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miércoles, 30 de diciembre de 2015

Historias de aeropuerto: El pasajero impaciente

Todos tenemos siempre el miedo de que se nos vaya el vuelo, lleguemos tarde a la puerta de embarque y nos quedemos "tirados", es casi algo instintivo...llega el autobús...y corres, llega el tren y también corres...y ves que no hay gente en la puerta de embarque, que tu avión está conectado y...

...y es cuando el pasajero enloqueció.

Esto es lo que me pasó en un vuelo hace muy poco tiempo. 

A mediodía, las tripulaciones de la mañana terminan y entran a trabajar las de por la tarde, en ocasiones, durante unos minutos, el avión permanece sólo y vacío, a veces abierto y otras cerrado, esto ya depende de la compañía y de los procedimientos y costumbres que suelan tener.

En cualquier caso, las puertas de embarque están cerradas.

Es en este espacio de tiempo cuando yo estaba en la puerta del avión, esperando a la nueva tripulación, cuando oigo a lo lejos alguien corriendo por la pasarela hacia el avión. Y a lo lejos me encuentro a un pasajero con la tarjeta de embarque que viene corriendo como loco. Lo primero que pensé es que se había dejado algo en el avión y quería recuperarlo, pero lo cierto es que había pasado más de 25 minutos desde que salió el último pasajero y no había nadie en la pasarela, de modo que ¿cómo había entrado?

-¿Vuelo a Frankfurt? Llego tarde!!! 

Mi cara debió de ser un poema...

El señor, temblando y asfixiado de la carrera me enseñaba la tarjeta de embarque. Sí, ese era su vuelo, pero aún no había comenzado el embarque...

No era español, y apenas lográbamos entendernos, y en inglés tampoco.

-¿Cómo ha entrado aquí señor? 
- He pulsado un botón en la puerta y he entrado

En ese momento supuse que había llamado al botón del tarjetero de acceso de aena y alguien le había abierto por error. Avisé a coordinación y éstos avisaron a seguridad, yo acompañé al pasajero de nuevo a la puerta de embarque. Al poco llegó seguridad e identificamos al pasajero. Después, fuimos a comprobar cómo había accedido este señor y descubrimos algo que nos dejó sin palabras.

El señor había roto el desbloqueo de emergencia de la puerta con el martillo que hay junto a él, desbloqueando la puerta...dejando la puerta inoperativa y el suelo lleno de cristales...visto esto, se decidió llamar a la Guardia Civil, que apareció a los pocos minutos, en ese momento yo estaba hablando con el comandante, explicándole lo ocurrido.

Ni el comandante ni la Guardia Civil daban crédito de lo ocurrido... ¿Pero cómo se le ocurre romper el bloqueo de la puerta?

Los guardias se fueron a hablar con el pasajero, ya estaba más tranquilo sabiendo que su vuelo no se había ido, pero ahora mismo dependía de la Guardia Civil que volase o no. Para sorpresa de todos, después de tomarnos declaración y los datos a los implicados, decidieron que sí podía volar. Y que Aena decidiese si le denunciaba para que pagase los costes de reparación de la puerta de embarque.



Esa decisión, pocos la entendimos, pero lo cierto es que el pasajero al poco rato bajaba de nuevo por la pasarela, caminando de forma calmada y se despidió de mi dándome la mano y pidiéndo disculpas...

Y es que, cada día, en el aeropuerto suceden muchos incidentes como éste, todos los que formamos parte de este circo aeroportuario, debemos contribuir a que se respeten y garanticen las medidas de seguridad, ésta vez fui yo quien vió y paró al pasajero. Lo importante es que, aunque se salte un filtro, siempre haya otros filtros que garanticen la seguridad.

Buenos vuelos, y sed pacientes con la hora de embarque!!!

viernes, 18 de diciembre de 2015

Encontrar un trabajo en aviación

Hoy comparto con vosotros desde mi blog un post que escribí para la red linkedin, pero que viendo su buena acogida, comparto desde mi propio blog también con la idea de llegar a más personas a las que le pueda servir de algo.
El enlace al original es este:


Comencé en 2008 a formarme en el sector aeronáutico. Desde entonces han pasado 7 años y muchos cursos y licencias. 
A día de hoy, no tengo una carrera universitaria, sin embargo estoy seguro de que tengo más conocimientos de mi sector que muchos universitarios sobre el suyo.
La aviación es un sector bastante complejo y bastante "nuevo" si tenemos en cuenta que el primer vuelo se realizó hace poco más de 100 años.
Hasta hace no mucho la aviación era considerada una élite y sólo al alcance de unos pocos privilegiados. Gracias a la rápida expansión del sector, a la creación de las compañías "low cost" y al deseo e ilusión de muchas personas por volar, la aviación ha llegado casi a cualquier persona de "a pie" que desee viajar en avión o que quiera lograr un puesto en este sector.
Pero lo que realmente nos interesa es precisamente cómo lograr ese puesto en aviación.
La aviación es casi un sector paralelo al resto del mundo, un aeropuerto en una ciudad se convierte en una pequeña burbuja con una vida constante las 24 horas del día y los 365 días del año. Un piloto, una azafata o un controlador son sólo una parte de toda la vida que rodea a un aeropuerto.
Personal de limpieza, mantenimiento, seguridad, comerciales, cocineros...estoy seguro de que tengas la formación que tengas, si te lo propones, hay un puesto adecuado para ti.
Encontrar un puesto que encaje con nosotros o que nos guste no debería ser complicado. Lo realmente difícil es acabar consiguiendo ese puesto precisamente.
En mi caso, me gustaría ser piloto de aerolínea, y ya estoy formado para serlo, pero no, no trabajo como tal. Aunque actualmente sí trabajo en el aeropuerto muy cerca de los pilotos. Soy coordinador y despachador de vuelo.
Lo primero que debes saber de la vida aeroportuaria, es que lo más importante es meter la cabeza, entrar en el aeropuerto y ser parte de la vida y del día a día de lo que allí ocurre. De ese modo, te será más fácil poder ir avanzando y acercarte al puesto que deseas. 
En la aviación siempre se habla de los "enchufes" y sí, existen y tienen muchas formas e influencias. Desde el "me he enterado de que están cogiendo gente en..." al "mi padre trabaja en ****** asi es que no te preocupes". El abanico es amplio y variado, pero el resultado es el mismo, tratar de llegar al puesto que queremos.
¿No tienes "enchufe"? Tranquilo, no todo el mundo nace con un pan debajo del brazo, pero si eres list@ podrás poco a poco ir ganando amigos que un día te dirán aquello de "dame tu cv a ver si lo puedo dar en mano a RRHH".
Pero no te equivoques, el enchufe no lo es todo. Estar muy bien formado en el puesto y en "alrededores" será lo que te abra las puertas de ese puesto. Por esa razón me decidí a hacer cursos y a formarme en aspectos relacionados con el puesto de piloto que quiero lograr. De este modo, decidí sacar el curso de tripulante de cabina de pasajeros, el de despachador de vuelo y me hice instructor de ultraligeros, que ha sido el puesto que más satisfacciones personales me ha aportado.
Se cerrarán puertas, se disiparán opciones, llegarás tarde a convocatorias o sencillamente no te cogerán. Lo importante es no desistir jamás. Continuar de forma insistente luchando por ese sueño. Tener claro el objetivo y acercarte un poco más a él día a día. Hay que estar muy activo, nunca sabes cuando puede surgir la oportunidad.
La aviación tiene un hueco para ti, ¿serás capaz de encontrar el tuyo?

Adrián Ambrosio
www.aviadorypiloto.com

lunes, 14 de diciembre de 2015

Descansar y desconectar de la aviación

Paso los días entre aviones, con la aviación a todas horas en la cabeza...y si...a veces me saturo tanto que no quiero ni escuchar un avión a lo lejos.

Llevo tiempo sin tener unas vacaciones decentes, tal vez demasiado y el cuerpo se resiente...trato de aprovechar los ratos que puedo, los pequeños huecos para escaparme. Pensé que en Madrid no sería capaz de desconectar y fue entonces cuando poco a poco me fui enganchando al senderismo.

Se ha convertido en una de mis vías de escape. Haga frío, calor, sea una ruta fácil o difícil...me ayuda a olvidarme un poco del mundanal ruido.



Todos los que trabajamos en aviación solemos tener turnos con horarios en ocasiones absurdos, librando cuando se puede y sin apenas vida más allá del aeropuerto...sin duda es duro, y la familia, amigos,etc...no siempre lo entienden.

Disfrutar de las aficiones y buscar una afición compatible con toda esta locura es fundamental. No puedo apuntarme a un equipo de fútbol porque no podría entrenar, ni podría jugar muchos partidos, a mi me encanta el deporte, pero apenas tengo tiempo de hacer gran cosa, y cuando tienes ese poco tiempo, tu cuerpo te recuerda que debes tomarte unos minutos en el sofá o la cama para recuperar todo ese cansancio acumulado.


