que para muchos, hoy en día, los ultraligeros son "esos domingueros que vuelan en trastos los fines de semana", y NO, No es así. Los pilotos de ultraligero son pilotos en ocasiones muy sobre cualificados, entre los que se encuentran ingenieros aeronáuticos, pilotos de aerolínea, mecánicos, pero sobre todo, grandes enamorados de la aviación que gracias a las facilidades, pero sobre todo al precio por hora de vuelo, tienen la opción de permitirse el privilegio de poder pilotar y volar.

No puedo en este momento olvidar a un aerotrastornado, que sin duda ha sido clave en todo esto, un aviador y piloto de los pies a la cabeza al que tengo la suerte de conocer en persona, hablo de Fernando Roselló, un enamorado de los ultraligeros pero especialmente de los autogiros, un referente nacional e internacional de ese fascinante invento español de Juan de la Cierva, al que su bisnieta Laura, ha vuelto a dar la voz y la visibilidad que este invento merece, tanto para la aviación como para el elenco de inventores españoles.

Un imprescindible en la estantería de un piloto de autogiro, el libro de Fernando Roselló.


Estoy seguro de que no ha sido fácil el convertir el deseo de aterrizar en ultraligero en una pista tan emblemática como Cuatro Vientos, en una realidad. Por eso, hay que agradecer y valorar el esfuerzo de todos los implicados en ello, con la esperanza de que lo ocurrido pueda repetirse con cierta frecuencia, abriendo puentes y estrechando lazos entre la aviación general y la deportiva, que a veces parecen tan separadas por unos y que en realidad son muy cercanas y deben ir de la mano en favor de todos.

Espero poder estar en la próxima ocasión y para esa vez, aterrizando en Cuatro Vientos con el ultraligero.

Si tienes algún video, alguna foto o quieres contar en el blog tu experiencia volando con tu ultraligero a Cuatro Vientos, puedes enviarlo y lo añado a la entrada.

Un saludo y buenos aterrizajes en LECU, sobre todo para los ULM!

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Historias de aeropuerto: parche sobre parche

Comenzaré advirtiendo que no diré el nombre de la compañía, pero sí diré que no es española.

Cada vez que oigo hablar de esta compañía y de sus aviones, me llevo las manos a la cabeza... El buen hacer y las buenas intenciones de sus tripulaciones en muchas ocasiones no merecen los aviones y los problemas de mantenimiento que tienen.

Hace ya unos meses me tocó coordinar la llegada y salida de esa compañía. Era de noche y todo parecía tranquilo, chequeo el exterior del avión y una vez más observo los numerosos y abultados parches que tiene el avión en lugares casi imposibles...parche sobre parche y así hasta cuatro capas de parches en algunos lugares. Para los no entendidos, cuando hablo de un parche, me refiero a una placa metálica bien remachada al fuselaje del avión que cubre un golpe, rayón o desgarro principalmente.

Aquí se puede apreciar alguno de los parches a los que hago referencia, la zona de las puertas suele ser la más castigada.


Dando la vuelta exterior me interrumpe el capataz, "no funciona la luz de la bodega trasera". Y es que puede parecer algo insignificante, pero lo cierto es que no se pueden descargar las maletas sin ver. De modo que el avión se mantiene sin descargar ni una sola maleta.

Directamente voy a hablar con el comandante, un señor mayor, de pelo blanco que me recibe en inglés de un modo encantador y que al escuchar las noticias de la falta de luz en la bodega cambia a un gesto de duda y también de decepción. Me comenta que no disponen de mantenimiento en ese aeropuerto...mi cara debió de ser un poema al escucharlo. El caso es que si algo le ocurre al avión, deben de contratar sobre la marcha los servicios de alguna empresa de mantenimiento y pagarles allí mismo. 

Yo no terminaba de creerme que no tenían mantenimiento hasta que vi al copiloto con un fajo de billetes en un sobre que iba despacio contando.

Mientras yo había vuelto a la bodega a informar al capataz, aparece el comandante con la linterna del avión..."¿Podéis descargarlo con esto?" Su cara lo decía todo y es que el comandante trataba de buscar una solución al problema, sin tener que recurrir a pagar por el mantenimiento. 

Al ver al comandante con la linterna, no sabíamos si reir o llorar, la situación se tornaba surrealista...

Finalmente y después de diferentes pruebas con los breakers en cabina (breakers son unos interruptores de corriente similares a un fusible) el problema se solucionó con un cambio de breaker, parece que el propio breaker estaba estropeado.

Y todo esto podría quedar en una anécdota sin más, si no fuese porque semanas después ese avión volvió a Madrid y el fmc del comandante no funcionaba... Para los profanos, el avión lleva digamos que dos ordenadores a traves de los cuales cada piloto introduce los datos de performance, de velocidades, la ruta, la radionavegación, etc... Es una parte bastante importante, tal vez no fundamental siempre que el otro funcione, pero si es bastante llamativo que el avión se vaya sin un fmc que funcione. Doble carga de trabajo en este caso para la copiloto que casualmente era española.

Pero lo más impactante ocurrió hace unos días cuando una compañera al realizar la puesta en marcha escuchó un fuerte ruido y un chorro de fuego saliendo del APU, al instante pidió al comandante que detuviera la puesta en marcha, cosa que al parecer no hizo y continuó arrancando el motor como si nada...

Lamentablemente, no todas las compañías son igual de severas con los recursos que destinan a mantenimiento, es cierto que es una excepción con respecto al resto pero es curioso que sea tan palpable que las condiciones de ese avión sean cuanto menos dudosas. Y con ello no digo ni que incumplan la normativa ni que estén fuera de los límites, pero ver un avión así es normal que pueda generar dudas sobre sus condiciones.

Espero que pronto puedan disponer de mejores aviones, más nuevos y mejor cuidados.

Sin ser la misma compañía, se puede observar que a veces los golpes son numerosos, tanto que parece que uniendo los números saldrá un curioso dibujo.


Buenos vuelos pero sobre todo que sean seguros!

jueves, 10 de noviembre de 2016

Fenómeno OVNI, archivos desclasificados

Podría parecer que un piloto que hable de estos asuntos es un loco, un paranoico o sencillamente un freak...pero no es así, no olvidemos que la definición de OVNI es la de Objeto Volante No Identificado...y dicho esto, cualquier cosa que vuele cerca mío y no sepa lo que es, se convierte en un OVNI, ya sea después un pájaro, un avión o un mosquito dentro de la cabina.

Por tanto, hablar de ello no debe suponer ningún problema para ningún piloto.

Hace unos días, el Ejército del Aire ha decidido hacer públicos los informes de algunos de los extraños sucesos relacionados con OVNI´s y es sin duda una gran noticia poder acceder y conocer de primera mano los informes todo aquello que han visto y no le han encontrado una clara explicación.

No es un OVNI, es alguien con un láser en Córdoba, pero parece que nos están abduciendo.
Y para los amantes de los fenómenos paranormales, lo lamento, no hay platillos volantes que abducen a personas, al menos en los documentos publicados, pero sí hay "cosas" que vuelan.

 Pero no por ello dejan de ser interesantes, y es por ello que es interesante compartirlos con todos vosotros.

Es al atardecer y al amanecer cuando la visibilidad es tenue donde más podemos confundirnos al identificar un objeto.
Os dejo como ejemplo uno de los documentos, bastante breve pero intenso a la vez...

(me comentan que tal vez haya dificultades para verlo desde los dispositivos móviles, os dejo un enlace al documento Pincha aquí para ver el documento )



En un siglo en el que probablemente volvamos a la Luna, conquistemos Marte y tengamos drones que nos traigan los paquetes a casa, no es de extrañar que cada vez más frecuentemente nos encontremos con extraños objetos que vuelan, y ya sean explicables o no, es irremediable ver cada vez más cosas "extrañas"

Personalmente, no me he encontrado ningún OVNI como tal, lo más "inquietante" que me ha ocurrido ha sido encontrarme con unas "inexplicables" estelas de color muy brillante y plateado a baja altura en el horizonte. Volaba desde Madrid a Mérida, cuando aproximadamente a mitad de camino pude ver unas lineas plateadas a baja altura delante nuestro, por la altura y la posición del sol, descartamos que fuese el reflejo de un río, era lo suficientemente largo para parecer un río, pero algo más arriba del horizonte para poder ser un río. Ante la duda, preguntamos a la base aérea de Talavera si tenía cazas volando a las 12 de nuestra posición (delante nuestro) a lo cual nos contestó que no había nada volando en ese momento delante nuestro...con los minutos, la extraña estela se fue disipando hasta desaparecer de nuestro campo visual. Un fenómeno extraño, pero no por ello inexplicable, supongo.

