sábado, 28 de mayo de 2022

"Sueño de altura" Algo más personal...

 

En esta segunda parte de la entrevista con Raúl Zapico, nos centraremos en los aspectos más personales, en sus vivencias, su entorno, sus emociones y cómo se gestiona toda una aerolínea y se sobrevive a ello.

Si todavía no has leído la primera parte de la entrevista, te dejo un enlace para que lo puedas hacer antes de continuar con esta segunda.







LEE AQUÍ LA PRIMERA PARTE

Sin perder un sólo minuto, entramos en materia…

 

Raúl, Cabo Verde…he de reconocerte que he tenido que buscar bien dónde estaba y ver algunos detalles del país. Supongo que, en cierto modo, te pasaría algo parecido, un nuevo país, nueva cultura, idioma, ¿Cómo fue ese cambio?

Pues el cambio fue bastante radical para serte sincero. Uno no entiende la gran diferencia entre unos países y otros hasta que vas a vivir a determinados lugares, ya que cuando vas de vacaciones solo observas una mínima parte de la sociedad, la economía y las infraestructuras del país, mientras que la mayor parte del mismo permanece oculto a los ojos del turista. En Cabo Verde, al ser un país en vías de desarrollo, las infraestructuras, tanto viarias, como hospitalarias, educacionales…etc, se encuentran en un estado más bien precario. Nada es igual que en España. Adicionalmente, la forma de ser, vinculada a su cultura, también es ciertamente diferente, por lo que también es necesario prestar atención a ese tema para evitar herir sensibilidades y tener una mala acogida. Yo ya había tenido experiencias internacionales anteriormente, en EEUU y Reino Unido, donde viví algunos años de mi vida, por lo que, aun salvando las grandes diferencias entre países, adaptarme a esta nueva cultura no fue tan dramático como inicialmente pensaba. He de decir que una gran parte de culpa en ello la tiene el importante apoyo que recibí de mis colaboradores y de mi equipo caboverdiano, los cuales me ayudaron desde el primer momento a sentirme plenamente integrado en su cultura y en su país. En cuanto al idioma no me costó demasiado ya que el portugués y el español son ciertamente parecidos, otra cosa diferente fue el idioma local, el Criollo, el cual es una mezcla de portugués, francés, inglés y diferentes dialectos africanos, ese ya me costó un poco más pero al final conseguí entenderlo y hablarlo, escribirlo es otra historia…

 

En el libro, hablas en varias ocasiones de tu familia, de un momento en Navidades (que no vamos a desvelar para que los lectores lean el libro) pero sin duda, separarte de la familia no fue nada fácil. En la aviación, muchas personas estamos casi condenadas a estar lejos de familiares y amigos, especialmente en momentos importantes… ¿De qué manera te enfrentaste a todo esto? ¿Te planteaste trasladar a tu familia? ¿O incluso dejarlo y volver?

Pues la verdad es que si existe un sector donde los profesionales muchas veces tenemos que vivir separados de nuestras familias ese es sin duda la aviación por motivos obvios. En mi caso fue duro, como en el de mis compañeros expatriados españoles, ya que la distancia va haciendo mella poco a poco en el ánimo de las personas y muchas veces es cierto que te replanteas tu vida y te preguntas ¿Qué hago yo aquí? ¿Qué necesidad tengo de esto? ¿Merece la pena? En este sentido, muchas veces, sobre todo cuando tienes problemas en el destino, y en aviación esto sucede prácticamente cada día por uno u otro motivo, estas solo, y no tienes a nadie de confianza a tu lado que te apoye realmente. En esos momentos tan delicados emocionalmente, te preguntas si el tiempo que estás pasando allí es irrecuperable, y la respuesta casi siempre es que sí. Por tanto, es en estos motivos cuando la profesionalidad, la tenacidad y la persistencia nos dan esas fuerzas y ánimos que creíamos que ya no teníamos para continuar en la lucha hasta conseguir los objetivos finales y entonces sí, poder volver a casa.

La forma que tuve de enfrentarme a la soledad fue creando una nueva familia, aunque no de sangre si de espíritu, en Cabo Verde, tanto con compañeros y colaboradores de trabajo como con amistades que poco a poco fui haciendo en el país. También me ayudó mucho el deporte, mi equipo de futbol de expatriados de Praia, las carreras por la playa, las fiestas en casas de amigos y mis actividades solidarias con los niños de Cabo verde, los cuales, ante la ausencia de los míos, me aportaban una parte, aunque fuese mínima, del cariño infantil que tanto necesitaba. En cuanto a trasladar a mi familia, esto nunca fue una opción por las condiciones de desarrollo del pis en cuestión. Entendí desde el inicio que estarían mucho mejor donde estaban y que el cambio no implicaría nada positivo para ellos.