Volviendo al senderismo, la montaña está de lunes a domingo. Habrá días que la meteorología acompañe y habrá días en los que no lo haga. Aventurarte o no, ya es decisión propia.

La montaña me permite respirar, coger un mapa y tratar de orientarme en medio de la nada, supone un divertido reto en el que poco a poco cada vez aprendes más y te vas enfrentando a nuevas dificultades. Exigente en lo físico y en lo mental, te obliga a estar preparado. También es fundamental hacer una buena planificación, preparar bien la ruta, los mapas, el agua y la comida que vas a llevar, y que todo ello tenga un peso asumible en función de la ruta y la distancia que vas a realizar.



Te invito a que lo pruebes, allá donde estés, busca una ruta cercana y prueba esta experiencia. Y si vives por Madrid y te apetece sumarte conmigo a la próxima, sólo tienes que avisarme, siempre es mejor ir en grupo, aumenta la seguridad y lo hace más divertido.

A veces ni en el lugar más remoto dejas de ver aviones, esta foto fue tomada desde un lugar de la ruta que hice por Cercedilla.


Buenos vuelos, también los de montaña!!!

Te espero en la próxima ruta :)

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Historias de aeropuerto: Los pasajeros que se cuelan

Si amigos, todos queremos ser los primeros en embarcar, los primeros en salir y los primeros en todo, pero no siempre se puede, y colarse, puede ser una jugada que nos puede salir muy cara.

Ésto es lo que sucedió hace unos días en un vuelo a las Islas Canarias. La pasajera no parecía dispuesta a respetar aquello de hacer una cola y poco a poco avanzaba entre la larga fila. La compañera de pasaje se percató de lo ocurrido y la invitó a ponerse al final de la fila, cosa a la que ella no accedió, como tampoco permitió que se le etiquetase la maleta para bajarla a la bodega.

Cuando yo llegué a la puerta de embarque ya me contaron todo esto y me avisaron de la posibilidad de que no embarcase esta mujer, yo sólo puedo apoyar y respetar la decisión de mi compañera. Le dije que volvería a subir en unos minutos y veíamos la situación.

Tras dar el cierre inicial a la sobrecargo y comenzar el embarque volví a subir a la puerta de embarque. Y me encontré a la pasajera discutiendo con la compañera de embarque. Traté de apartarla un metro de la zona de embarque para no entorpecer al resto de pasajeros y ella se dispuso a vocearme todo lo ocurrido, que llevaba una hora y media esperando, que no iba a poner la maleta en bodega y que no quería esperar al final de la cola de ninguna manera...

Sinceramente, pintaba mal el asunto. Tras hablar conmigo le comenté que era la compañera de pasaje quien determinaría si embarcaba o no y que su actitud no estaba facilitando las cosas, total, que de mala gana accedió a esperar al final del embarque. Volví a bajar para informar al comandante y a la sobrecargo de la situación y anticiparle de que este asunto probablemente supusiera un retraso indeterminado puesto que la psajera ya estaba retrasando sustancialmente el embarque en la puerta con el resto de pasajeros. 

Cuál fue mi sorpresa cuando al subir de nuevo, habiendo ya pasado el resto de pasajeros, llego arriba y me encuentro a dicha pasajera con su maleta en el suelo y buscando desesperada algo... Al llegar me informa mi compañera de que no encuentra la tarjeta de embarque... 

El avión debía haberse ido hacía 10 minutos, y la señora después de montar un espectáculo en la puerta de embarque, resulta que no encuentra su tarjeta de embarque... Le puso en bandeja a mi compañera la posibilidad de no embarcarla. Yo dejé que ella decidiese...

...y decidió embarcarla. Ironías de la vida, la persona a la que has estado torturando todo el embarque, habiéndole llamado de todo y a voces, resulta que ahora te hace el favor de permitirte el embarque y te expide en el último segundo una tarjeta de embarque manual, sin precio alguno, para que puedas embarcar...

La señora cambió de rostro, pero aún así continuaba quejándose de la situación, "estamos en paz" decía.

No puso problema para etiquetar entonces la maleta. Y se la aceptó en el vuelo.

Me quedé en la puerta de embarque, realizando la hoja de carga mientras la pasajera bajaba.

Pero lo irónico no termina ahí, resulta que mientras bajaba por la pasarela, la pasajera se cortó la etiqueta amarilla para no bajar la maleta a la bodega... Afortunadamente, la sobrecargo se percató de lo ocurrido y le etiquetó de nuevo la maleta.
Tenemos "rollo" para rato...


Hay pasajeros que no aprenden y que parece que quieren quedarse...

Al final descubres el potencial del trabajo humano de muchas de las personas que trabajan en el aeropuerto, y si, no son todas así ni mucho menos, pero tanto se habla de las cosas que hacemos mal y tan poco de las que hacemos bien...que es de justicia mostrar este otro lado.

Buenos vuelos y sin colarse!

jueves, 3 de diciembre de 2015

Vuelo instrumental nocturno a La Coruña

Cuando no tienes previsto volar y surge un vuelo con un amigo siempre es una grata noticia. Mi amigo Esteban me ofreció volar con él a La Coruña y dormir allí. Esa es una oferta...que no puedes rechazar jajaja.

Vuelo instrumental nocturno, es decir, volar una avioneta monomotor de hace mil años, de noche, y fiándote de unos instrumentos que también tienen su tiempo y en condiciones previstas de posible engelamiento y nieblas...los ingredientes perfectos para que si algo sale mal...se pueda poner todo muuuuy feo.

Quedamos después de comer en Cuatro Vientos y ambos íbamos con la idea en la cabeza de la meteo. No hay necesidad de ponernos en peligro, de modo que si no lo veíamos claro, no se salía.

Repasamos toda la documentación juntos, plan de vuelo atc, plan de vuelo operacional, alternativos, notams (información referente a la navegación, aeropuertos, etc). Todo estaba Ok. Llamamos directamente a la oficina meteorológica de La Coruña, porque a veces valen más dos ojos y la experiencia que un Taf...esto ya es truco de perro viejo...

Por teléfono tampoco es que resolvieran demasiado "la información la mandan desde Santander" aunque al insistir un poco nos medio dicen que no creen que sea una situación de nubes cerradas como ponía el Taf (informe de previsión meteorológica aeronáutica en un aeropuerto determinado) vaya a darse puesto que hay un máximo de un 40% de probabilidad.

Una vez tuvimos claras las opciones, los alternativos y los puntos de toma de decisiones, nos dirigimos al avión. Repostamos las alas hasta los topes y metimos todos los bultos en la avioneta.

Motor en marcha y listos para salir, aún era de día.


Despegue sin novedad y en curso a nuestra aerovía, iba a ser un vuelo largo, había que relajarse y tomarlo con calma. Decidí poner en el ADF Radio Nacional de España para ir escuchando algo más dinámico que el ATC dando instrucciones a comerciales.

Poco a poco el sol iba cayendo, y yo recordaba los vuelos nocturnos que había hecho yo pilotando, hoy podía disfrutar del paisaje en toda su plenitud. Ves como en el suelo es ya de noche mientras aún tú ves el sol desde ahí arriba, es una sensación muy agradable. El atardecer desde el cielo es impresionante. 


Pero el atardecer para nosotros, en esta ocasión, también era el inicio de un vuelo algo más tenso. Apenas se va viendo en cabina, usamos linternas e incluso el flash del móvil para iluminarnos. Las montañas son sólo zonas negras que desaparecen de nuestra vista y en caso de un fallo de motor...las opciones son escasas puesto que ni siquiera ves donde estás bajando. 

En el punto de decisión pedimos al controlador lo últimos datos meteorológicos de La Coruña. Según esos datos, todo estaba bien. Decidimos continuar.

Esteban con la linterna en la cabeza y yo iluminando con el iphone ibamos configurando el avión para la llegada. Entre risas y buen ambiente, pero con la tensión y profesionalidad que requiere la situación.


Al fondo se comenzaba a ver la ciudad iluminada, luces naranjas por todas partes, lo que antes era oscuridad y vacío ahora pasa a ser miles de luces, vemos las luces de los coches por la autopista, el contorno de la ciudad y al fondo la línea del mar. 


Somos número dos para aterrizar, la llegada de un Air Europa nos obliga a realizar una espera sobre el VOR de La Coruña mientras vemos como el avión comercial nos pasa justo por debajo enfilando la pista de aterrizaje. Con el tráfico a la vista y sin nubes, comenzamos la aproximación ILS a la pista, las casas, los coches, las luces, todo poco a poco va haciéndose más grande, vemos a nuestra derecha el faro, y continuamos la aproximación clavada en el ILS y como si fuesemos con piloto automático, todo va de lujo.