Y es que desde arriba todo se suele ver de un modo algo diferente a como lo vemos desde tierra, habitualmente si se ve algo extraño, y no afecta a la seguridad del vuelo, suele quedar en una simple anécdota de mayor o menor importancia.

A final de verano, tuve la oportunidad de volar con la hermana de uno de los pilotos del vuelo conocido como "Caso Manises"(os dejo más información sobre el caso al final de la entrada) , la pregunta casi era obligatoria..."y todo aquello...¿fue verdad?" A lo que ella contestó de forma tajante con un "Si". Tuve que contenerme de acosarla con miles de preguntas que me venían a la cabeza jajaja, pero fue un momento curioso volar con aquella encantadora señora.

Sin más, os dejo con el resto de enlaces para que a los que os apetezca, podáis curiosear entre los cientos de folios escritos y ahora desvelados sobre el fenómeno OVNI en el Ejército del Aire español. Algunos son cortos como el que os he dejado puesto pero los hay extensos y con mucha información, ya tenéis lectura entretenida para rato...

Para verlos sólo debéis saltar la publicidad y accedéis al documento, es muy sencillo.

OVNI San Javier

OVNI Bárdenas Reales

OVNI Lugo

OVNI Madrid

OVNI Almería

OVNI Canarias

OVNI Moron 1

OVNI Moron 2

Como veis son unos cuantos y se echan en falta algunos más, especialmente de algún caso más conocido, pero hay material para rato...ya me iréis comentando qué os parecen y cuál os resulta más interesante, espero que os gusten.

Buenos vuelos con o sin OVNI´s en la zona!




Información complementaria sobre Caso Manises:

Enlace sobre el caso en Wikipedia

Audio entrevista piloto militar que siguió las luces (no tiene desperdicio escuchar sus palabras)

You tube, audio entre controlador y piloto comercial


sábado, 5 de noviembre de 2016

Sully, en la piel de un piloto que sufre un accidente

No soy de recomendar películas, pero esta vez hago una excepción que está muy justificada, os recomiendo ver la película "Sully"

Para no extenderme, la película está basada en el accidente real del A-320 que acuatiza sobre el río Hudson en Nueva York, una bandada de gansos (aves de gran tamaño) impactan en el avión provocando un catastrófico fallo en los motores que termina por detenerlos y dejarles volando sin motores, sobre la ciudad, finalmente todos sobreviven al acuatizar la tripulación sobre el río Hudson.

Os dejo el trailer.


Uno de los factores más importantes como pilotos es el de tomar decisiones adecuadas en milésimas de segundo, decisiones que pueden cambiar tu vida. Nadie te enseña para ello, podrás practicar mil millones de veces en un simulador, ésta película nos muestra cómo la realidad siempre va un paso por delante de todo lo que puedas practicar en un simulador.

Ese tipo de decisiones marcan sin duda muchas cosas en tu vida, en el caso de Sully, en la película se puede apreciar el mal momento que el comandante soporta al ver cómo se trata de poner en duda su decisión, pero independientemente del catastrófico resultado para el avión, fue capaz de salvar la vida de todas las personas que había en el avión, tras haber tenido un doble fallo de motor y planear hasta el río. Una gran decisión que no está al alcance de todos.

Y es que sufrir un accidente te marca, te hace pensar, te lleva a un periodo reflexivo en el que tratas de analizar del modo más frío posible qué ha ocurrido, en qué has fallado o qué podrías haber hecho mejor. Dudar no es malo, sobre todo si sobre esas dudas, se construye un piloto mejor.

Yo he sufrido dos accidentes en ultraligero y varios incidentes de menor importancia, todos me han hecho pensar y reflexionar mucho. Afortunadamente para mi, para mis alumnos y para las personas que me rodean, no he tomado malas decisiones en esos momentos comprometidos. O al menos, las decisiones no han sido tan malas como para que yo sufriera daños personales.

Es inevitable que haya personas que pongan en duda cualquier decisión tomada a los mandos de un avión, desde tierra, todo se ve de otro modo. En el aire, lo más normal es sufrir de visión "tunel" que hace que te focalices en algo sin ver mucho más a tu alrededor. La experiencia va haciendo que esa visión tunel vaya siendo cada vez más amplia. Como instructor, veo cómo mi visión y la de mis alumnos es completamente distinta, ellos van focalizados en volar, en hacerlo bien, en ser precisos...yo puedo prestarle menos atención a eso y ganar en atención en otros factores como la separación con otros tráficos, el control de los parámetros del motor, escuchar y comunicar por la radio...etc.

Un parrafo después, supongo que te preguntas por mis accidentes. Hablaré en esta ocasión de uno de ellos, el que para mi ha sido más grave y que podía haber tenido unas consecuencias fatales de no ser por la rápida reacción que tuve en aquel momento y que aún me sorprende la habilidad que tuve para resolver la situación del modo menos malo posible para todos.

No daré demasiados datos, puesto que no son necesarios. Estaba con un alumno y su autogiro en una pista del sur de España, había ido a enseñarle a volar su autogiro, y estábamos carreteando por la pista para probar el motor, los controles y los frenos...hay que comentar, que la pista tiene una pendiente interesante, no demasiado pronunciada, pero lo suficiente como para que se haga notar. Cuando rodábamos cuesta abajo, al final de pista había un pequeño barranco de unos 10 metros tal vez , a la derecha unos hangares o casetas y a la izquierda una zanja.

En uno de los carreteos, el alumno me dice que al frenar, no funcionan los frenos, cuesta abajo...y nos dirigimos directos al pequeño barranco aproximadamente a 80km/h. En milésimas de segundo pruebo los frenos, miro la cara de pánico y bloqueo del alumno, giro la cabeza y calculo las opciones, caseta, barranco o zanja...

Cuando pisé el pedal a la izquierda ya sabía que nos íbamos a dar un golpe.

Se aprecian las marcas de rodadura saliendo casi al final de la pista




Pero desconocía cual iba a ser el resultado.

El impacto fue fuerte, pude oir como todo crujía y volcamos de mi lado, con la mala suerte de que mi pie izquierdo quedó atrapado bajo la cabina del autogiro. Dos segundos después del golpe, miré a mi alumno. "¿Estás bien? "-le pregunté. Me dijo que si, pero veía como de su frente comenzaba a salir un hilo de sangre. "Necesito que salgas y me levantes un poco el autogiro, tengo el pie enganchado". No sabía como encontraría el pie. El nivel de adrenalina es tan alto que no sientes apenas nada.

Mi pie quedó bajo el autogiro, aproximadamente donde se ve la pegatina del fuego. En la imagen, el autogiro ya se había levantado para liberarme.
Por suerte y por sorpresa había pie y no le había pasado nada. Mi mente sólo pensaba en la gasolina del depósito y en salir de allí lo antes posible. Por suerte el depósito estaba intacto, aunque el autogiro estaba destruido, la cabina rota, las hélices rotas, los hierros doblados...un esperpento, pero estábamos vivos.

Tratando de sacar el autogiro con un coche, se aprecian los importantes daños.
En aquel momento, no había nadie allí. tuvimos que llamar y esperar un rato a que vinieran a ayudarnos a sacar el autogiro. 

La cara desencajada del alumno lo decía todo mientras sangraba por la frente. Casi de forma inconsciente, se dirigió andando hacia el final de la pista donde el pequeño barranco, supongo que es inevitable pensar en que podríamos haber acabado allí si yo no reacciono. Traté de calmarlo, no habíamos acabado allí, pero él seguía agradeciéndome que hubiera reaccionado, él se había quedado completamente bloqueado. 

Y es ahí donde esa visión más periférica de la situación es la que te termina salvando la vida. Y una vez a salvo, ya pueden decirte si te equivocaste o no, pero estás a salvo. Nadie va a hacer una reflexión más profunda y crítica que la que va a hacer el propio piloto. Y nadie va a sentir ni de cerca la sensación que tuvo el piloto en ese momento, donde todo, absolutamente todo se vuelca en ese instante decisivo, tus inseguridades, tus capacidades, tus conocimientos, tus virtudes y tus vergüenzas, en esos momentos estás solo y debes afrontarlo del mejor modo posible...instinto aviador.

