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miércoles, 30 de octubre de 2019

Historias de aeropuerto: El día de La Peineta



Hace ya unos meses, tenía un vuelo a Malta, que salía con un importante retraso, de unas dos horas aproximadamente, el pasaje, estaba comprensiblemente mosqueado con la situación.

Montserrat en una mañana de colores espectaculares

Llegado el momento, el comandante decidió hablar a los pasajeros de pie en la puerta de la cabina y yo decidí acompañarle dando la cara frente a los pasajeros.


Habló a los pasajeros en español sin mayor novedad, explicando el motivo del retraso, yo me quedé a su lado de pie junto al galley delantero. Terminó de darlo en español y comenzó a darlo en inglés.


Fue a los pocos segundos de comenzar en inglés cuando el comandante se paró en seco, mantuvo silencio mirando fijamente hacia el pasaje durante unos eternos 10 segundos aproximadamente. Lo primero que pensé es que se había quedado en blanco y que algo le había despistado o que no encontraba las palabras en inglés para expresar algo.

Los Alpes franceses

Tras esos interminables segundos, prosiguió del tirón hasta terminar y salió disparado del avión, yo le seguí y salí con él para preguntarle qué le había ocurrido durante el mensaje a los pasajeros.


Con risa e incredulidad repetía él solo...”En mi vida me había pasado algo así” a lo que yo le pregunté si es que se había quedado en blanco...pero no.

Atardecer en el ILS de BCN

“Mientras estaba dando el mensaje en inglés, un pasajero en la fila 6, agazapado en el asiento, levantó la mano como un periscopio y me hizo una “peineta”...me he quedado bloqueado cuando lo ha hecho."


No nos lo podíamos creer...le pregunté si le iba a decir algo al pasajero, pero me dijo que entendía que estuviesen cabreados por el retraso, lo cual, también es comprensible, pero es sin duda una falta de respeto hacia el comandante.

Y es que no todos los días son tranquilos, a veces a las tripulaciones tenemos que lidiar con una serie de pasajeros conflictivos. En los casos más extremos, con faltas de respeto, agresiones físicas, etc...al final, se llama a la Guardia Civil o a las autoridades del aeropuerto para que desembarquen a dicho pasajero y no vuela en el avión.


Afortunadamente, estos son casos aislados, anecdóticos y que dejan una curiosa y divertida historia para que os la pueda contar aquí en el blog y os entretenga un rato.

Redactando esta entrada desde los cielos de Europa

Por cierto, hoy os escribo desde nivel de vuelo 370, con un teclado inalámbrico, a ver si así saco más tiempo para poder escribir y compartir más cosillas.

Buenos vuelos y sed buenos al subir a un avión.




De buena mañana



domingo, 13 de octubre de 2019

¿Es posible ver atardecer varias veces en un día?

Me considero un enamorado de los amaneceres y atardeceres, y cuantos más veo, más me gustan. Volar, me está permitiendo ver muchos de ellos desde el aire, lo cual da unas vistas únicas y privilegiadas.

Tiene algo magnético, no dejo de mirar los atardeceres hasta quedarme medio cegato. Desde casa, desde la playa, desde el avión...cualquier lugar es bueno.

Y aquí viene la curiosidad, cuando volamos al atardecer hacia el Oeste, podemos ver atardecer varias veces. En mi caso, haciendo un vuelo Mallorca - Lisboa, he llegado a ver atardecer 3 veces...y ¿cómo es eso?

Sencillo, vi atardecer al despegar de Mallorca, pero yo avancé hacia el Oeste mientras ascendía, de modo que vi de nuevo el sol "salir", para después, ver otro atardecer entre nubes a la altura de Madrid. Al terminarse esa capa de nubes, el sol volvió a salir, para a la altura de Cáceres, ver el último atardecer...Curioso, ¿verdad? A mi también me sorprendió mucho aquello.
Atardeceres Barcelona - Vigo

Por tanto, si que tenemos la posibilidad de ver varios atardeceres en una misma tarde.

Espero que os haya gustado esta pequeña curiosidad, lamento no escribir con la frecuencia que me gustaría, como comprenderéis, el estar trabajando en aerolínea hace que muchas cosas no pueda o no deba comentarlas públicamente, aunque me encantaría hacerlo. En la medida de lo posible, iré compartiendo videos e imágenes de mis vuelos, por eso os invito a seguirme también en mi Instagram @aviadorypiloto donde podréis ver algo más de mi día a día.

Os dejo un buen puñado de esas imágenes y videos que he ido recopilando en los últimos meses, espero que os gusten tanto como a mi.

Buenos vuelos aviadores y pilotos!