Autorizados a aterrizar después de que el Air Europa hiciese backtrack (aterrizar y volver por la pista hasta llegar a la salida de pista), impresiona ver las luces de aterrizaje del avión comercial y continuar la aproximación encarados a él hasta que lentamente abandona la pista por nuestra derecha.


El aterrizaje nocturno es algo más complicado puesto que no hay una clara sensación de profundidad en la pista y la referencia son sólo las luces que tampoco dan una gran precisión, hay que hacer una recogida suave y tratar que la avioneta vuele paralelo al suelo el mayor tiempo posible hasta que despacio tocan las ruedas del tren principal, dicho así, suena precioso, en la práctica los aterrizajes suelen ser algo más bruscos, salvo el que hice en Granada, que aún lo recuerdo, fue perfecto.

Seguimos a la señalera y aparcamos el avión...reto conseguido. Lo cierto es que Esteban estaba sudando, y no es para menos, aterrizar de noche una avioneta es un desafío al que no todos los pilotos son capaces de enfrentarse y obtener un buen resultado, asi es que enhorabuena Esteban. 


Esa noche dimos una pequeña vuelta con sus tíos y tomamos algo, un placer haberlos conocido, gente encantadora. 

A la mañana siguiente, vuelta a Cuatro Vientos, tuvimos que retrasar la salida porque la niebla estaba a la altura de los tobillos. Pudimos salir porque un avión comercial le dijo a la torre que la visibilidad era buena...si no...allí hubieramos seguido.


El despegue con bancos de niebla aislados y las vistas, todo verde, fue un espectáculo visual. Sin duda mereció la pena el viaje. 


El viaje de vuelta fue sin mayor novedad, algo cansados del día anterior pero con la satisfacción de haber realizado uno de esos vuelos de los que con el tiempo te sientes orgulloso de haberlo volado.

Esteban, ¿para cuándo la próxima aventura?

Buenos y nocturnos vuelos!!!

domingo, 22 de noviembre de 2015

¿He ido a trabajar hoy?

Es un día cualquiera, son las 11 de la mañana y me despierto sobresaltado...miro el reloj, pienso en si hoy trabajaba y trato de recordar...¿he ido hoy a trabajar? Es la pesadilla de todo el que tiene un trabajo a turnos y con horarios de locos...

A duras penas tratas de recordar qué es lo que has hecho en ese día y poco a poco recuperas la conciencia situacional...vuelves a la normalidad después del susto. Y es que es muy fácil apagar la alarma y quedarse dormido cuando la alarma suena sobre las 4 de la madrugada y unas 4 horas después de que te acostases, y eso en el mejor de los casos.

El trabajo a turnos es especialmente complicado, en mi actual empresa hay turnos de dos horas, pueden ser de mañana, de tarde o de noche, no hay un orden lógico igual es de madrugue, que de noche, no siempre son los mismos y eso dificilta aún más todo. El cuerpo no logra coger un hábito de descanso. A la hora a la que debería estar dormido un día es a la hora a la que salgo de trabajar otro.

Poco a poco el cuerpo se resiente, duermes no más de 5 horas seguidas y el cansancio es constante. Con la llegada del frío y el viento es un ingrediente más que nos lleva casi de modo irremediable a ponernos enfermos. Pasar de 25 grados en la puerta de embarque a 1 grado en la pista y con viento es algo a lo que no logro ni lograré acostumbrarme. Los dedos se congelan y apenas puedes escribir.


Al final muchas de las cosas que haces acaban siendo casi mecánicas y tu mente ni repara en ellas, por eso muchas veces se nos olvida si hemos trabajado o no. 

Afortunadamente hasta la fecha no he faltado al trabajo ni me he quedado dormido. Pero las probabilidades en un trabajo así son altas. Luchas cada día para vencer al despertador y coger el coche a la hora a la que hay muchos que aún siguen de fiesta...pero ese es mi trabajo y es lo que he decidido hacer. 

Y con esto os dejo...es mi hora de dormir tras el madrugue...zzzzzz

Buenos vuelos zzzzZZZZZZZZZZZZZZZzzzzzzZZZZZZZ

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Historias de aeropuerto: ¡Éste no es mi vuelo!

Ayer mismo embarcaba un vuelo con un pasajero inadmitido que trajo hasta la puerta del avión la policía nacional. Lo dejaron y se fueron...

A los pocos minutos sale el comandante del vuelo a Marruecos y me dice en inglés que el pasajero inadmitido dice que no va a Marruecos, si no que va a Dublín. Mi primera reacción fue de... "El inadmitido no se quiere ir y ya la está montando". Me equivoqué.



Comprobé su billete junto al comandante, el pasajero y la sobrecargo...ponía que iba a Dublín. Aviso a operaciones y a los pocos minutos aparecen de nuevo los policías nacionales con una cara que era un poema jajaja. Se habían equivocado ellos. Lo curioso es que todo esto se descubrió porque el asiento en el que iba a sentarse el inadmitido ya estaba ocupado...si no lo hubiera estado...probablemente se habría ido...

Parece imposible que un viajero se suba a un vuelo que no es el suyo, pero lo cierto es que desde que trabajo en el aeropuerto he oído ya varias historias que han ido ocurriendo en estas semanas. Pasajeros que se saltan cintas de seguridad, que se cuelan en otros embarques, que abren puertas que deberían estar cerradas... Las posibilidades en ocasiones superan hasta a la propia imaginación. Pero lo cierto es que ocurre.

Es fundamental estar atento a la información de las pantallas, cumplir con los filtros de seguridad y tener cuidado para evitar acabar en un lugar no deseado.

Buenos vuelos, pero al destino correcto!

jueves, 12 de noviembre de 2015

Historias de aeropuerto

Hace ya dos meses que comencé como coordinador de vuelos en el aeropuerto.

He llegado a la conclusión de que el coordinador de vuelos es la persona encargada de comerse y solucionar todos y cada uno de los problemas que pueden surgir en un vuelo. Es la persona que recibe los problemas de los pasajeros, de los agentes de pasaje, de los operadores de las pasarelas, de los operarios de rampa, de los tripulantes de cabina, de los pilotos, de los operadores de combustible...y un largo etc...

Cada vuelo es un mundo y cada día una aventura. El reloj es tu enemigo, y no va a parar, luchas por sacar los vuelos en hora, pero muchas veces es sencillamente imposible.

Los coordinadores de vuelo contamos con una tabla de códigos de retraso, pero en ocasiones es difícil explicar ciertas circunstancias sólo con un código de dos dígitos. ¿Cómo explicas que los pasajeros han ido demasiado lentos o que el/la sobrecargo los ha entretenido dándoles la bienvenida a cada uno en la puerta del avión?

Los conflictos con los pasajeros son habituales, he visto gritos, lágrimas e incluso algún empujón...no siempre es fácil mantener el autocontrol. Afortunadamente a día de hoy, no he expulsado a nadie oficialmente de un vuelo pero si he estado muy cerca en varias ocasiones, e incluso algunos ni con la amenaza de expulsarles han sido capaces de moderarse. 

Entiendo a la gran mayoría de pasajeros, la mayor parte de problemas nacen cuando deben de bajar a la bodega un equipaje de mano que cumple con las medidas especificadas, en este caso, por Ryanair. Lo cierto es que ninguno o casi ninguno han sido tan siquiera capaces de leer lo que en el billete que llevan en la mano pone, donde se les explica esta condición.

Un aeropuerto es ya de por si un lugar que genera estrés a todo el personal, es curioso ver la volatilidad en el humor de ciertas personas que ves con frecuencia, va a ser verdad que hay un poco de locura en todo este mundillo de la aviación.

Aviones que se estropean y descomponen toda la programación establecida, papeles que vuelan con el viento sin que seas capaz de hacer nada, madrugones con un frío impresionante, pasajeros que gritan, sobrecargos y pilotos que no facilitan el trabajo al resto de compañeros, en este nuevo apartado "Historias de aeropuerto" pretendo contar un poco el día a día de esas cosas a veces inverosímiles que pueden llegar a pasar en la operativa de cada día. Porque no todo es armonía, aunque cuando recibes unas palabras de agradecimiento por tu trabajo, sientes que algo debes estar haciendo bien.



Buenos vuelos y clear engine 2!

domingo, 1 de noviembre de 2015

Enseñar lo aprendido

Hoy, unos dos meses después de empezar a trabajar de coordinador, he tenido a mi primer "alumno", ha venido conmigo y a duras penas ha tratado de seguirme el ritmo, era además su primer día.