A Sully, probablemente le salvó su experiencia como piloto de caza y como piloto de velero, ir más allá de un procedimiento para algunos pilotos es impensable, tener la osadía de irse al río puede ser una locura para todos, pero de la locura, salen cosas geniales, como el acuatizaje del río Hudson.

Amigos y compañeros pilotos de aerolínea, mi consejo es que seáis un poco más aviadores que pilotos, seguid volando esos trastos que vuelan con un motor de pistón, porque son esos aviones los que os darán muchas de las claves para resolver una emergencia para la que no estáis preparados.

Un abrazo y buenos vuelos! Disfrutad de la película!


jueves, 27 de octubre de 2016

Historias de aeropuerto: Un día normal

Es cierto que lo que para mi ahora mismo es cotidiano, para muchos puede ser algo excepcional, por eso, hoy os quiero contar un día normal, para que podáis conocer un poco más de eso que hace un coordinador de vuelo y que nadie entiende jajaja.

Como todos los días, mi jornada comienza fichando con mi huella digital, en un fichero en el que te puedes tirar un rato si le da por no leerte la huella. Entro y saludo al jefe de turno y a mis compañeros de coordinación final, y me dirijo a coger equipos, actualmente tenemos coche, cascos y el teléfono móvil. Antes disponíamos de walkie, pero ya no, y a veces se echa de menos. Anoto los equipos que he cogido y cruzo la sala hacia los ordenadores de los coordinadores. Una hilera de ordenadores me esperan y busco uno libre.

Es delante del ordenador cuando te sientes como ante un sorteo, te puede tocar cualquier vuelo, bueno o malo, muchos o pocos...buscas tu nombre en el ordenador y descubres qué te ha tocado. 

Esta vez ha tocado una llegada y salida, y comienzo a preparar un poco el vuelo, dependiendo del coordinador, cada uno lo prepara de una manera, yo soy breve y voy a lo básico, me interesa saber el parking, las horas estimadas de llegada y salida y saco la instrucción de carga (llamada LIR) donde compruebo también si se espera cargo o algo especial. No hay nada relevante, enciendo el móvil, introduzco mis datos y cargo el vuelo asignado. 

Con la LIR, y los equipos listos, es momento de salir a buscar el coche, voy con tiempo, aunque no siempre es así, por eso aprovecho para despejar unos minutos la mente y disfrutar de las vistas, que son siempre un privilegio.

B747 después de probablemente haber sido desinsectado
B777 de Aeromexico


Una vez en el parking, lo primero es comprobar que está limpio y despejado. Casi instintivamente buscas con la mirada al equipo de rampa, a los mecánicos y a todo aquel que necesites, a veces están, a veces no, pero eso te va dando una idea de lo que hay, anticiparse es fundamental en el puesto de coordinador para evitar retrasos.

Mientras estoy en el parking recibo la llamada de la jefa de turno, hay un ligero cambio, ya no va a ser llegada y salida de un mismo avión, si no que llega el avión y la tripulación se cambia a otro avión que es el que yo coordino. Un pequeño cambio de última hora, que tampoco supone un gran trastorno si todo se coordina y gestiona bien.

Ambos aviones llegan y yo coordino la llegada del avión que después coordinaré de salida, pero estoy muy pendiente del avión en el que llega la tripulación de salida, que está a dos posiciones de mi parking. 

Al llegar el avión, el equipo de rampa calza el avión y yo aviso al comandante con los calzos puestos, y me dirijo a realizar la inspección exterior del avión, chequeo visualmente el avión buscando impactos de ave, golpes en la puerta de la bodega, pérdidas de líquido o cualquier otra cosa relevante. Es importante hacerlo con calma para no dejar pasar ningún punto.

Subo por las escaleras del finger hacia la puerta del avión, el vuelo suele llevar ya un minuto o dos desembarcando y voy marcando las horas en el móvil. Saludo a la tripulación y compruebo que no hay ningún problema y que no necesitan nada especial en la llegada. La tripulación termina su jornada y me preguntan por la furgoneta de transporte del avión a la oficina de firmas de la compañía.

En mi mente está el otro vuelo en el que llega la tripulación de salida de mi avión y decido acercarme para hablar con el comandante. ¿Tienes los planes de vuelo con el nuevo avión? Me dice que no, y eso supone que hay que ir a buscar los nuevos planes de vuelo, llamo a firmas para que me los tengan preparados, y me voy a recogerlos, al volver los dejo en el avión de salida, aunque la tripulación aún no ha llegado desde el otro avión.

Unos minutos después, llegan y todo se pone en marcha. Con el plan de vuelo les pregunto por el combustible para ir cargando el avión, este dato se lo comunico a mantenimiento para que selecte la cantidad y comience a repostar.

La sobrecargo del vuelo me pregunta por las cenas de tripulación y llamo al cátering, me dicen que enseguida las llevan al avión.

Se nota mucho cuando es una escala cómoda porque todos estamos relajados y podemos tomarnos las cosas con algo de calma.

Subo a la puerta de embarque y pido la documentación del vuelo, es decir, la lista de pasajeros con la información especial, la cantidad de maletas y algún otro documento dependiendo del vuelo.

Al bajar a la tripulación la información sobre pasaje ya estoy a la espera de que me den el OK para comenzar el embarque, ellos terminan de chequear el avión y comenzamos el embarque, todo continúa en hora. 

Una vez comenzado el embarque, es un buen momento para preparar los cascos en el avión, revisar cómo van las maletas y chequear si ha llegado el pushback. Esta vez hay suerte, las maletas han llegado todas y el capataz me devuelve la LIR completada que antes yo había impreso. Como si de una checklist mental se tratase, voy completando la lista de cosas que he de hacer... LIR --- completada. 

Han pasado ya varios minutos y subo por el finger a comprobar cómo avanza el embarque, es un buen referente para saber si el vuelo saldrá o no en hora, y todo avanza muy bien, incluso mejor de lo esperado, apenas quedan un puñado de pasajeros y quedan unos 15 minutos para la salida del vuelo.

Espero con tranquilidad a que termine el embarque y me confirman que todos los pasajeros están abordo. Eso es perfecto porque no hay que buscar maletas, ni nada y el vuelo está listo para salir, sobran unos  8 minutos desde que entra el último pasajero y eso da mucho margen para terminar el intercambio de documentación con el comandante, cerrar puertas, hacer otra revisión exterior y retirar el finger del avión.

Con todo listo me conecto con los cascos y aviso al comandante de que estamos listos. Aún quedan varios minutos y esperamos con todo listo para movernos.

El comandante pide autorización y me avisa de que podemos hacer el pushback y la puesta en marcha. Comenzamos.

Le pido al comandante que suelte los frenos y le indico al conductor del pushback que el avión ha soltado frenos y que debe aproar el avión en una posición de morro al norte. Iniciamos el pushback y a los pocos segundos, la puesta en marcha de los motores a la voz de libre el motor 2!!! A continuación el 1 y les aviso de que el remolque ha terminado y que pongan de nuevo frenos mientras desconectamos el pushback. Cuando las dos puestas en marcha han sido correctas, el comandante me avisa y desconecto los cascos y me voy a un lateral para darle el OK.

Despedirte del avión te permite respirar...pero el trabajo aún no ha terminado, falta cerrar el vuelo, reunir y archivar toda la documentación en la oficina.

En esta ocasión, también me sobran unos minutos para respirar después de cerrar el vuelo, ha sido un día tranquilo, el vuelo ha salido sin problemas y en hora, sólo falta devolver equipos y esperar a la hora para fichar y despedirme de mis compañeros hasta el día siguiente. 

Por supuesto, no todos los días son así de tranquilos, y cualquier pequeño detalle lo puede desestabilizar todo, es por ello que siempre debemos anticiparnos y tomar decisiones en poco tiempo que a veces supone que pasajeros que no llegan a su hora se queden en tierra o que sus maletas no lleguen en su vuelo al destino y lleguen en alguno siguiente. No es fácil tomar esas decisiones al principio, pero con el tiempo comprendes que debes hacerlo por el bien de todos. 

Es sin duda un trabajo divertido, dinámico, pero también duro y estresante, que puede llegar a volverte loco en algunos momentos puntuales. Aun así, me encanta.


