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Sobre mi

El Blog

El blog aviador y piloto es un blog personal aeronáutico que administro y gestiono yo, Adrián Ambrosio.

Nace con la idea de compartir todas las inquietudes aeronáuticas que me rondan por la cabeza, hacerme eco de la actualidad y noticias relevantes del sector y de dar voz a ciertas personas o colectivos que no siempre tienen un soporte para expresarse.

Acercar la aviación a todo el mundo, mostrando de un modo real y auténtico cómo lo vivo y cómo lo experimento yo y los que me rodean.

Denunciar irregularidades, malas prácticas, y otros asuntos "turbios" del sector, con la intención de terminar con los conocidos como "piratas aeronáuticos" y lograr que las cosas sencillamente se hagan bien o al menos se pongan los medios para hacerlo lo mejor posible.

Como instructor de vuelo que soy, también busco aportar el punto de vista más psicológico y psicopedagógico de la instrucción a pilotos.

Espero que el blog sea del agrado de todos, aunque soy muy consciente de que eso es casi imposible, sobre todo cuando criticas públicamente a un grupo o a una persona. En cualquier caso, la intención de las criticas siempre será constructiva, buscando erradicar un problema o hallar la vía para encontrar una solución.




El creador del blog, Adrián Ambrosio.

Comienzo mis estudios aeronáuticos en 2008, apasionado de la aviación desde pequeñito, era de los que miraba siempre al cielo al pasar un avión, y esto sería algo normal, si no fuese porque vivía en el localizador de la pista de Barajas y me asomaba cada dos minutos.
Poco a poco fui conociendo y aprendiendo sobre este mundillo, especialmente gracias a internet y sobre todo al Microsoft Flight Simulator, con la intención de hacer de una pasión y de un hobby una profesión, cada vez fui aprendiendo más por mi cuenta hasta llegar el momento en el que tu vida te fuerza a tomar decisiones sobre tu futuro.

En mi caso, comencé a trabajar en Iberia, cargando maletas y probablemente fue la guinda para convencerme a mi mismo de que debía hacer de aquello mi vida y mi profesión.

Junto con mi madre, decidí alistarme al CHA (colegio de huérfanos de la Armada), pero a los pocos días, allí me hicieron ver que aquello no era lo mío. No soy especialmente bueno recibiendo órdenes que no tienen demasiado sentido.

Tras una larga charla con mi madre, decidimos que no había demasiado futuro para mi en el CHA, y que debía tomar el camino de piloto civil. La decisión no es fácil como muchas otras que he tenido que tomar y ésta, era muy relevante para mí, y para mi madre. Tomamos la decisión de que con mis ahorros yo me pagaría el curso de piloto privado y que ella haría el gran esfuerzo de pagar el resto de licencias. A día de hoy, sigo viendo en ella ese gran esfuerzo, y quiero darle públicamente las gracias.

Una vez comienzas, sabes de antemano que no va a ser fácil, que comienza una crisis, que ya había comenzado en el sector aeronáutico y que hay muchas posibilidades de no encontrar empleo...aun así, apostó en mi y ambos creímos en que podría y podré lograrlo. Esfuerzo, ilusión y dedicación han sido siempre los pilares para ir avanzando, pero el camino no está siendo fácil.

Desde los inicios de mi formación aeronáutica tuve claro que debía crearme un "colchón" por si lo de piloto no funcionaba, con esta filosofía fui haciendo una serie de cursos como el de despachador de vuelo, o el de tripulante de cabina de pasajeros, con los cuales siempre he buscado la opción de crear salidas profesionales paralelas al oficio de piloto.

Durante el curso de piloto privado, conocí a mi amigo Antonio, que sin duda me abrió las puertas a un mundo que por aquel entonces yo desconocía e ignoraba por completo. Hablo del mundo del ultraligero. Siempre me torturará con la pregunta que yo le hice un día en clase... "Ah...pero eso...¿vuela?" Y vaya que si vuela... A día de hoy desconozco ya cuántas horas de vuelo hemos compartido juntos y cuántos viajes hemos hecho. Gracias a él conocí un mundo que me permitía volar y disfrutar del vuelo, sin estar pendiente de un reloj ni de apuntarme las horas en un logbook. Tan pronto como pude, convalidé mi licencia de piloto privado con la de ULM y poco después decidí hacerme instructor de ULM.

Ser instructor de vuelo, ha cambiado radicalmente el modo en que vuelo, el modo en que recibo la instrucción que me de dan a mi... también me ha aportado la posibilidad de trabajar algo y de poder cobrar mis primeros euros de la profesión por la que empecé a estudiar. Le debo mucho por tanto al mundo ULM.



Cuando inicié mi instrucción teórica de ATPL (piloto de transporte de líneas aéreas), descubrí que hay mil cosas que aprender en este mundo, tan diversas como el funcionamiento del oído o cómo se propagan las ondas de radio. Con mucho esfuerzo, y algún mal rato, conseguí terminar satisfactoriamente el ATPL, y siempre he dicho que el mérito del ATPL, no está en la dificultad que tiene en sí, si no en las circunstancias que para mi rodearon al ATPL. Pero lo logré, y cada vez que mis ánimos decaen, recuerdo que he logrado la parte más dura de la formación de un piloto y que sólo queda volar.


Un saludo y buenos vuelos,

Si deseas ponerte en contacto conmigo, por favor visita Formulario de contacto. Gracias.


Adrián Ambrosio.