He tratado por todos los medios posibles de ayudarle, de quitarle mucha carga de trabajo, pero aun así el pobre estaba algo perdido. Sin poder remediarlo me he visto a mi mismo cuando empecé...no lograba entender nada de lo que ocurría y no tenía la información suficiente ni siquiera para hacer la hoja de carga, por eso, hoy he tratado de que este chico la tuviera casi a la vez que la obtenía yo.

No es nada fácil.

Soy instructor de vuelo pero también he sido alumno. Hoy he sido por un rato instructor de coordinadores, me gusta enseñar a gente, me ayuda a mejorar y aprender yo mismo y puedo compartir lo poco que humildemente he aprendido, con mis alumnos.


Hemos hecho dos vuelos, muy muy seguidos, eso hace que el segundo sea muy a tronpicones y deprisa. Se lo advertí en la sala de operaciones, "llegado un punto, todo comienza a pasar muy deprisa, no te agobies, sólo trata de ver lo que hago y si puedes trata de seguirme con la hoja de carga". Para ser el primer día, no se le ha dado mal podríamos decir. La formación con la que salimos del curso es como poco "muy justa". Y la empresa nos "suelta" en menos de una semana...es sin duda lo más complicado, adaptarse a un ritmo tan fuerte, estresante y cambiante...y no caer en el intento.

El primer vuelo le he podido ir explicando más y sobre todo irle anticipando lo que iba a ocurrir en los siguientes minutos. En el segundo ya no...al llegar los pasajeros ya estaban casi todos embarcados, las maletas listas en la bodega y había que poner el "turbo" para entregar la hoja de carga en hora.

Ambos vuelos han salido en hora, pero me hubiera gustado poder tener algo más de tiempo para explicarle más cosas y hacerlo con más calma. Pero no es posible, los aviones no esperan, y si esperan, y es por mi, malo...

Al volver a la sala de operaciones he estado ya con más calma tratando de resolver todas sus dudas, me he quedado unos minutos más de mi horario, pero ha merecido la pena. Mañana, este chico volverá a enfrentarse a uno o varios vuelos y cada día irá ganando en responsabilidad y confianza hasta que en poco menos de una semana, se enfrente a su primer vuelo solo, y si, aquí también tenemos "sueltas".

Buenos vuelos y all doors and hatches are closed, pin is installed!!!

jueves, 22 de octubre de 2015

¿Quieres ser azafat@ de vuelo?

Hace unos días, asistí a una jornada de puertas abiertas para la selección de tcp's para iberia express. En el hotel en el que se nos convocó se presentaron lo que a mi juicio fueron muy fácilmente entre 300 y 500 personas, embutidas en el hall del hotel esperamos con paciencia.



Con algunos minutos de retraso se nos hizo entrar en un salón. 

Es evidente que en aquel salón no cabíamos casi ni con calzador. Los primeros tuvimos el privilegio de poder sentarnos en sillas, pero probablemente más de la mitad del personal se quedó de pie. Cuando todo se había calmado, las chicas de selección trataron de presentarse, y digo trataron porque hablar a tanta gente sin tener ni siquiera un micro...es casi tarea imposible.

Poco después de presentarse hicieron la primera criba...así, sin más..."los mayores de 30 años pueden irse"...es cierto que en las bases de la convocatoria, lo ponía...aun así, unas 20/30 personas se levantaron y se marcharon. Lo curioso viene ahora..."los que tengan ya experiencia como TCP, también pueden irse"...ahí el revuelo ya fue importante...esto lo ponía, pero aun así... más de 100 personas se tuvieron que ir en ese instante...

Como si del "quién es quién" se tratase, cada vez había más sillas vacías...

Nos explicaron ya, entre el murmullo reinante, que íbamos a salir todos de la sala, que formaríamos una fila y que nos recogerían el CV, nos medirían y comprobarían nuestro DNI, ese iba a ser el primer filtro, en el que yo mismo caí. El segundo filtro y tercero iban a ser una prueba de inglés y una entrevista personal.

De las 300 personas que fácilmente entregaron el CV, seleccionaron a unas 50, de los cuales menos de 10 eran hombres. Con la siguiente prueba el proceso quedó en unas 12 personas y al final se seleccionaron a unas 6.



Es espectacular cómo se hace la criba...

Todavía me pregunto cómo es posible viendo físicamente a una persona menos de 2 minutos, mientras te descalzas para medirte y entregas el CV con una sonrisa, sea capaz de seleccionar a una persona que tal vez se haya formado como el/la que más, que ha venido desde lejos sólo para esa convocatoria en la que sientes que es imposible que alguien haya valorado de forma objetiva tu candidatura.

Y yo, como otros muchos allí, me pregunto...¿no es más fácil realizar una criba enviando por internet el CV con las medidas? Todo hubiera sido más organizado, no hubiera habido tal cantidad de gente congregada, hubiera sido todo mucho más ordenado, citando solo a un número asimilable de personas, evitando un largo viaje a muchas personas, con todo lo que ello conlleva (gastos, permisos, etc...)

¿Qué le puede decir Iberia express a todas esas personas que han asistido al Open Day teniendo experiencia y que sin previo aviso les han hecho levantarse e irse?

Saqué el certificado de tripulante de cabina de pasajeros allá por el 2010. No me costó un sólo euro, lo hice a través del paro. Y lo hice como parte de mi crecimiento en la formación aeronáutica.

Ésta ha sido la segunda convocatoria a la que he asistido de TCP, la primera fue para Ryanair y el proceso me pareció mucho más serio y organizado. Pero lo cierto es que me sigue sobrando maquillaje y perfume y faltando gente dispuesta a trabajar duro en pro de la seguridad y el confort de los pasajeros. 

Por otro lado, ahora se está poniendo muy de moda eso de...aunque tengas un curso de TCP, yo te voy a dar uno propio, por el cual te voy a cobrar y si no lo apruebas...es tu problema. De modo que hay muchas personas que invierten una gran cantidad de dinero en un curso de TCP, que en realidad luego les vale de poco, en escuelas que dan mucha imagen y poca calidad, donde es más importante saber maquillarse y sonreír que hacer una RCP o apagar un incendio.

Ésta es la realidad actual del mundo del TCP, o al menos la visión que yo tengo de él. Afortunadamente, con todo y con eso, cada día veo excelentes profesionales a bordo de los aviones, unos mejores que otros, pero todos cumpliendo con la labor que les ha sido encomendada.

Buenos vuelos y armen rampas y crosscheck!

martes, 29 de septiembre de 2015

Cuando el cuerpo te falla

Hace tan sólo unos días hablaba de la importancia de estar motivado, de superar los fracasos y continuar de una forma activa en la búsqueda del trabajo que queremos.

Como cada año, renové mi certificado médico de clase 1. Cada año creo que lo haces con algo más de miedo, tendré colesterol, algo fallará...sin certificado médico, no eres apto para el vuelo, así de duro y así de simple.

Todo salió bien y todo está dentro de los límites. Pero el día después me puse malo, he cogido un virus que me va a dejar fuera de combate unos días hasta que me recupere por completo, pero que me ha hecho pensar y mucho, en lo frágiles que podemos llegar a ser y en lo sencillo que puede ser "quedarte en tierra".

Me encantaría hablaros del deshumanizado trato que recibí por parte de mi empresa al comunicarles que no podía acudir a mi puesto...pero no lo voy a hacer, prefiero pensar que no todos los jefes de mi empresa se habrían comportado igual y es sólo la aguja en el pajar...

De lo que sí os quiero hablar es de la importancia de hacer todo lo posible por mantenernos sanos en esta profesión.

En mi actual trabajo (coordinador de vuelo) me veo afectado por diversos factores que pueden dañar mi salud. Fuerte ruido, cambios bruscos de temperatura, niveles altos de contaminación y otros riesgos que hacen las delicias de todo formador de riesgos laborales.

A veces es casi inevitable, puedes cuidar tu dieta, hacer deporte, tomar vitaminas, que el virus va y te caza desprevenido. Por suerte, no llegué de este modo al reconocimiento médico aeronáutico.

Lamentablemente estos días estoy... NO GO.

Buenos vuelos y a cuidarse el "body"!!!




jueves, 24 de septiembre de 2015

Sin miedo al fracaso

Sí, he fracasado, una y mil veces. Y lo seguiré haciendo.

Recuerdo cuando al principio me ilusionaba con los proyectos que salían, las oportunidades de trabajo como instructor de ultraligero, para montar una escuela o para hacerme cargo de la ya existente, quedan ya pocas provincias donde no haya surgido algo a lo largo de estos últimos años. Han sido muchas y sin embargo casi todas son proyectos fracasados. A veces me ha molestado más la falta de cortesía o educación que el perder un proyecto, a día de hoy sigo esperando muchas llamadas para decirme que ya no están interesados.