¿Llegáis a ver el pájaro observando sobre el bolardo verde? B787 Avianca


Saludos y buenos vuelos, espero que ahora entendáis mejor mi trabajo :)

lunes, 17 de octubre de 2016

El fin de la aviación ultraligera

Desde el auge de la aviación ultraligera, hará unos 10 años, este tipo de aviación ha acercado a casi todos los bolsillos la posibilidad de volar desde un paseo hasta hacerse piloto a un precio "low cost". 

Esto ha propiciado el desarrollo como setas de las escuelas de ultraligero a lo largo y ancho de España, puesto que volar se había convertido en un hobby asequible a casi todos los bolsillos, aprovechando una normativa obsoleta, unos aviones de gran calidad y unos magníficos precios tanto de consumo como de mantenimiento.

Pero hace aproximadamente un año, se presentó una nueva normativa, propiciada principalmente por la gran cantidad de accidentes mortales que ocurrieron desde aproximadamente el año 2012, las carencias en la instrucción de los pilotos, unidas en muchas ocasiones a deficiencias en el mantenimiento forzaron una nueva normativa más exigente en lo referente a requisitos tanto en la teoría como en la fase práctica, nuevos exámenes que a más de uno le costó una desagradable sorpresa, pero que era necesario para aumentar la seguridad de los nuevos pilotos e inculcar una cultura de seguridad a todos los pilotos de ultraligero. También se creó una comisión de investigación de accidentes para ultraligero con la intención de aprender de los errores y enfocar el esfuerzo en mejorar los puntos débiles.

Y es que creo que nadie está en contra de que se mejore y se evolucione en la aviación ultraligera.

El problema comienza hace unas semanas o meses cuando se comienza a oir el rumor de que los ultraligeros podrían tener que hacer el mantenimiento vinculado a un CAMO y el mantenimiento pasaría de ser realizado por el propietario ( o en quien este lo delegue ) a que lo hiciera un mecánico aeronáutico, en un centro autorizado y con unas piezas con número de serie y trazabilidad (seguimiento de la pieza a lo largo del tiempo, al igual que un número de bastidor en un coche).

Y el rumor, comienza a convertirse en pesadilla con el nuevo borrador que circula desde hace unos días...

Este borrador va a suponer la obligatoriedad de disponer de un CAMO , un programa de mantenimiento para el avión y todo lo antes mencionado. 



¿Qué puede suponer esto en la aviación ultraligera?

El sobre coste asociado a todo esto puede suponer un incremento determinante para la continuidad de muchos pilotos en esta actividad. 

¿Mejorará la seguridad?

Para los pilotos que cumplen con un buen mantenimiento de sus aviones, no tiene por qué haber una diferencia sustancial en la seguridad. Para los pilotos que no la cumplen, supondrá la obligación de que un mecánico aeronáutico revise el avión y certifique con su firma que el avión cumple con los requisitos de aeronavegabilidad.

Por tanto, mi conclusión personal es que la mejora en la seguridad no debe venir forzada por una nueva normativa que deje en tierra a muchos a costa de dejar sólo a los bolsillos más pudientes, si no por mejorar e incrementar los controles a los aviones, verificando que se cumple con un mantenimiento adecuado en los aviones y éstos se encuentran en condiciones para mantener el certificado de aeronavegabilidad en todo momento. 

Por otro lado, me gustaría saber qué ha hecho AEPAL, o que pretende hacer ante este borrador que puede suponer el fin del crecimiento de la aviación ultraligera en España.

¿Habrá que matricular los aviones en otros paises? Que alguien vaya haciendo cuentas...

Cuando una solución se puede convertir en un problema, no es una solución. Y vamos de cabeza a un problema que puede llevar a dejar en tierra a muchos pilotos, a muchos aviones y al cierre de muchas escuelas de pilotos a las que no le saldrán los números.

Os dejo el enlace del nuevo borrador para que podáis leerlo

http://adf.ly/1euHPC para verlo sólo debéis de saltar el anuncio ;) 



Espero que toméis vuestras propias conclusiones sobre el borrador, si os es posible, compartid la entrada del blog con vuestros amigos pilotos para tener un mayor alcance y tratar de cambiar esta situación que aboca al fracaso de la aviación ultraligera en España.

Un saludo y buenos vuelos, ojalá todos podamos seguir volando y disfrutando!


miércoles, 12 de octubre de 2016

De vuelta al aula

Hacía tiempo que no pisaba un aula como alumno, pero ha llegado el momento de volver a hacerlo y he vuelto al lugar donde comencé mis estudios como piloto, ha sido como volver a casa de nuevo.

Desde hace años tenía en mente hacerme instructor de vuelo FI(A), y aprovechar toda la experiencia obtenida como instructor de ultraligero para llegar mejor preparado como piloto y como instructor.

Es cierto que las condiciones laborales de los instructores de vuelo de PPL, han dejado y dejan mucho que desear, llegando incluso algunos a "pagar por volar", lo que en ocasiones se traduce en una instrucción mediocre, con instructores de baja calidad, desmotivados y que pueden llegar a ser peligrosos en vuelo.

Pero dejando un lado ese aspecto negativo, ha sido y está siendo un placer la vuelta a Cuatro Vientos y a la escuela donde comencé, ha sido como volver a casa tras muchos años. Han cambiado cosas, pero la esencia continúa, y eso es lo que más me ha gustado de mi regreso.



Soy un alumno que se sienta a la derecha en la avioneta.

Y es que siempre hay cosas por aprender y por mejorar, tanto en tierra como en vuelo, y ese es precisamente el objetivo, mejorar.

Ahora vuelo desde el lado derecho en una situación extraña entre ser alumno (por el curso de instructor que recibo) y a la vez también ir ejerciendo de instructor, una mezcla curiosa que me ha permitido sentarme en el lugar donde se sentaban mis instructores, en los mismos aviones que yo volé en mi fase de formación como PPL.

Es irremediable echar la vista atrás y recordar toda aquella etapa, aquellos vuelos, la progresión, el buen ambiente en la escuela...

Tengo a buenos instructores como modelos a seguir, a Carlos, curiosamente le vi el primer día de clase, sin duda un referente. "Es una carrera de fondo", todavía recuerdo sus palabras 7 años después, y aquí sigo, corriendo y luchando contra mil zancadillas, con la suerte de poder decir que a día de hoy vivo ya de la aviación, tal vez no haya llegado a aerolínea pero he hecho de la aviación mi modo y estilo de vida y espero un día poder llegar a lo más alto y entrar en aerolínea, progresar como piloto y como persona, pero sin olvidar nunca quién soy y de dónde vengo, tratando de transmitir a mis alumnos todos mis conocimientos, mis experiencias y mis inquietudes.

Ojalá esta nueva etapa me lleve a poder tener la suerte de instruir a futuros pilotos comerciales, y que cada uno de ellos se quede con un pedacito bueno de algo que les haya enseñado, ese es el gran objetivo de un buen instructor.



Antes de terminar, quiero dar las gracias a todos mis alumnos de Casarrubios, alguno de ellos se ha puesto en contacto conmigo y otros muchos se que me leéis, GRACIAS a todos por haberme dado la oportunidad de enseñaros y de ayudaros a progresar como pilotos. Aquí estaré siempre que me necesitéis.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Saliendo de la rutina

El aeropuerto es un lugar lleno de dinamismo, pero dentro de ese dinamismo, en ocasiones la operativa acaba siendo rutinaria, siempre con sus matices, pero recibir o despachar un vuelo de la misma compañía suele ser casi siempre igual en procedimientos.

Es por eso que se agradece mucho tener la oportunidad de ver cosas diferentes en el aeropuerto que le den color y vida.

Desde el Antonov 12, del que ya escribí una entrada "Un avión muy particular"


O el Hércules turco que pude ver hace unas semanas


Un privilegio al alcance de pocos que hoy quiero compartir con vosotros




Espero que os gusten! Buenos vuelos!

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Cuida un poco de mi, Victor.

Me enfrento a una pantalla en blanco en la que apenas se qué escribir...

No quería escribir en el blog para esto, y mucho menos para hablar de un amigo que hoy ha tenido un accidente en avioneta y ha fallecido.

Sabemos a lo que nos exponemos, pero cuando le ocurre a un amigo...todo se tambalea...

Nos pasamos la juventud estudiando, invirtiendo nuestra vida, nuestro tiempo y nuestro dinero por luchar por nuestro sueño. Llegar a volar. 