Amanecer despegando de BCN


Atardecer en Doha

Desde la azotea de mi actual casa

En la playa de Castefa, un atardecer cualquiera

Terminando el verano con este atardecer

Amanecer en BCN

Atardecer desde La Coruña

La azotea me tiene loco con estos atardeceres

Atardecer impresionante en Ibiza

Tel Aviv, un espectáculo visual

Un pequeño time-lapse del atardecer en Tel Aviv

Amanecer durante la puesta en marcha en BCN

Buenos días BCN

Atardecer en Rennes con un ATR

Paracuellos del Jarama es otro de esos lugares mágicos para ver atardeceres

Amanece en Ibiza, con los compañeros embarcando

Volviendo de Tel Aviv, amanecer a la espalda

Atardecer en aproximación a BCN, esta vez sentado como pasajero

sábado, 22 de junio de 2019

Evitando retrasos en los vuelos

Evitar o recortar el retraso en un vuelo es todo un arte, del que dependen demasiados bailarines para que todo en conjunto salga bien, como coordinador de vuelo, he tenido la suerte de estar muy metido en la operación de los vuelos, cogiendo ese olfato que da la experiencia para poder anticiparme y prevenir un retraso, un problema y así evitarlo o mitigarlo si el retraso es irremediable.

Amanecer cerca de Grecia, volviendo de Tel Aviv
Y es que hay retrasos que son irremediables, principalmente los relacionados con los SLOTS, puesto que si hay congestión, poco se puede hacer más que esperar turno para poder salir. Sin embargo, otra serie de detalles si pueden cambiar que un avión salga o no en hora.

Y es aquí cuando pongo el ejemplo de los equipajes de mano. Hablo de este asunto porque es uno de los motivos de pequeños retrasos más recurrente, evitable y en el que un poco de implicación y buena actitud por todas las partes puede hacer que no exista ningún retraso...

Os voy a poner dos casos para que comparéis: (Generalizaré con una sobrecargo mujer, coordinador hombre, agente de embarque mujer y piloto hombre, ya se que no siempre es así, pero si no...no hay quien sea capaz de escribir, se entiende, no?)

Caso 1

La sobrecargo se queda sin espacio en cabina, el coordinador no se encuentra cerca de la puerta del avión, por lo que se ve obligada a parar el embarque hasta que apareza, aparece a los 2 minutos, avisa a la puerta de embarque y al minuto baja una chica de embarque con 10 etiquetas para bajar las maletas a la bodega. La sobrecargo vuelve a cabina, la chica de embarque se queda sola etiquetando y el coordinador vuelve a pista y avisa al capataz de que se van a bajar maletas. 4 minutos después de comenzar a etiquetar maletas, la chica de embarque se queda sin etiquetas, el embarque se vuelve a parar mientras la chica sube a la puerta de embarque a pedir más etiquetas, mientras tanto, 10 maletas se acumulan en la puerta del avión porque aún nadie ha subido a buscarlas. La chica de embarque vuelve a bajar sola con otras 10 etiquetas que con suerte le permitirán terminar de etiquetar las maletas, algunos pasajeros se impacientan en la puerta del avión, suben un agente de rampa que baja por el tobogán la maleta a la pista, esta maleta se sube en un carro que después se subirá en una cinta al avión donde será cargado para después cerrar las redes, desconectar la cinta y cerrar la bodega.

Conclusión, un retraso de unos 8-10 minutos, en etiquetar, bajar y cargar las maletas en la bodega.

Amanecer en Ibiza mientras cargan el avión
Caso 2

Desde la puerta de embarque se etiquetan las maletas en función de la ocupación del vuelo, llegando a la puerta del avión etiquetadas un numero de maletas que oscila entre las 20-30 en función de si el vuelo va lleno o no, el destino, el tamaño de los bultos de mano, etc... Lamentablemente, sigue sin haber espacio en cabina, pero esta vez, el coordinador está en la puerta de embarque y avisa inmediatamente a la puerta de embarque, de donde bajan dos personas con 40 etiquetas que van preparando con el núm de vuelo, el destino a falta de poner el "boarding number" del pasajero. La sobrecargo también prepara en cabina etiquetas por si faltan. Cuando se comienza a etiquetar, el coordinador avisa a los agentes de rampa, que se preparan para bajar las maletas, uno sube a la puerta del avión y otro espera las maletas abajo para subirlas al carro, al terminar se llevan las maletas a la bodega, se cargan y se cierra la bodega.

Conclusión, el trabajo coordinado y en equipo del personal de embarque, coordinación, rampa y tripulación hacen que el retraso no exista o sea mínimo.
Aproximación a Lisboa


Éstos no son más que dos ejemplos genéricos de lo que habitualmente sucede, luego hay mil variantes, muchas sobrecargos salen del avión a etiquetar maletas y ayudar, incluso yo mismo he salido de cockpit para ayudar a gestionar el etiquetado de maletas y que se bajesen lo antes posible a la bodega, ¿Es estrictamente ese mi trabajo? No, pero gracias a la implicación de alguna de las partes, a veces se solucionan los retrasos con pequeños gestos.

El imponente a-380
Por otra parte, he de reconocer que echo de menos coordinar vuelos, gestionar a los diferentes grupos de personas que trabajan en un vuelo para poder sacarlo en hora, haciendo en muchas ocasiones mil malabares para que todo funcione, y es que coordinar un vuelo, como he contado en varias ocasiones, es anticiparse al problema, y buscar soluciones de forma proactiva.