También he fracasado ya como piloto comercial en una entrevista con Ryanair, si, también he fracasado en ese aspecto. Tampoco pude acceder a las de Iberia express por falta de horas creo, aunque tampoco pedían un mínimo, aunque esto más que un fracaso es frustrante.

Pero lo cierto es que sigo de pie, con ganas e ilusión. Esperando la oportunidad adecuada en el lugar adecuado. Llegará. Y lo hará porque trabajo cada día con la misma ilusión del principio, porque las desilusiones duran el tiempo que tú permitas que duren y sin embargo hacen que pierdas un tiempo precioso en seguir buscando opciones e ideas nuevas.


No desisto en encontrar un trabajo como piloto, los fracasos no son un lastre, son una forma de mejorar, de ver tus puntos débiles y poner más trabajo para reducirlos. Tú pones tus propios límites, asi es que ¿dónde están tus límites?

Fracasa como parte esencial de tu proceso de formación como piloto, pero sobre todo como persona, pero no desistas en lograr lo que quieres.

En definitiva, no siempre se gana, y aprender a digerir una derrota y continuar con el mismo esfuerzo e ilusión es lo importante. Fracasa las veces que haga falta hasta llegar a la victoria.

Buenos vuelos y sin miedo al fracaso!



jueves, 17 de septiembre de 2015

Dar la suelta

Hace unos días tuve la satisfacción y la ilusión de dar la suelta a mi amigo Jose Manuel en su propio avión.

Como piloto he vivido mis propias sueltas, todas con ilusión, tratando de demostrar, pero sobre todo de demostrarme a mi mismo que estaba preparado.

Pero sin duda, es como instructor cuando vives las sueltas de otra manera. Dar una suelta es una gran responsabilidad para un instructor, debes estar muy seguro de hacerlo porque dar una suelta demasiado pronto puede propiciar que ocurra un accidente, sin embargo, con Jose Manuel, todo fue muy fácil. La alta preparación previa y el haber volado previamente dos horas su avión, hizo que todo fuese mucho más fácil.

El día era muy bueno y todo funcionó a la perfección, más de diez tomas y despegues en distintas configuraciones, pequeñas maniobras para ganar precisión en el circuito y en la toma, también fallo de motor, resbales...estaba preparado. En una de las tomas, decidí bajarme, desearle suerte y...dejarle volar, había llegado su momento.

"Disfruta del vuelo y no rompas nada" 

Así me bajé del avión y le ví con una sonrisa. Le dije por gestos desde fuera que hiciera dos tomas y despegues.

Supongo que como él en el avión, yo en tierra estaba nervioso e impaciente por verle despegar. Junto a su chica, observamos el despegue y las tomas. Sabía que lo iba a hacer bien y así fue.

Él no lo sabía, pero durante el segundo circuito corrí hacia el bar a buscar un pequeño recipiente con agua, había que mojarle al bajar. Y así lo hice, al final nos mojamos los tres. Pero no importaba. La cara de felicidad de Jose Manuel al bajar era contagiosa. 

Quería dar una vuelta a su chica, y así lo hizo, lo cierto es que me vi a mi mismo en un futuro en un pequeño vuelo así. Me gustó ver las ganas de volar de su chica. El vuelo que hicieron juntos no fue muy largo, era ya medio día y las térmicas habían hecho acto de presencia, no era necesario forzar las cosas. Lo bueno es que se bajó con ganas de volver a volar.

Tener una pareja que comprenda, que te apoye y que te acompañe en esta locura que es el mundo de la aviación es maravilloso.

Hay veces que trabajar es un placer, y sin duda, este fue uno de esos días.


Buenas sueltas y mejores vuelos!

martes, 8 de septiembre de 2015

De vuelta al aeropuerto

Necesitaba volver.

En 2008, dejé Iberia no por gusto ni porque no me renovasen, si no porque debía forjar mi futuro y el siguiente paso importante era estudiar y aprobar la selectividad. La aprobé. Pero por el camino tuve que dejar uno de los trabajos más gratificantes que he tenido. Cargaba maletas, ya he hablado de ello.

Al dejarlo me propuse volver, y me propuse también tratar de ser coordinador de vuelos, me gustaba ese trabajo. En constante contacto con todo lo que rodea la operación, pilotos, azafatas, mecánicos, personal de embarque, de rampa...todo a su hora, todo coordinado, todo perfecto.


Unidos como uña y carne a una carpeta y un walkie, son capaces de estar atentos a mil cosas y contar el tiempo casi en segundos.

Lo intenté en Iberia y lo intenté en Swissport, pero la oportunidad me ha llegado gracias a Lesma.

Lesma hace el handling de los vuelos de Ryanair. Y ha terminado una huelga hace poco de la que poco sé. No es un secreto que el trabajo no está muy bien pagado y que los turnos y horarios pueden ser un infierno. Pero estoy en el puesto en el que quería estar y haciendo lo que quise hacer.

Llevo pocos días trabajando y me ha ocurrido poco y a la vez mucho...los primeros días fueron un poco desconcertantes, todo ocurría muy rápido, demasiada información y el tiempo corría a una velocidad vertiginosa. No hacía más que sudar como un pollo en el finger / pasarela del avión mientras a duras penas lograba sumar los pesos de la hoja de carga.


Estuve varios días acompañando a compañeros hasta que finalmente me han soltado, ahora que ya estoy suelto me doy cuenta de lo realmente complicado que es seguir a alguien en este trabajo y enterarse de lo que hace. Todo ocurre realmente a una velocidad vertiginosa, y la información sobre el número de pasajeros, maletas y equipajes de mano varía constantemente, haciendo que necesites estar muy atento a todo lo que ocurre a tu alrededor.

No siempre es fácil evitar un retraso. El avión llega tarde del vuelo anterior, la tripulación cambia, los pasajeros crean conflictos innecesarios...desde lo más simple a lo más complejo, pasando incluso por lo absurdo. Todo puede pasar y debes estar preparado para afrontarlo del mejor modo posible. Sin paciencia este trabajo puede consumirte muy rápido.

Los días de más horas, no te da tiempo a mirar el reloj y no eres consciente de la hora hasta que ya han pasado tres horas. A veces no hay tiempo ni de beber un poco de agua. A partir de la cuarta hora de trabajo el cuerpo comienza a notar el cansancio de tanto estrés. Tu mente colapsa. No logras sumar con la calculadora 1+1, pero debes de seguir, y aunque el cuerpo te obligue a bajar el ritmo, el trabajo sigue adelante y sin descanso.


Todavía me estoy adaptando, el cuerpo necesita coger este extraño ritmo de trabajo, hoy madrugo, mañana trasnocho, hoy dos horas, mañana seis...no es fácil.

Creo que sin duda hay un momento que para mi es el favorito, la maniobra de pushback. Se trata de empujar hacia atrás el avión para sacarlo del finger, que arranque los motores y comience el rodaje hacia la pista. Cuando el avión cierra las puertas y el finger se separa, el avión está listo para salir, el estrés se termina y puedes relajarte unos instantes mirando el avión, soñando en que tal vez algún día sea yo quien pueda pilotar un avión así. 


La maniobra se puede hacer en visual con gestos o con unos cascos conectados al avión, me gustan ambas, pero me quedaría con la visual.

Asi es que una nueva experiencia más y espero que dure al menos hasta que llegue algo mejor, a ser posible de piloto.


Buenos vuelos y ready to pushback apron north!

martes, 1 de septiembre de 2015

Ferry pilot: el patín de cola

Retomo el blog después de unas semanas de merecido descanso, que aunque no hayan sido ni mucho menos vacaciones, me han servido para llenar un poco el baúl de historias para contar. Asi es que, vuelvo a la carga y hoy te cuento la historia de mi último vuelo de ferry pilot.

En esta ocasión, he tenido la fortuna de trasladar un patín de cola, un nuevo reto al que enfrentarme y que terminó satisfactoriamente, aunque no todo fue un jardín de rosas.

Como en otras ocasiones, viajé el día anterior del vuelo en tren para poder descansar y salir a primera hora del día siguiente. El destino de mi tren fue Logroño, en donde llegué en una apacible noche de verano, aunque algo tarde para plantearme visitar algo, para la próxima supongo. 

A primera hora de la mañana, ya estábamos de camino al campo de vuelo, con una parada para desayunar un zumo de naranja y un pincho de tortilla...da gusto desayunar así. 

Al poco me encontraba sacando del hangar el avión que iba a trasladar. Lo cierto es que su aspecto no era de nuevo y el dueño me contó que el traslado se realizaba con motivo de entelar de nuevo el avión y realizarle algúnas mejoras. Siempre lo he dicho, los últimos vuelos y los primeros vuelos son los más peligrosos, algo se puede romper por desgaste en el último vuelo y algo puede fallar en los primeros. Aparte el avión llevaba meses sin volar. Había que revisar todo bien e ir con cuidado.