Recuerdo cómo me contaba en la oficina que él también había trabajado de socorrista para sacarse algo de dinero que invertir en volar...

Recuerdo también, charlar tranquilamente en la terraza de la oficina mientras mirábamos avionetas despegar y aterrizar en Cuatro Vientos, esa bondad, esa sonrisa siempre amigable...la aviación no te ha tratado bien, no merecías estar hoy en esa avioneta, merecías tener un puesto en aerolínea, tú sí te lo merecías, tu esfuerzo y tu sacrificio no han podido ser recompensados.

Pero la aviación, como la vida, suele ser caprichosa e injusta. Y hoy nos has dejado del peor modo posible.

Ojalá puedas cuidarme desde el cielo, protegerme para que nada me pase, susurrame al oído que vuelva a mirar la velocidad, y dime con esa sonrisa que la velocidad y la altura conservan la dentadura.

Victor ha sido un ejemplo de buen piloto pero sobre todo de buena persona, no ha tenido la oportunidad de entrar en aerolínea pero ha seguido luchando día a día por encontrar ese hueco que le estaba esperando, trabajando en condiciones no siempre deseables con la vista siempre puesta en sumar las horas para poder llegar a trabajar con dignidad en una aerolínea.

Un gran piloto que hoy vuela más alto, en la memoria quedarán esos días juntos en la oficina y esos atardeceres que a ambos nos encantaban.


Y yo mañana me volveré a poner el uniforme y volveré a volar, te mandaré un abrazo desde unos cientos de pies del suelo. 

Descansa en paz amigo.

sábado, 16 de julio de 2016

Gira a la derecha, tu otra derecha...la instrucción

Tengo la fortuna de enseñar a volar a gente sin experiencia...

Me siento muy afortunado de poder hacerlo, enseñar me permite aprender, mejorar como piloto, como instructor e incluso como persona.



Cada alumno es un mundo completamente diferente y distinto, todos tienen sus inquietudes, su proceso de aprendizaje y evolucionan a un ritmo diferente cada uno.

Ser parte de ese proceso de aprendizaje, transmitir mis conocimientos, mis consejos y mis trucos a mis alumnos es parte de mi día a día.

"Velocidad con el morro, senda con el motor" ya no sé cuántas veces lo habré podido repetir, y no me cansaré de hacerlo.



Me he encontrado con alumnos aventajados, que como si fuesen una esponja, absorben todos los conocimientos rápidamente, hay otros que son muy inteligentes, pero torpes a la hora de volar, otros se ponen nerviosos a los mandos y necesitan de unos minutos en el aire para poder dominar esos nervios.

Incluso he tenido algún alumno con cierta dislexia, y constantemente le decía eso de..."Gira a la derecha...esa no, tu otra derecha..."

También he tenido alumnos que se equivocaban a la hora de manejar la palanca de gases y al pedirle que quitase motor...lo ponía. Buena parte de esos errores vienen producidos por esa visión túnel que produce el pilotar un avión las primeras horas de vuelo.

La cantidad de información que se le transmite a un piloto novato es brutal, y eso produce en ellos un "atontamiento" (dicho desde el cariño) que hace que se les olviden cosas, se despisten o ni te escuchen...es normal y todos, absolutamente todos los pilotos hemos pasado por ello, siempre se lo digo a mis alumnos, yo también estuve como tú y también todo me pasaba "volando".



Fruto de esa evolución y ese aprendizaje, llega uno de esos momentos mágicos para todo piloto... "la suelta". Es ese momento en el que el instructor, en armonía con el alumno, decide que ha llegado el momento de que el alumno vuele sólo por primera vez.

Antes anunciaba a mis alumnos o les advertía de la inmediatez de la llegada de esa suelta, ansiada por algunos y temida por sólo alguno, ahora he decidido no hacerlo y sencillamente les sorprendo con ese momento mágico, la suma de la sorpresa y la emoción por la suelta les hace disfrutar doblemente de ese momento.

Al bajar sus caras lo dicen todo, y sin querer, siempre recuerdo mi propia suelta, ese momento en el que en el avión sólo estás tú y de ti depende por primera vez el vuelo, que aunque sea corto y sólo de unas cuantas tomas y despegues, te enfrenta por primera vez a la responsabilidad de pilotar sin ayuda el avión.

Y es que la instrucción de personas que se inician en la aviación es una de esas cosas gratificantes por naturaleza, que hacen que te sientas agradecido de tener ese puesto en el que poder compartir, enseñar, guiar y modelar a tus alumnos mientras van creciendo como pilotos pero también como personas.



Buenos vuelos alumnos y futuros alumnos, y recordad, velocidad con el morro y senda con el motor.

viernes, 17 de junio de 2016

Volando a Segovia

Me encanta Segovia, es el lugar donde siempre he buscado desconectar un poco del Mundo. Pero he de reconocer que últimamente lo veo más desde arriba que desde abajo y es precioso desde arriba, pero también espero poder pronto estar abajo.

El viaje a Segovia desde Casarrubios es un viaje que no dura mucho, que permite ir al campo de Marugán, donde nos recibe siempre Edu, con una amplia sonrisa, da gusto ir allí, te tomas una coca cola, si te llevas el bañador ahora te puedes dar un bañito rápido y después toca sobrevolar Segovia para disfrutar del espectáculo visual que la ciudad ofrece desde arriba con el Alcázar, la Catedral, y el Acueducto. He de reconocer que disfruto mucho mostrando a mis alumnos Segovia. Es muy especial cada vez.











Al ir volviendo, les muestro la montaña conocida como "la mujer muerta" aunque a estas alturas de la primavera ya no tiene nieve, con nieve es espectacular.

Y poco a poco de vuelta al campo, donde llegamos en menos de una hora.

Creo que si hicieran una pista algo más cerca de la ciudad yo comería cochinillo todos los días jajaja.

Os dejo un video de prueba con la cámara 360, la calidad no es muy buena, pero os puede dar una visión nueva de lo que es volar :) espero que os guste...

Para verlo correctamente en 360 ve al siguiente enlace...(sólo se ve correctamente desde la app de youtube)




Un saludo y buenos vuelos, te vienes conmigo a Segovia?

viernes, 3 de junio de 2016

Historias de aeropuerto: ¡Devuélveme a mis pasajeros!

En el aeropuerto pueden pasar siempre cosas sorprendentes, pasajeros borrachos que se orinan encima y tienen después un vuelo de 10 horas, otros que deambulan por la terminal y acaban perdiendo sus vuelos, accidentes de vehículos de forma inverosímil...es dificil aburrirse.

Hace unos días, coincidiendo con una huelga de controladores franceses, me tocó coordinar un vuelo a Londres con un retraso por Slot, de aproximadamente dos horas. Este Slot es una hora que comienza a fluctuar como si de la bolsa se tratase, mejora y empeora en cuestión de minutos. 

Todo esto supone la incertidumbre de cuando comenzar el embarque para no tener demasiado tiempo a los pasajeros dentro del avión. Para más complicación, en este caso, el avión estaba situado en un párking remoto, esto es, que se necesitan jardineras (los autobuses del aeropuerto) para trasladar a los pasajeros de la terminal al avión.



Con unas dos horas de retraso, me tomé las cosas con calma y me preocupé por dejar todo atado y bien atado para que cuando entrasen las prisas por embarcar, todo estuviese lo más preparado posible para salir cuanto antes.

Por eso me acerqué personalmente a la puerta de embarque para pedir los datos de pasajeros, para palpar la temperatura del mosqueo de los pasajeros y para ver a los agentes de pasaje que me iban a embarcar el vuelo.

En la puerta de embarque me encontré a dos chicas algo perdidas y que me dijeron que eran nuevas, con dos personas nuevas, cualquier problema, por pequeño que sea, se puede convertir en un caos, aquello me dejó la mosca detrás de la oreja.

Pasaban los minutos y yo esperaba en la cabina del avión a que se acercase la hora de embarcar, las maletas estaban listas en la bodega, el combustible cargado y la tripulación lista para recibir a los pasajeros.

Al rato escucho por radio,"Adrián, ha habido mejora de Slot, embarcamos!" De la absoluta tranquilidad pasas al frenetismo, hay que trasladar a 74 pasajeros lo antes posible al avión.

Recordé lo de mis compañeras de embarque y me dije a mi mismo...acércate a la puerta de embarque a ver como va todo...