En cuanto al volver a casa y dejar el proyecto honestamente nunca estuvo en mi mente. Obviamente esas palabras pudieron salir de mi boca después de alguna reunión en Aviación Civil, después de algún altercado con algún miembro del equipo o después de algún impacto de ave en alguno de nuestros aviones, pero nunca lo valoré realmente como una opción factible.

 

Durante el tiempo que pasaste en Cabo Verde, hablas de un incidente en el que tu coche terminó con agujeros de bala, sin duda, una clara advertencia de que tu presencia allí no era del todo bien recibida, ¿Tuviste algún otro incidente similar? ¿Qué cambió en tu vida en aquel momento?

Si, ese fue un incidente que difícilmente olvidare en el resto de mi vida. Fue difícil asimilar el grado de rechazo (por no decir odio), que estaba generando la presencia de nuestra empresa en el país. Como es de entender, las personas luchan por su modo de vida, y en cierta medida nuestra presencia en el país, y nuestras intenciones de quedarnos con el mercado de transporte aéreo, generaban muchas situaciones de conflicto. En parte es comprensible que este rechazo es haga patente, lo que no está nada bien son las formas, e ir disparando a la gente obviamente no es la forma más educada de decir que tu presencia no es bienvenida. He de decir también que ese fue el único incidente grave que tuve en mis 5 años de residencia y lucha en Cabo verde, aparte de algunas miradas e insultos callejeros sin importancia, por lo que el balance de los años vividos en dicho país fue positivo.

En cuanto a lo que cambió en mi vida, he de decir que en las semanas posteriores al incidente lo cambio prácticamente todo, ya que no dormía pensando en lo sucedido, prácticamente no salía a la calle por temor, y cuando salía lo hacía siempre escoltado y tomando todas las precauciones posibles (cambio de rutas, estancias breves en los lugares que frecuentaba, evitar horas nocturnas…etc), tampoco hacia deporte, y vivía con el sentimiento constante de volver a la tranquilidad de mi casa, en España. Ciertamente, y después de algunas semanas viviendo así, poco a poco a normalidad se fue haciendo patente nuevamente en mi vida, volviendo a las rutinas que tenía establecidas hasta el punto de prácticamente no tener en cuenta lo sucedido, a excepción de algunas mínimas precauciones a tener en cuenta en cualquier destino extranjero de ese tipo.

Fuiste director general de una aerolínea durante unos años, y es un puesto que se lleva las 24 horas del día y los 7 días de la semana, ¿Cómo desconectabas y cuándo podías hacerlo? Recomiéndanos también lugares donde perdernos por Cabo Verde…

Pues la verdad es que el puesto de accountable manager de una aerolínea no deja mucho margen a la tranquilidad y al descanso ya que siempre estas preocupado por lo que pueda suceder, como tu muy bien dices 24h al día y 365 días al año, sin descanso. Es necesario decir en este punto que cuanto más pequeña es la aerolínea más difícil es el puesto ya que en aerolíneas grandes, por ejemplo, tienen aviones de Back Up y en las pequeñas lamentablemente ese es un coste que no se pueden permitir. Entenderán en este punto que cualquier cuestión de mantenimiento, motores, trenes, retrasos, bruma seca, incidencias…etc, se convierte en una auténtica pesadilla de dimensiones épicas en cuanto a la reubicación de los pasajeros, la contratación de hoteles, la gestión de los transportes…etc. No es un puesto nada fácil, pero es muy reconfortante cuando las cosas salen bien y muy adictivo créanme.

En cuanto a la forma que tenia de desconectar les recomiendo el deporte, tres o cuatro veces por semana, para liberar cuerpo y mente del estrés que produce la gestión y los problemas del día a día.

Con respecto a los lugares de Cabo verde que merece la pena visitar, en cada una de las 9 islas del archipiélago existen numerosos sitios de interés, ya que cada una de ellas tiene un paisaje diferente según nos aproximemos o alejemos de la costa africana. Existen islas completamente planas con playas de arena blanca inmensas y preciosas e islas montañosas con vegetación salvaje y barrancos para perderse. También existen islas en las que la cultura, la música y la etnografía son dignas de experimentar y otras donde el relax y la tranquilidad es su mayor atractivo.

 

Cuando las personas tienen éxitos, uno parece que se olvida de los fracasos, y probablemente superar esos fracasos sea la clave del éxito, ¿Qué errores cometiste y cómo los superaste? ¿Cambiarías algo de tu paso por allí?