Desafortunadamente en la aviación ultraligera no contamos con una MEL (lista de equipo mínimos), que te dice claramente cuando puede y cuando no puede volar un avión. Algo similar pasa con las checklist, el resultado es que tu experiencia y tus conocimientos ganan un peso vital para tomar decisiones lo más acertadas posibles, aunque nadie es inmune a los errores.

La revisión exterior junto con el exhaustivo chequeo de la documentación del avión son los que te dan las garantías mínimas para comenzar a plantearte si el avión está para volar o no. Aunque el dueño del avión, también te dará ciertas pistas...que en este caso...no fueron muy positivas.

Tratamos de arrancar el avión, pero como es normal no lo conseguimos sin la ayuda de una batería externa. Le pedí al dueño que volase un circuito para chequear el comportamiento y las velocidades de despegue y aterrizaje del avión. Hay que apuntar que yo iba a volar solo y con varias garrafas de combustible como pasajero. De modo que llevaría algo de menos peso que con el dueño a bordo y podía usar sin problema las velocidades que usase en el circuito.

Al poco de arrancar, el dueño me comenta que tiene muy poca experiencia y que si no me importa hacer el circuito a mi, aunque algo extrañado, accedo sin problema y me coloco en el puesto del piloto. Pero el verdadero problema llegó al acercarnos para hacer la prueba de motor cuando el dueño me dice que no se siente seguro ni cómodo para volar y que le gustaría bajarse y que volase yo solo.

Creo que sin lugar a dudas este ha sido uno de los momentos más tensos que yo he vivido en un avión y eso que fue en tierra. Después de mi cara de sorpresa e incredulidad, le pregunté si había algún motivo por el que no quisiera y que cómo iba yo a trasladar un avión cuando el dueño no se quería montar en su propio avión. Después de unos tensos minutos en la cabecera de la pista, le dije que si no lo veía claro, que deteníamos el avión y que yo me volvía a Madrid en tren. A regañadientes y con cara de susto accedió a realizar el pequeño vuelo. 


Es inevitable sentirse tenso e inseguro tras una situación así. Pero apliqué potencia y corrimos por la pista. El patín de cola se movía algo nervioso hasta despegar la cola del suelo y al poco el avión pedía volar. Recuerdo que buscaba campos alternativos de un modo casi compulsivo. Pero segundos después pude comprobar que el avión en vuelo se comportaba muy bien.

Una aproximación algo más larga de lo normal para que todo vaya de un modo más estable y una toma casi plana con el morro algo arriba. Bamboleo por la pista teniendo cuidado con los frenos y allí estábamos de nuevo. El dueño se relajó tanto que me pidió hacer otro circuito, pero era bastante tarde y no había tiempo.

Repostaje completo del avión y de nuevo con el motor en marcha rumbo a Sotos en Cuenca, allí debía realizar una parada para repostar y seguir. El vuelo fue tranquilo, un día de verano, despejado con alguna nube aislada y alguna térmica conforme avanzaba la mañana.


Dos horas y algo después configuraba el avión para el aterrizaje, y al igual que los pilotos comerciales que vuelan distintas variantes como el 319, 320, 321, yo me recordaba todo el rato a mi mismo "llevas un patín de cola, mantén el morro y cuidado con el freno" 

Un aterrizaje más y carreteo hacia la plataforma. Pronto se acercaron varias personas a observar el avión y a entablar una conversación, pero lamentablemente no tenía demasiado tiempo, me hice con una escalera y rellené los depósitos. 

Al hacer la exterior descubrí algo que no me gustó y tuve que tomar la decisión de continuar o quedarme en tierra, se trataba de una grieta en el cono de la hélice, no parecía grave, pero tuve que valorar la situación de una forma algo precipitada. Decidí continuar, valorando lo mejor que pude la situación.



La segunda parte del vuelo fue lógicamente más movida, con algo de turbulencia en algunas zonas, y cúmulos en formación. Por lo demás unas preciosas vistas. Me llamó la atención comprobar cómo se las ingenian en Murcia creando piscinas y balsas para almacenar el agua, es como un pequeño desierto lleno de piscinas. El calor apretaba cuanto más al sur viajaba. Desde arriba, Murcia es inmensa, rodeada de poblaciones limítrofes. Tratas de esquivar los grandes núcleos pero es imposible.

Finalmente, puse rumbo al campo de vuelo de los Martinez, del que sabía su situación por GPS, la orientación de la pista y que era de tierra, pero cuál fue mi sorpresa al encontrarme una pista enorme y asfaltada, con una enorme torre de control y una orientación perpendicular a la pista que yo buscaba... En ese momento de confusión, busqué en el ipad, en los mapas y en todos lados información sobre esa pista enorme de un gran aeropuerto y que no aparecía por ningún lado. Con más dudas que otra cosa, logré encontrar la pista que buscaba justo al otro lado de la autopista, y sin saber todavía nada sobre esa gran pista, aterricé en la pista correcta. Después me contaron que es un aeropuerto fantasma sin abrir... Sin comentarios...

Al aterrizar comprobé que la grieta había aumentado, me pidieron trasladar el avión a otro campo cercano y les pedí desmontar primero el cono para evitar cualquier tipo de problemas.


Ya sin el cono, me dispuse a realizar un pequeño vuelo de 15 minutos de Los Martinez a Los Garranchos en San Javier donde finalmente dejé el avión. Con todo el retraso acumulado del día, al final cogí el tren de vuelta a Madrid por escasos dos minutos y creía que me quedaba en tierra...entré al tren casi temblando entre las prisas y todas las emociones del día.


Y así he completado un vuelo más de ferry, en el que sin duda he aprendido nuevas lecciones como piloto y como persona. Sin duda, debo tener más precaución y cautela con los aviones que vuelo, y aunque el dueño me pidió disculpas por no haber querido volar, lo cierto es que ese mal sabor de boca no se quita fácilmente.

Al final te das cuenta de que ganes mucho o ganes poco, no hay dinero en el mundo que merezca la pena cuando lo que pones en verdadero riesgo es tu propia vida. 

Buenos y seguros vuelos para todos!!!

miércoles, 22 de julio de 2015

Prepararse para entrar en aerolíneas

Para bien o para mal, durante mi fase de estudio de ATPL, la cual fue modular, estuve bastante solo en lo que a apoyo de la escuela o del entorno aeronáutico tuve. Lo cierto es que ahora incluso lo agradezco, pues con el CPL en el bolsillo, parece que las escuelas se olvidan completamente de ti...

Eres un piloto solitario y a la intemperie, de ti depende avanzar o estancarte. Muchos sucumben en esta etapa, espero no ser uno de ellos. Estoy tratando de poner todos los ingredientes que puedo para que no me ocurra.

El primer problema al que te enfrentas cuando hablamos de una convocatoria de aerolínea es sin duda el inglés. Por mucho que creas que sabes, lo habitual es que esté más oxidado de lo que tú mismo puedes imaginarte. En España en general, el nivel de inglés es bajo, pero si nos preguntan que nivel tenemos... Alto alto...jajaja. No te vale con el inglés aeronáutico, con las comunicaciones en inglés y los tecnicismos raros que usamos. Debes ser capaz de mantener una conversación en inglés. Y lo mejor es ponerse a ello cuanto antes. Es una tarea que requiere de constancia sobre todo, no es tanto estudiar si no más bien practicar y hablar. Aunque un repaso de gramática nunca viene mal.

En segundo lugar toca volver a enfrentarse a esas 14 asignaturas, las cuales creías olvidadas al terminar el ATPL...menuda utopía, te van a compañar el resto de tu carrera de un modo u otro...
Volver a coger test, repasar libros, etc... Lo mejor es establecer un plan de estudio que podamos llevar a cabo, adaptado a nosotros mismos. En mi caso, he decidido comenzar a venir (os escribo desde aquí) a la biblioteca después de comer. Eso me permite tener una mañana holgada para hacer otro tipo de tareas, practicar algo de ejercicio, usar el simulador en casa, etc... Insisto en que cada uno se adapta a sus circunstancias. Por cierto, más os vale encontrar un lugar fresco en verano para estudiar...me he tirado días delante de un libro sin ser capaz de leer más de dos líneas porque el calor me lo impedía...

Me hice con dos libros que creo que son fundamentales para preparar una convocatoria, el famoso ACE para preparar las entrevistas y un librito de matemáticas mentales para pilotos. No se si estoy más oxidado en el inglés o en los números, pero voy a engrasar la máquina a un ritmo forzado.