Menos mal que me acerqué a la puerta...


Con retrasos de esta magnitud, el aeropuerto sufre muchos cambios de puertas de embarque, puesto que los vuelos que no pueden embarcar o los aviones que no pueden salir, bloquean las posiciones de embarque o de parking y esto supone repentinos cambios que nos afectan a todos.

Al llegar a la puerta de embarque desde la pista, encuentro a una jardinera de WFS...mmmmm qué raro...aparco junto a la jardinera, miro el cartel de la puerta de embarque, y de forma casi instintiva miro el móvil del trabajo donde tengo toda la información...según mi móvil es esta puerta...

Bajo con dudas del coche y me dirijo al conductor de la jardinera de WFS...

-¿Éstos son tus pasajeros?
-sí, me los llevo al remoto 16
-...pero es que esta es mi puerta de embarque, hace unos minutos mis pasajeros estaban aquí
- no se, hace un momento había aquí una jardinera de las tuyas pero se ha ido

En ese momento ya había como 10-15 personas en la jardinera y continuaban subiendo poco a poco. El conductor me enseña un papel en el que efectivamente la puerta de embarque es correcta y pone que recoja ahí a sus pasajeros...

Nos miramos con cara de incredulidad, y casi a la vez, nos damos cuenta de que hay que hacer a algún pasajero la pregunta tonta del día..."perdone, usted a donde va?" Jajajaja

Justo cuando iba a parar al pasajero, vi su tarjeta de embarque en la mano y le dije al conductor, estos pasajeros son míos...

En ese instante no sabes si reirte, si mosquearte o si darte la vuelta y largarte de nuevo al avión que es donde se supone que debías estar esperando a los pasajeros. Pero casualidades de la vida, me fui a la puerta de embarque y me encontré con esto.

Paramos la entrada de pasajeros a la jardinera y los bajamos a todos, apelotonándolos de nuevo en las escaleras que bajan de la terminal a la pista. Mientras tanto yo avisaba por la emisora a coordinación de lo que estaba pasando, alucinaron casi tanto o más que yo.

A los pocos segundos de hablar con coordinación, aparece la jardinera correcta y comienzan a subir los pasajeros, esta vez si, a la jardinera que les llevará al avión adecuado.

Con todo esto medio solucionado, decido subir de nuevo a la puerta de embarque...

"¿Recordáis que os dije que si volvía a la puerta de embarque era porque algo había salido mal? Pues aquí estoy..."

Al contarle lo ocurrido, me dijeron que ni se fijaron...y no lo dudo jajaja

Me esperé al embarque del último pasajero y me fui en el coche cuando estuvo el vuelo cerrado en la puerta, no quería más líos.

Asi es que ya sabéis, mucho ojo compañeros coordis, y mucho ojo queridos pasajeros, a ver si váis a acabar en la otra punta de vuestro destino jajaja.



Un saludo y buenos vuelos, al destino correcto y en la jardinera correcta.


miércoles, 4 de mayo de 2016

Noche de tormenta en Barajas


Iba a ser una noche normal...intuía la posibilidad de que cayesen unas gotas, pero decidí llevar la americana del uniforme y nada más...y en qué hora.

Mi turno se planteaba tranquilo, con llegadas por coordinar, pero al poco me mandan a hacer llegada y salida del vuelo a Turín de BlueAir. Sin problema, preparo los papeles y me voy a ver a Silvia, la representante de la compañía. 

En cuanto llego a la puerta de embarque nos topamos con el primer problema...la zona de la puerta de embarque está en obras y es imposible embarcar desde allí. Unas llamadas y cambiamos la puerta de embarque, con unos pasajeros algo enfadados por el cambio. Nos vamos todos a la nueva puerta de embarque. 

El ambiente está algo tenso, el avión llega con algo de retraso, los pasajeros han tenido que cambiar de puerta y hay un pasajero especialmente conflictivo con la representante.

El avión llega y todo se pone en marcha, me presento a la tripulación y les pido los datos de combustible para repostar y para mandarlo a hojas de carga. Todo va avanzando con normalidad. El embarque comienza y a los pocos minutos escucho por la emisora "Atención a todos los coordinadores: estamos en alerta por tormentas." 

Tienes un segundo en que tratas de pensar mentalmente en qué supone eso para la operación, y para ti. El siguiente segundo lo pasas pensando en que no llevas el chubasquero ni tampoco el abrigo...y este pensamiento ya te acompaña todo el rato.

Bajo a la pista...no hay casi viento, no llueve y si es cierto que en la zona norte se intuye la tormenta. Mientras el pasaje embarca, me informa la representante de que tenemos un Slot (retraso) de aproximadamente una hora y media, hasta las 12 de la noche, debido a la tormenta.

Poco a poco y como un dominó, por radio se va escuchando la misma historia en el resto de vuelos, durante un periodo de una media hora ningún vuelo se mueve ni despega. Los rayos ya son bien visibles y espero en el coche con el avión completamente listo para salir en cuanto lo autoricen. 

"Atención coordinadores, el aeropuerto está cerrado y no se permite ninguna operación" yo estaba en el coche y comenzaban las primeras gotas. Minutos después se escuchaba por la emisora que los comandantes decidían cancelar el vuelo y desembarcar el avión. Mi vuelo seguía esperando al igual que otros muchos.

Curiosamente, en la peor parte de la tormenta sobre el aeropuerto, comienzo a ver aviones despegando hacia el sur. Algún coordinador pregunta por esos aviones y les responden que es a decisión de la tripulación salir o no así.

Yo espero dentro del coche esperando que mi vuelo no decida irse en mitad del diluvio...y es durante ese pensamiento cuando veo que se encienden las luces anticolisión del avión...las miro entre incrédulo y mosqueado...abro la puerta del coche, sabiendo que diluvia. Me acerco al avión y el comandante me dice en inglés que salimos en 5 minutos...

Aviso al conductor del push-back para conectar el tractor al avión y trato de aguantar el tipo debajo del finger, aunque en los 30 segundos que pasé desde que salí del coche hasta que me medio refugié debajo del finger, ya tenía los pies calados, la cara llena de agua y la americana chorreando. No me lo podía creer...sabía que en un par de minutos tenía que sacar el avión y que eso suponía aguantar bajo el diluvio más de 5 minutos. 

Señal del comandante, estamos listos y aproando al norte...me mira con cara de..."te vas a poner fino con la que está cayendo..." Salgo de debajo del finger y comienzo a andar junto al avión mientras el diluvio cae sobre mi. Piso sobre una enorme balsa de agua y avanzo al ritmo del avión.  En pocos segundos me toco el pelo y es como si estuviese dentro de una ducha...

Intento torpemente coger el móvil para grabar algo, pero con la pantalla mojada y los dedos chorreando no consigo ni desbloquearlo...hago malabares para tratar de secarme los dedos con la camisa porque la americana está empapada y consigo a duras penas grabar unos segundos de toda esa locura.

 Al desconectar el push-back, voy corriendo a quitar el pin y cerrar el registro de los cascos. Le enseño el pin al comandante y con un gesto se despide para que pueda salir corriendo al coche y no seguir empapándome. El conductor del push-back me dice que ha estado apunto de grabarme porque era impresionante verme con el diluvio y aguantando el aguacero. Le devuelvo el pin del avión y corro al coche.

Cuando llego al coche...me doy cuenta de que es como si me hubiera lanzado a una piscina con ropa. No hay una prenda ni una parte de mi a la que no haya llegado el agua...un show...hubiera sido más fácil ponerme un bañador que un chubasquero.

Veo como el avión se va y me quedo unos segundos en el coche...como pensando en lo que acababa de ocurrir. Decido volver a la oficina de coordinación y voy directo a secarme un poco la cara. Verme debió de ser un espectáculo. A veces desde dentro no se es consciente de cómo está la meteo fuera, pero cuando entré chorreando creo que todos alucinaron. 

El jefe de turno me pidió que me quedase, la noche se planteaba larga, aviones desviados por toda la península que tenían que ir volviendo poco a poco, otros cancelados o pendientes de salir desde Madrid. Los teléfonos arden en la oficina, cada vez que un teléfono se cuelga, suena de nuevo. Miraba alrededor a mis compañeros y a los supervisores...lo cierto es que iba a hacer falta gente allí.

