ATPL teórico: asignaturas, exámenes y cómo prepararlo
Cuando me presentaba a los exámenes, al principio, aún se realizaban en papel, algo que hoy en día parece arcaico. Aún recuerdo cuando me presenté a aquel examen de sistemas. Empecé con bastante seguridad: lo llevaba bien preparado y conocía casi todas las preguntas. El examen avanzaba con normalidad, iba girando los folios... hasta que empecé uno nuevo. De golpe, no entendía nada. Preguntas de un temario que jamás había visto. Al final de algún examen es normal que metan alguna pregunta suelta de más, pero esto eran dos folios enteros. Miré alrededor y esa misma cara de incredulidad se había contagiado a todo el mundo. JAR-CS 25. Nadie había oído hablar de eso. Nos dieron un palo tremendo y casi todos suspendimos. No estaba en los libros, no lo conocían ni los instructores.
Qué es el ATPL teórico
El ATPL (Airline Transport Pilot Licence) es la licencia que te habilita para volar como piloto de una aerolínea. Antes de tocar un avión de línea hay que aprobar su parte teórica: un bloque de 14 asignaturas que van desde meteorología hasta navegación, pasando por normativa aérea y factores humanos.
Cómo se examina
Los exámenes los gestiona AESA en España, con preguntas del banco central europeo (ECQB). Y algo que mucha gente no sabe: en España también puedes examinarte para sacarte la licencia de otro país EASA, no solo la española.
Modular o integrado
Aquí depende de por dónde entres: escuela integrada o vía modular. Ya hablé de esto en su día en Las vías para hacerse piloto, y sigue siendo la primera decisión real que toca tomar. Si aún dudas entre estudiarlo online o en clase, lo cuento con más detalle en ¿ATPL online o presencial?.
Cuánto tiempo y cuánto esfuerzo
En mis últimos meses de estudio, el tiempo apremiaba y la ansiedad aumentó bastante. Le dedicaba una media de 8 horas diarias, con días de 10 o 12 cuando estaba más inspirado — algo que hoy me sigue pareciendo una locura, porque nunca he sido de estudiar tantas horas y no creo que volviera a tener esa capacidad. Repartía el día en 4-6 horas por la mañana y otras 4 por la tarde. De esa época recuerdo sobre todo llegar a la hora de comer con la mirada perdida, viendo preguntas y números hasta con los ojos cerrados. No se me quitaba de la cabeza: era como una oposición frenética, una lucha contra mí mismo. Todavía me sorprende cómo lo saqué adelante.
Lo que nadie te cuenta
Con el tiempo veo aquel examen de sistemas como una criba psicológica, sin querer: te quita de en medio a quien no se adapta a los cambios, a quien no está dispuesto a aprender y a superar los golpes. Va a haber muros que tendrás que saltar cueste lo que cueste, y algunos no aparecerán en ningún libro. Si te sirve de consuelo, en Encontrar la motivación hablo de cómo sobrellevar esos bajones sin tirar la toalla.
Si estás en esto ahora mismo: no es fácil, pero es lo de siempre — se aprueba estudiando, no memorizando por arte de magia. Y si quieres una vista más cruda de cómo es el examen por dentro, aquí tienes la Entrevista sobre exámenes ATPL.
Buenos vuelos.
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