Mantener la mente fresca y despejada también es importante, yo no siempre puedo o me dejan, pero trato de entrar en la biblioteca con la mente en blanco y centrarme todo lo posible. Si has logrado el ATPL, sabes lo que significa estudiar.

El caso es que vengo con un objetivo a la biblioteca y trato de cumplirlo, objetivos pequeños, que me van animando a seguir. Hoy mi "piruleta" era escribir una entrada del blog al terminar de estudiar.

Volviendo un poco al principio, te encontrarás bastante solo de nuevo en este periodo, para los integrados y para algunos modulares tal vez sea la primera vez que se sienten así, os deseo mucho ánimo, se sobrevive.

Cuando aplicas a alguna convocatoria probablemente lo peor son los tiempos de espera, la ausencia de respuesta, el no saber qué ocurre. 

No me han llamado para Iberia Express, al parecer han llamado a gente con más horas...una pequeña decepción que no me va a hacer tirar ni mucho menos la toalla. He leído y oído muchas cosas sobre la convocatoria, me hubiera gustado intentarlo, al final te das cuenta de que lo importante es tener esa opción de asistir y probar suerte, aunque la suerte hay que buscarla también.

Tambien es momento de aprender mil datos sobre la aerolínea en cuestión, a mi modo de ver, algunos son absurdos, pero debes estar preparado para escupirlos en el caso de que te los pregunten, número de aviones de la compañía, flota, bases...en fin...mucha información no demasiado relevante para saber si eres o no un buen piloto para esa compañía.

Preparar papeles, copias de licencias y mil historias...es un desafío para la paciencia en muchas ocasiones, pero es el camino por el que todos debemos pasar. Las oportunidades llegan si se trabaja duro y se es constante.

Miro al cielo de Madrid sin saber dónde acabaré, esta es la vida del piloto y la que yo he elegido vivir.

Buenos biblio vuelos!!!

lunes, 13 de julio de 2015

¿Vacaciones?

En la aviación, uno de los grandes inconvenientes a tener en cuenta es la gran posibilidad de que tus días libres, tus vacaciones y tu descanso sean todo lo contrario del resto del mundo que te rodea.

Por suerte o por desgracia han sido ya muchos los años que he trabajado en verano de una u otra cosa. Y este apunta a que será uno de esos...

Fundamentalmente me va a tocar estudiar y ponerme a punto para las posibles convocatorias de piloto a las que he podido apuntarme y por otro lado es posible que comience a trabajar en algo en unos días. Aunque eso está por ver.

A veces el destino te tiene guardada una jugada que tú no te esperas y todo te ocurre de golpe, siempre lo he dicho, mi vida pasa de momentos de absoluta locura y frenetismo a momentos de profundo aburrimiento en cuestión de días. Parece que vuelve el frenetismo después de unos días algo más calmado, pero siempre hay que estar listo para cualquier cosa.

Lo bueno es que hay proyectos, hay opciones y habrá mucho por contar, y aunque me encantaría, aún no es el momento. En el horizonte más cercano hay opciones de encontrar un trabajo del que espero contaros mucho en poco tiempo, y una convocatoria que me va a hacer darme un viajecito a tierras más frescas que estas. Con respecto al blog, hay varios interesantes proyectos de colaboraciones, los cuales estoy impaciente de llevarlos a cabo y mostrároslos lo antes posible, pero todo lleva su tiempo.

Estos días no estoy volando, paso más tiempo con libros, con el simulador en casa y preparándome mentalmente y académicamente para lo que me venga. 

Para los que tenéis la suerte de tener vacaciones, disfrutadlas, y hacedlo un poco también por los que este verano nos quedaremos sin descanso.



Un saludo y buenos vuelos!

miércoles, 1 de julio de 2015

"Sigue corriendo, nunca dejes de luchar". La carrera de la aviación.

Desde que todo piloto comienza su formación, comienza a escuchar frases como "esto es una carrera de fondo", "el mundo de la aviación es cíclico"...y otra serie de comentarios similares.

Tienen mucha razón.

Comencé mis estudios en plena crisis, con un panorama muy feo, con aerolíneas cerrando, y demasiados pilotos en el paro, fue especialmente duro en España. 

Nadar a contracorriente es arriesgado, muchos compañeros dejaron los estudios por el camino, todo se fue complicando poco a poco, pero aún con aquellas trabas...la carrera continúa...

A veces veo a gente que me adelanta por la vía rápida, a gente que sencillamente es mejor que yo y a gente, mucha gente que esta ahí sin más. Al igual que una maratón, el objetivo no es ganar, si no llegar a la meta y superarte a ti mismo...

Recuerdo que de pequeño corrí una carrera popular en Mejorada del Campo, donde vivíapor aquel entonces. Estuve junto a mi madre preparándome semanas antes de la carrera, salíamos juntos a correr con un programa creado con el que después sería mi entrenador de atletismo, Isidro. 

El día de la carrera el tiempo no era especialmente bueno, estaba nublado, incluso hacía fresco...un día triste y a la vez el mejor día para correr.

Había mucha gente en la salida, me adelantaron muchos, demasiados...entonces recuerdo que vi delante mio a una chica que conocía y decidí que debía correr un poco más, podía hacerlo...con los metros, la gente iba desfalleciendo, la gran mayoría no se había preparado para la carrera. A mitad de carrera ya me vi corriendo con gente que iba con equipaciones de escuelas de atletismo. A la derecha corría mi madre fuera del circuito animándome. 

Al llegar a la meta estaba extasiado, y no sabía muy bien ni en qué puesto había llegado. Corríamos varias categorías a la vez. Me dieron un papel con un número, y una bolsa con un bocata y una bebida. Había terminado la carrera y había llegado a la meta. Y por si fuera poco, no había llegado nada mal.

Éste fue el resultado...


Tenía 8 años, y aprendí algo tan importante para mi vida como que el esfuerzo y el trabajo dan sus resultados, y aunque vea que me adelantan, la carrera sigue, porque cada uno corre en su categoría, y te encontrarás con gente que accede por la vía rápida, con gente con mucho dinero, con mucho "espabilado", pero tu corres en la categoría popular, y esa es tu propia carrera, tienes que acabar de los mejores en esa categoría.

Hoy, en España las principales aerolíneas están contratando a pilotos, Iberia, Vueling, Iberia Express, Privilege Style y pronto Air Europa.

No puedo luchar contra la gente que corre en otras categorías, pero lucho cada día para llegar a la meta en los primeros puestos de mi categoría. Para acabar MI CARRERA.

Porque sigo y seguiré en esta larga carrera el tiempo que haga falta, esto es lo que quiero hacer y este soy, quien quiero ser.

Mucha suerte compañeros de categoría, nos vemos en la carrera!

miércoles, 24 de junio de 2015

Los insensatos del láser en Córdoba

Hacer un vuelo visual nocturno siempre entraña una serie de riesgos que no ocurren de día. Las zonas no iluminadas se convierten en "la oscuridad" ante un fallo de motor o la necesidad de hacer un aterrizaje de emergencia, todo se complica exponencialmente. Los cables de alta tensión no se ven, el suelo tampoco, y las opciones disminuyen drásticamente. Hay que tener mucho cuidado y tener siempre un ojo en las carreteras y pueblos cercanos.

El vuelo en esta ocasión era a Sevilla y pasaríamos por Córdoba, donde daríamos vueltas unos minutos.

Sobrevolar la ciudad de noche fue una pasada, volábamos a 8500 pies y la veíamos en toda su plenitud.


Pero a los pocos minutos sobrevolando Córdoba comenzamos a notar unas luces verdes que nos deslumbraban, al principio pensé que habría sido casualidad, pero al poco me di cuenta de que nos daban una y varias veces con el láser. Pero ya no sólo desde un lugar, si no desde varios puntos diferentes...

La cabina se iluminaba entera de color verde y al mirar fuera te cegaba, hasta desde cuatro lugares diferentes provenían las dichosas luces, y no eran ni de discotecas ni de lugares así, puesto que nos iban siguiendo...

Llegamos a identificar el nombre de la calle de uno de ellos y lo notificamos a la controladora, nos dijo que mandarían a la guardia civil, sólo espero que poco a poco esta peligrosa afición de un puñado de insensatos cese, puesto que nos pone en peligro, tanto a los de arriba, como a los de abajo.

Para terminar, os dejo el video del primer aterrizaje en Sevilla, no lo he editado para que podáis contemplar la aproximación con la ciudad de fondo, es una pena la suciedad de los cristales que hace que se vea algo borroso el video, pero espero que os guste tanto como a mi haberlo volado.



Buenos vuelos nocturnos!

lunes, 8 de junio de 2015

MCC, el salto al ruedo en un A320.

Hace unos días concluía el curso de MCC en un A320.