Una hora después comienzan a llegar los vuelos desviados, es aproximadamente la 1:30 y parece que poco a poco la meteo da una tregua, me mandan a una llegada de Palma, en tierra apenas hay gente disponible y se hace lo que se puede con lo que se tiene. El comandante me comenta que a ellos directamente les han impedido salir de allí porque a esa hora ya estaban desviando vuelos de Madrid. 

A las 2 vuelvo y me voy al jefe de turno, parece que se pueden ir apañando y alguno nos marchamos a esa hora, otros se quedan a recibir otros vuelos que aún no han llegado. 

Llego a casa y aún llevo la americana mojada, los pantalones y los zapatos húmedos y estoy cansado. Pero me alegra haber aportado mi granito de arena para ayudar en un día que se podía haber puesto muy muy feo, pero que afortunadamente quedará como una tormenta sobre Barajas, que nos puso a todos a prueba. Estamos listos para la siguiente. 

Buenos vuelos, pero mejor sin tormentas.

jueves, 28 de abril de 2016

Escapada a Castellón

Si hay algo que me está faltando últimamente es tiempo libre...

Afortunadamente me sale el trabajo por las orejas, habiendo incluso rechazado alguna oferta de las que antes... no hubiese dudado en aceptar.

El caso es que aprendes a valorar tu tiempo libre de otro modo, exprimiendo cada minuto de ese tiempo y tratando de compartirlo con esas personas que siempre están ahí. Y es ahora, cuando al tener poco tiempo, me esfuerzo en que cada minuto merezca mucho la pena.

Es por ello que decidí hacer una escapada con una de esas personas fundamentales en mi vida, Javi. Llevaba años queriendo volar conmigo y yo queriendo llevarle, pero no había sido posible hasta el otro día que casi le saqué de casa por las orejas y le llevé a volar.

"Javi, llévate un bañador que nos vamos a bañar y a tomar una paella en la playa", creo que en un principio no me tomó enserio con lo del baño...en realidad nunca me tomó enserio con lo del baño...

Estaba algo nervioso, era su primer vuelo en avioneta, de camino en el coche íbamos riéndonos, sabía que lo pasaría en grande.

Al llegar saqué la avioneta y casi tengo que meterle con calzador, en una cosita tan pequeña un tío tan alto...pero se adaptó bien. Alegría y nervios en su cara cuando enfilo la pista para despegar, móvil en mano...despegamos.

Minutos después ya lleva él el avión rumbo a Castellón. No demasiado lejos, tenemos la oportunidad de ver el monstruo marino del Beluga aterrizando en Getafe, sorprende ver lo cerca que pasamos.

El vuelo es tranquilo, no hay demasiadas turbulencias a esa hora todavía y le voy ayudando a tomar referencias visuales y volar hacia ellas, a mantener la altitud, etc... lo cierto es que en un par de minutos le tenía cogido el punto.

Pasamos por Seseña y le mostré el máximo exponente del boom del "ladrillazo" con la ciudad del Pocero. Un pegote de ladrillo, un polideportivo enorme, urbanizaciones por construir y un enorme cementerio de neumáticos usados...y eso en medio de la nada.

Poco después, a lo lejos comenzamos a ver Cuenca..."Mira Javi, ya te tengo mirando a Cuenca ;) " jajaja

En aquel momento ya volaba como pez en el agua, dándole yo unas pequeñas correcciones para no perder el rumbo, pero poco más. Le estaba gustando. Y a mi verle tan contento me alegraba un montón.

Al acercarnos a Castellón, tomé los mandos e hicimos unas pequeñas maniobras para que experimentase las sensaciones y las posibilidades del avión. Le encantó, pero con el calor apretando, se mareó algo...es normal.

La playa de fondo con el puerto, y a la izquierda la pista... tiene algo especial ese campo, sobrevolar el puerto y la playa para la aproximación es una experiencia increíble. Ves los barcos moverse, las grúas del puerto, la gente pasear por la playa y vas descendiendo...las casas, los hoteles, la rotonda...y la pista...Estás en tierra.



Lo primero es ese olor característico de la playa, como si un chip te cambiase en tu cabeza, de golpe te sientes como de vacaciones, estamos en Marzo, pero hace calor y un día de lujo...el cuerpo te pide playa.

Repostamos mientras nos pega el sol y nos vamos quitando capas de ropa. Dejamos el avión y nos vamos a la oficina a ver a nuestro amigo... "¿qué? ¿cómo? ¿dónde? ¿cuándo? ¿por qué?..." quien lo conozca sabrá bien de lo que hablo, y es que el peculiar humor de ese hombre se ha convertido en un clásico de la llegada a Castellón. Por suerte a mi ya no me toma el pelo, pero se entretuvo un rato con Javi jajaja.

Es hora de cambiarse..."Javi, ponte el bañador"... le seguía viendo lagunas al asunto...pero se lo puso y salimos en bañador y chanclas hacia la playa como si fuese Agosto. La gente nos pasaba alrededor con el abrigo puesto y nos miraba raro...

Ya en la arena, con el sol y el calor, lo del baño pintaba de otro color, pero había que pasar la barrera de la temperatura del agua...pones el pie y esperas con miedo que la ola te congele...sorprendentemente estaba fría, pero creo que ambos esperábamos mucha menos temperatura.

Al final entró él antes que yo en el agua. "pues tampoco está tan fría" Un chapuzón y pendientes de la hora que el tiempo apremia. Nos secamos y nos dirigimos a por la paella. Había bastante gente comiendo allí en la terraza, unas ali-oli y una paella valenciana...


"Creo que podría acostumbrarme a esto" me decía Javi. Y sin duda que yo también, poder levantarte en Madrid y darte un baño en la playa, tomar una paella y volverte es algo reservado para unos privilegiados chiflados, y sin ser rico, de vez en cuando, te lo puedes permitir y la experiencia merece la pena.


Una vez tomada la paella, el camino de vuelta se hace algo más duro, sabes que es hora de volver y es entonces cuando comienzas a hacerte a la idea de la magnitud de un día así.

El despegue nos vuelve a permitir sobrevolar la playa y el puerto, como en una despedida, miras esa playa en la que unos minutos antes te bañabas, esperando volver de nuevo en cuanto sea posible.


Javi vuelve a llevar los mandos bajo mi supervisión, pero el día ya ha avanzado y las turbulencias son ya considerables, de modo que casi por obligación, cojo de nuevo los mandos y continuamos el vuelo entre saltos que a mi me hacen gracia mientras que a Javi le dejan algo más pálido de lo habitual jajaja.

El viaje de vuelta se ve distorsionado porque en uno de los trabajos salen los turnos y me veo casi obligado a estar pendiente de los cambios mientras vamos volando...por suerte llevo a mi copiloto Javi Simpson, que a esas alturas ha pasado del pálido al amarillo. Fue movidita la vuelta, pero con todo y con eso, mereció mucho la pena.

Buenos vuelos y si es con buenos amigos...mucho mejor!

viernes, 1 de abril de 2016

El peligro de las aves

Estamos viviendo una proliferación de accidentes fatales relacionados con el impacto de aves de gran tamaño contra avionetas o aeronaves ligeras.

Y es que, ambos volamos en el mismo lugar, y debemos tener cuidado de evitar o de al menos tener medidas que disminuyan los efectos del impacto con un ave de gran tamaño.

Los que voláis, sabéis que a veces es sencillamente imposible verlos, puedes ver la sombra al pasar a toda velocidad, lo ven otras personas dentro de la avioneta o sencillamente pasan al lado y nadie se da cuenta. Por ello, hoy quiero dar unos consejos para todos los pilotos, que son de sencilla implantación en nuestro día a día como pilotos.



En primer lugar, debemos mirar fuera. Y es que puede parecer obvio, pero hoy en día, el que no va con pantallitas en el avión, va mirando la pantallita del móvil o la del gps, y eso por no entrar a hablar de los que tienen piloto automático, que van de espectadores del vuelo en muchas ocasiones. Abrir el abanico de visión hacia los laterales, arriba y abajo nos aumentará las posibilidades de ver un ave de gran tamaño o un grupo de aves en una zona.

En segundo lugar, volando en una zona muy transitada, en un circuito o cerca de algún otro campo, si observamos la presencia de pájaros de mediano o gran tamaño, así como grupos de aves, nuestra obligación es notificarlo para que el mensaje llegue a cuanta más gente mejor. El ave que tú has visto, es el ave que tal vez otro piloto cercano no haya logrado ver, y tu ayuda puede ser fundamental, alertando de su presencia.