Durante los cinco años de proyecto la verdad es que errores cometimos bastantes, algunos de ellos reflejados en el libro como el de la placa de venta de billetes (que tuvimos que cambiar), el de los pilotos brasileños (que nunca llegaron a ser parte de la empresa), el de la persona que iba a ser nuestra imagen de marca (que se demoró más de 2 años en llegar a serlo), y muchos otros más, pero después de dichos errores llegaron los aciertos. En los negocios, como en la vida, muchas veces se trata del “prueba y error”, es necesario intentar cosas para poder triunfar, ya que nadie triunfa sin intentarlo. Obviamente es necesario realizar una planificación exhaustiva de cada uno de los mini proyectos a realizar en la empresa para que la probabilidad de errar sea lo más baja posible. En este sentido los errores se superan con paciencia, tenacidad y entendimiento de lo sucedido. Cada error cometido es un aprendizaje sobre lo que no se debe hacer, o sobre la forma incorrecta de hacerlo, de este modo se aprende para la próxima vez que tengas que enfrentarte a dicha tarea o a otras tareas similares.

En cuanto a si cambiaria algo o no de mi paso por Cabo Verde, la verdad es que no haría demasiados cambios relevantes. Quizás, si me enfrentase de nuevo a una situación similar en un entorno similar, intentaría vincularme un poco más a nivel local con las autoridades y entidades del país, para ganarme más rápidamente su confianza, aunque siempre sea difícil viniendo de fuera.

En términos generales, estoy muy satisfecho tanto a nivel personal como a nivel profesional de lo conseguido en Cabo verde por lo que creo que lo repetiría todo tal y como fue, los errores me aportarían nuevamente aprendizajes importantes y los éxitos me reportarían nuevamente satisfacciones considerables e inolvidables.

 

Con el paso del tiempo, uno mira hacia atrás y le vienen recuerdos y cosas que añora de aquella etapa. ¿Qué es lo que más echas de menos? ¿Y lo que menos?

Pues lo que más echo de menos es la responsabilidad del puesto en sí mismo, el tener a mi cargo a tantas personas de tantos departamentos diferentes dentro de la empresa a las que poder dirigir, formar, motivar, liderar. Esa parte de mis responsabilidades como Director General en Cabo Verde era la más bonita para mí. También echo de menos el poder liderar, a todos los niveles como financiero, operativo, legal, administrativo, etc, un proyecto de ese tipo, tan complejo y con tantas aristas a tener en cuenta, cosa que me hacía motivarme cada día y esforzarme al 100% para conseguir los objetivos planificados. También echo muchísimo de menos a las personas que colaboraron conmigo día tras día, en los buenos y en los malos momentos, en hacer nuestro sueño realidad, tanto a los compañeros de Canarias como a los caboverdianos, todos ellos, cientos de personas que apoyaron con su trabajo, su constancia, su esfuerzo y su motivación, el proyecto en Cabo Verde, por lo que aprovecho para darles las gracias de corazón en este momento ¡a todos ellos!

En cuanto a lo que menos echo de menos (o nada, realmente), son esas numerosas y tensas llamadas de alguno de los miembros del consejo de administración de la matriz pidiendo explicaciones por cualquier incidencia, retraso o problema en la filial que yo dirigía, ya que era bastante difícil hacerles entender la dificultad de liderar dicho proyecto en dicho país. Dicho esto, entiendo que estas eran necesarias e incluso doy las gracias por su apoyo incondicional al proyecto durante su duración.

En otro orden de cosas tampoco echo de menos las difíciles infraestructuras del país (a todos los niveles) aunque para ser sincero las recuerdo con muchísimo cariño.

 

Para finalizar, tus años como director general han dado para un libro y para muchas anécdotas, vivencias, historias y experiencias de todo tipo, ¿Hiciste algún diario? Y sobre todo… ¿Nos ofrecerás una segunda parte del libro?

La verdad sea dicha es que nunca leve ningún diario, pero si soy una persona que siempre anotaba todo en diversas libretas, lo cual me fue de gran ayuda a la hora de escribir el libro, de echo aún conservo dichas libretas. En cuanto a si escribiré la segunda parte, con las cosas que no ha tenido cabida en el primero o las que no he podido contar por alguna u otra razón, aun lo estoy debatiendo en mi mente.

Por una parte, me encantaría poder transmitir más experiencias, más conocimientos, más anécdotas, más vivencias a las personas que estuviesen interesadas en ellas, pero por la otra parte, he de reconocer que ser escritor no es tan sencillo como parece a priori, ya que cuesta muchísimo, en los tiempos actuales de inmediatez y rapidez especialmente, que la gente se detenga a leer un libro, por lo que a las ventas del mismo no son las que deberían entre la gente del sector especialmente.

Aun así, te prometo querido Adrián que tú serás el primero en saber si me aventuro a escribir la segunda parte, y aprovecho también para darte las gracias de nuevo por tu excelente predisposición, tu gran profesionalidad y tu pasional trabajo que realizas sin pedir nada a cambio solo por la satisfacción que te reporta hacerlo.


Puedes comprar el libro aquí



Buenos vuelos!

 

 

 

 

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