Ha sido uno de los cursos más divertidos y gratificantes, poner en práctica todo lo aprendido y seguir aprendiendo cosas nuevas, y todo ello en el impresionante A320.

Es un avión que tiene mucho por aprender, y aunque en todo momento nos recordaban que nuestro curso no era una habilitación de tipo, siempre intentas sacar el máximo posible parq aprovechar cada segundo de simulador al máximo.



Para los profanos, el curso de MCC es un requisito para entrar en casi todas las aerolíneas hoy en día, se trata de un curso que se realiza en un simulador certificado y busca preparar al piloto para el entorno de trabajo en un avión multipiloto, hay que recordar que los aviones que volamos hasta ahora, son avionetas que pueden volarse con un sólo piloto. Por tanto debemos adaptarnos a un nuevo entorno en el que hay que repartirse las tareas, haber un buen ambiente en cabina y las decisiones que se tomen deben ser lo más adecuadas posibles y siempre en consenso con el otro tripulante.

Dicho así, puede parecer fácil, lo cierto es que es bastante complicado. Este curso es como aprender a bailar, cuando ves a los profesionales todo parece un baile coordinado, metódico y perfecto, pero la realidad es que cuando empiezas tú a bailar acabas dando y recibiendo pisotones de tu compañero.

Poco a poco, sesión a sesión, se va ganando fluidez. Pronto los roles en cabina se comienzan a definir, cada uno sabe lo que tiene que hacer en cada momento y lo ejecuta de manera ordenada.


Primero se trabaja la operación normal, es decir, un vuelo normal y corriente en el que no ocurre ningún fallo ni nada que dificulte el vuelo. Aprovechamos para conocer el avión, el simulador y repasar algo de vuelo instrumental, en estas primeras sesiones digamos que es una "toma de contacto" con el A320, con algún "aporrizaje" incluido, aunque para nuestro consuelo nos dicen que las tomas son dificiles en ese simulador. Que incluso a los pilotos habilitados les cuesta...por eso cuando haces la primera toma buena te entran ganas de celebrarlo como un gol en la final de un mundial.

Una vez sueltos en la operación normal, comienzan los primeros fallos, nada importante, se trata de identificar el problema y entre los dos tripulantes resolverlo según los "ECAM Actions" o según el QRH ( quick reference handbook) pero pronto comienzan los fallos más graves, "engine 1fail!!!" La primera vez te sube tanto la adrenalina que quieres hacer todo corriendo para resolverlo lo antes posible, luego comorendes que las prisas son traicioneras y que hacen que olvides cosas, que te precipites y ello te convierte en alguien peligroso. Las cosas con calma, sin prisa pero sin pausa. 

Resolver una emergencia en vuelo es ya hacer "piruetas" en ese baile. El piloto que vuela se centra en volar, navegar y comunicar, mientras que el piloto que no vuela se centra en resolver el problema. Es fundamental que ambos estén coordinados y la comunicación sea la adecuada en cabina.

La carga de trabajo aumenta, la presión puede llegar a sobrepasarte, pero debes ser capaz de mantener todo bajo control y volar con seguridad.

A mitad de curso volar con un motor se convierte casi en algo normal, vas perdiendo sistemas, todo deja de funcionar, hasta que dejas de tener pantallas, un motor parado y el otro ardiendo...hay que aterrizar "LAND ASAP" as soon as possible, cuando ves eso en rojo en la pantalla, ya puedes volver pronto a la pista...

Con el paso de las sesiones, las emergencias comienzan a volverse de agobiantes a divertidas, el tren de aterrizaje no funciona, el motor tampoco, el apu tampoco, las pantallas tampoco...acabas aterrizando el A320, con casi menos sistemas que una avioneta, pero consigues aterrizarlo. Y cuando lo aterrizas, "sin nada" sabes que ya estás listo para cualquier fallo de cualquier clase.



Al final el curso se te queda corto, creo que podría ir todos los días si hiciera falta y cada día aprendería algo nuevo. Pero aunque el gran simulador se haya terminado, no me conformo, continúo aprendiendo y practicando con el simulador en casa, que no es lo mismo, pero sí puede ser parecido.

Buenos vue..."ENGINE 2 FIRE!!!, I have controls and comunications, ECAM ACTIONS!!!"

lunes, 1 de junio de 2015

Entrevista al Aviador y Piloto Ramón Alonso, campeón del Mundo de Vuelo Acrobático.

Probablemente uno de los pilotos acrobáticos en activo que ya es una leyenda viva tanto en España como fuera de nuestras fronteras, Ramón Alonso se convierte en una de las mejores referencias como Aviador y Piloto. Por su indudable éxito mundial como piloto acrobático, como por su extensa carrera como piloto de aerolínea, hemos querido contar con su relato en Aviador y Piloto.



He tenido la fortuna de disfrutar de sus vuelos en alguna ocasión, no pudiendo olvidar el “baile” que tuvo lugar  en el festival aéreo de Málaga hace ya unos años...fue sencillamente, brillante.



Sin duda, Ramón Alonso es un modelo a seguir, y un claro sinónimo de éxito aeronáutico. Hoy, en Aviador y Piloto queremos descubrir algo más de ese camino al éxito que muchas veces nos parece de rosas, pero que sin embargo, contiene no pocas espinas, que deben superarse para continuar adelante.

·         Ramón, ¿qué fue primero, el huevo o la gallina? ¿Primero te hiciste piloto y luego descubriste esa faceta de aviador acrobático o al contrario? ¿El momento más complicado de tu formación?

Empecé como la mayoría... Con 16 años me hice piloto de vuelo sin motor y con 18 me saque la licencia de piloto privado mientras me preparaba para entrar en la ENA.... Hasta ahí todo normal, pero con 19 años ocurrió algo que cambió mi vida.
Me hice en California piloto de ala delta y al volver a España me apunté al club Albatros donde empecé a enseñar al tiempo que aprendíamos pues era el principio de las alas delta en España, en poco tiempo estaba patrocinado por Wrangler y ya era alumno de la tercera promoción de la ENA.
Realizaba exhibiciones aéreas saltando con el ala delta desde un globo o arrastrado por torno y coincidía en esas exhibiciones con los miembros del equipo Español de vuelo Acrobático
Que me invitaron a un vuelo en una Pitts, parece ser q se me dio muy bien y a partir de ese momento, fueron ellos los que me promocionaron a base de volar conmigo prácticamente gratis.... Fueron ellos Luis Cabré, Carlos y Nanolo Valle y Fernando Adrados los que cambiaron mi vida....

·         El camino nunca es fácil, ¿cuál ha sido tu mayor frustración en tu carrera aeronáutica? ¿Cuál fue la solución para salir adelante? ¿Qué te ayudó a encontrarla?

Las frustraciones las crean las dudas... Seré capaz de aprobar la oposición... Valdré para esto... Aprobaré en Iberia o en otra compañía... Evidentemente la solución solo puede venir a través de la perseverancia y no sucumbir a las dudas...

·         Tal vez, ser Campeón del Mundo haya sido una de las mayores metas conseguidas, ¿Cuáles son tus siguientes metas?

Mis metas en cuanto al vuelo acrobático es poder seguir disfrutando aprendiendo y volando exhibiciones aéreas, para mí sigue siendo la mejor válvula de escape...


·         Galones o mono de vuelo, ¿qué es lo mejor y lo peor de cada tipo de aviación?

En lo único q se parece el vuelo acrobático y la aviación comercial, es que los dos se hacen con un avión...

El vuelo acrobático es un deporte y requiere lo mismo que cualquier deporte para llegar arriba... Sacrificio, entrenamiento… Dedicación... Siendo lo más fácil... Ganar, todo el mundo sabe ganar... Y lo más difícil, perder... Aprender a lamerte las heridas y volver a empezar con ilusión.

El vuelo comercial es un trabajo y requiere lo que cualquier trabajo por el que te paguen... Profesionalidad…seriedad... Dedicación... Con todo lo que implica cada apartado... Para mí lo peor, puede ser que si tienes un problema familiar, igual estás a 10000km de distancia…


·         Para terminar, me gustaría que nos dieras un consejo a todos los pilotos que nos estamos formando, a los que ya hemos terminado o a los que llevamos tiempo buscando trabajo. Un “must” y un “never”.

Never... Sucumbir a las dudas... Las hemos tenido todos y son normales…

Must... Seguir preparándote (estudiando y haciendo simulador si es posible) como si tuvieses un examen la semana que viene... Has llegado hasta aquí  y por tanto, ¡¡¡Ya eres un profesional de la aviación!!! Solo te falta el trabajo...



Ramón, muchas gracias por todo, quiero agradecerte personalmente la colaboración con el blog Aviador y Piloto y te deseo la mayor suerte del Mundo en tus próximas exhibiciones. 

Buenos vuelos a todos!