En tercer lugar, evitar en la medida de lo posible los lugares conocidos de presencia de aves, puertos pesqueros, zonas de cría en montaña, embalses... Sobrevolar un embalse aumenta un riesgo y que habitualmente no los veas...no significa que no estén.



En cuatro lugar, otra obviedad, pero que por obvia resulta incoherente ver cómo se sigue produciendo. Mantén el campo de vuelo limpio, no produzcas residuos orgánicos por la pista, hangar, etc...esto puede atraer a aves y a otros animales peligrosos para nuestra actividad, como roedores, liebres, conejos...

En quinto lugar, si tienes luces estroboscópicas, úsalas!!! No están ahí para flashear a la gente en tierra, si no para tratar de espantar a las aves, en fases críticas o en ruta si hay presencia de aves, enciéndelas. Recuerda que un principio básico en la aviación es ver y ser visto,y me temo que las aves no llevan ni radio ni luces.

Y hasta aquí los consejos enfocados a la prevención...

Vamos ahora con ¿qué hacer ante un impacto inminente?

Las aves de gran tamaño no suelen tener depredadores, esto supone que estas aves no suelen asustarse al vernos, nos observen e incluso nos puedan llegar a atacar.

Dicho esto, no podemos esperar ayuda alguna por parte de las aves, si no más bien todo lo contrario.

Un impacto a unos 200-300 kmh con un ave de unos 10kg y una envergadura de unos 2,5 m puede tener consecuencias fatales en muchos casos, produciendo la rotura de la estructura, el bloqueo de los mandos o sencillamente que el avión nos de en la cara al romper el cristal del parabrisas. 

Ante un impacto inminente, debemos levantar bruscamente el morro, ofreciendo al ave toda la zona de la panza del avión, esto, en la mayoría de los casos, protegerá en gran parte las zonas más sensibles del avión (parabrisas, mandos de vuelo en cola...) y es que estas aves, por naturaleza, pican cerrando las alas y volando como una piedra hacia abajo, de modo que subiendo el morro ganamos opciones de que el ave trate de esquivarnos hacia abajo, esa decisión de subir el morro puede marcar la diferencia entre impactar o no, y entre un gran destrozo o una anécdota de un susto en vuelo.


Y es que los pilotos podemos prepararnos mil millones de veces para un fallo de motor, para un aterrizaje fuera de pista, pero no podemos practicar impactos contra aves, ni volar con un ala que ha salido arrancada... Por ello, la preparación debe ser en tierra, con una correcta formación, conociendo el entorno, y las medidas a tomar, sobre todo para prevenir el impacto y teniendo claro, y de forma instintiva, la reacción correcta ante un impacto con ave inminente.

Ojalá, no veamos más accidentes de este tipo, que aun siendo inevitables en muchas ocasiones, podamos hacer algo para disminuir los impactos y las consecuencias de ellos.

Buenos y seguros vuelos, para aves y pilotos!

jueves, 24 de marzo de 2016

Historias de aeropuerto: Un avión muy particular, Antonov 12

Había huelga de controladores en Francia...y nada más entrar, la jefa de turno nos advertía a todos de la posibilidad de tener que quedarnos a hacer horas extras a unos cuantos, yo le dije que podía quedarme sin problemas, y me alegra tanto haberme quedado...

Tras hacer un par de aviones de salida, todo normal y como de costumbre, llegaba la hora de quedarse a hacer horas extra..."Adrián, vas a coordinar una llegada", al oir eso, me relajé...pero al ver el indicativo del avión, me llevé el primer susto... RSB1046...¿y eso qué es? 

Tras preguntar e investigar un poco, descubro que se trata de un Antonov 12, que es un carguero, el cual llega vacío y al llegar hay que cargarlo y repostarlo, yo me encargaré de coordinarlo todo y dejar a la tripulación lista para el vuelo de la noche a África. 

Un par de minutos frente al ordenador del trabajo me permiten descubrir qué avión es...un cuatrimotor que debe tener más años que el aeropuerto jajaja.

De camino al parking voy pensando en que me voy a encontrar con una operación completamente nueva para mi, que los tripulantes serán todos de rusia, ucrania, etc... Y que me toca hablar con ellos en inglés si o si...

Es entonces cuando recuerdo mi paso por el campeonato del mundo de ultraligeros, donde conocí a muchos pilotos rusos, ucranianos y de europa del este. Este recuerdo me dibujó una sonrisa y es que aunque su aspecto rudo y fuerte pueda asustar, los que yo he conocido siempre han sido pilotos entrañables, muy cercanos y dispuestos a ayudar siempre que pueden.

De modo que allí esperé la llegada. Vi el avión aterrizar de lejos y me quedé alucinado al verlo entrar al párking asignado.



Minutos después, con el avión parado, empezó a bajar gente del avión, unos me preguntaban por el grupo eléctrico, otros por el combustible... A trompicones fui resolviendo con el walkie y el teléfono todo lo que me pedían.


Cuando el ritmo de trabajo descendió, no pude evitar acercarme a uno de los que parecía piloto y le pregunté si podía entrar al avión y ver la cabina. Sin dudarlo un segundo me ofreció subir por las escaleras que daban acceso al avión. Nada más abrir la puerta, me dio la impresión de abrir la puerta de un tren talgo más que la de un avión...menuda puerta...


Al abrir la puerta, fue como cruzar la línea del tiempo y trasladarme a la Guerra fría, los pilotos iban con un mono marrón, había 7 personas en el vuelo, comandante, piloto, comunicaciones, navegante, mecánicos e ingeniero. Al pasar hacia la zona de cabina me encuentro un saloncito, con su mesa de madera, más parecido a un camarote de un barco o a un tren de vapor que a un avión...no entendía nada...

Segundos después, llego a la cabina...y no hay palabras para describir lo que sentí...


El puesto para pilotar estaba como en una posición alzada, separados comandante y copiloto por aproximadamente un metro cada uno, en cada puesto había en el lateral sus cuatro palancas de gases, los instrumentos eran casi indescifrables, y no sólo por el lenguaje cirílico que tiene, si no porque son tantos, tan juntos y tan pequeños que no hay modo de entender nada.


A la derecha y detrás del copiloto había un puesto con una mesa, preparado para el encargado de las comunicaciones, ni en una mesa de sonido de un estudio de grabación hay tantos interruptores, botones, indicadores... Con los ojos como platos, continuaba mirando asombrado todo aquello...


Pero sin duda la sorpresa vino al descubrir el puesto del navegante...justo en el morro del avión...di por supuesto que era una posición que ya no usaban y que iba vacía, cuando lo pregunté, me dijo..."claro que se sigue usando, yo soy el que va ahí sentado" creo que casi se me para el corazón, agaché la cabeza y me introduje en esa especie de submundo en el morro del avión...no dejaba de imaginar lo que debía ser volar ahí y verlo...todo.


Como si estuviese magnetizado a la cabina, me resistía a salir, mirando embobado cada instrumento, cada botón y cada interruptor de un avión que parecía más un barco o un submarino de lo tosco que era todo.

Pasados los minutos bajé del avión y pude charlar con uno de los tripulantes, me contó que con ese avión cruzan el Atlántico y que ha llegado a cruzarlo 4 veces en una semana...de locos. Que es un avión que si lo llegas a dominar, Lugo cualquier otra cosa es sencilla, jajaja y no me extraña...

Llegó el momento de cargar el avión y no fue ni más ni menos que el propio comandante quien ayudaba a tirar de los palés de carga, y es que el mono caqui ya daba a entender que eran pilotos de los "currantes"


Yo seguía alucinando con todo aquello, el avión, el comandante tirando de la carga y el compartimento de carga que parecía más bien un barco de carga con su propia grúa instalada en el
Avión, con su propia barra de pushback y con dos rampas para subir cualquier cosa que ruede...coches, tanques, excavadora...


Y es que estaba disfrutando de cada minuto junto a ese avión, sentía que el
Avión y sus tripulantes eran un tesoro aeronáutico al que estaba teniendo acceso. Lástima no haber podido disponer de más tiempo para poder charlar más, conocer más el avión y alguna de esas historias que encierra un avión de carga tan especial.

Así es que ojalá pueda volver a verles pronto, y tenga la ocasión de conocer un poquito más de ellos y del avión.

Buenos vuelos, y buen viaje aviadores!!!