Este verano se presenta "movido" en muchos aeropuertos, especialemente en Barcelona, asi es que si vas a volar, mi consejo es que vayas con tiempo suficiente, pero sobre todo cargado de paciencia, mano izquierda y si te toca bajar la maleta, te anticipes a ello cogiendo las cosas que puedas necesitar en vuelo, los dispositivos electrónicos, cosas "rompibles", etc.

Amanecer sobre Francia de camino a Liverpool para los vuelos de la Champions
Disfruta del verano y muy buenos Vuelings
Atardecer volviendo de Bilbao

Paris, ves la torre Eiffel?







lunes, 29 de abril de 2019

Un año de instrucción, Swiftair y Vueling

Todavía no logro entender cómo mi cuerpo lo ha soportado.

Las alas y los galones se pueden comprar en muchas tiendas, obtenerlos por méritos propios, es mucho más complicado y a la vez gratificante
Una habilitación de tipo y la incorporación de un piloto a una aerolínea es una fase dificil, de mucho estudio, mucha intensidad y es dificil controlar el cuerpo y la mente para que no te pase malas jugadas y te saque del "loop". Hacer dos en menos de un año, os puedo asegurar que es una auténtica locura.

Acabo de "soltarme" en Vueling, he terminado la fase de instrucción y desde ya, volaré como copiloto de la aerolínea como uno más. Pero los últimos 12 meses, han sido de un estrés y una intensidad tan altos, sólo comparables a los momentos más duros del ATPL.
¡Hola Mamá soy yo!

En Mayo de 2018, comenzaba en Madrid la habilitación del ATR, había tenido un mes y algo para ir estudiando y preparándome por mi cuenta, cosa que facilitó enormemente la correcta comprensión de la fase teórica, que es bastante reducida en tiempo, muy condensada e intensa en materia para cumplir con todo el contenido de sistemas, performance, etc...

Afrontaba la habilitación con ganas e ilusión por volar un avión que ya conocía desde hacía años, puesto que me monté en 2008 cuando trabajaba en el handling en Barajas y después le fui cogiendo el gusanillo y aprendiendo más simulando en el Flight Simulator.
Tomás, fue mi instructor hace años y mi compañero de habilitación de ATR
Primeras clases teóricas de ATR
Y está fue la primera máquina de tortura antes de adentrarnos en los simuladores de ATR

Con esfuerzo, sacrificio y estudio saqué sin problemas la habilitación del ATR, hice el curso de conversión de la compañía y comencé a volar en instrucción, volando aquí y allá, con carga, pasaje, de día, de noche...en poco tiempo aprendí muchísimo y tuve grandes instructores, implicados en que aprendiese.

Con mucha atención y aún más ilusión en mi primer vuelo en ATR
Carga, pasaje, con lluvia, viento, y en este caso, con nieve en Rumanía
Aprender a solventar cualquier inconveniente es parte de las funciones de un piloto, afortunadamente sólo estaba practicando.
Poco antes de terminar la instrucción en Swiftair, Vueling se cruzó en mi vida como un tren para el que no compras billete, pero sabes que te debes montar. Y me costó montarme, no lo puedo negar. Estaba muy bien en Swiftair, me gustaba el avión y estaba feliz con mis compañeros. Pero hay trenes que nunca sabes si volverán a pasar y no cogerlos, puede suponer hacer el largo recorrido a pie...
Sentirse bien con uno mismo, consiguiendo metas y objetivos es fundamental
El día de mi suelta en ATR, en Málaga

Compartir momentos, experiencias y aventuras con una gran tripulación marca la diferencia
Volé un mes suelto en Swiftair, tuve la suerte de poder soltarme antes de irme, como la pequeña satisfacción de verme volando suelto en el ATR antes de irme a otras aventuras. Pero volé un mes suelto mientras ya comencé a dar pinceladas de estudio del A-320. De modo, que ese mes, no descansé precisamente.

La habilitación del 320 y la instrucción de Vueling para mí ha sido más dura y dificil de lo normal, puesto que venía con el comprensible agotamiento físico y mental del ATR. Eso me hizo empezar un poco a trompicones, y desde la escuela donde hice la habilitación, no nos lo pusieron nada fácil. Mis dos compañeros y yo acabamos enfermos en diferentes momentos de la habilitación, por el esfuerzo hasta la extenuación al que nos vimos sometidos por los horarios, la intensidad y la reducción de días para cumplir con los plazos de Vueling y estar listos a tiempo. Yo hice el examen en el simulador completamente afónico. Si bien es cierto que el jefe de estudios del 320 nos pidió disculpas por el caos generado en nuestro curso, lo cierto es que suplir muchas carencias y lagunas, nos ha correspondido a nosotros, a base de un plus de esfuerzo tanto físico como mental.

Pero el cansancio y la afonía no son suficientes barreras para mi y para conseguir los objetivos. Había que seguir luchando contra viento y marea.

Después de mudarme de Málaga a Madrid, me tocaba una nueva mudanza, de Madrid a Barcelona y después otra...y este mes...otra...me estoy haciendo experto, pero mi espalda se pregunta cuántas mudanzas más pretendo hacer.

Los cursos de conversión, pueden ser largos y en ocasiones tediosos por la materia que debemos ver. Pero la normativa exige que completemos esos cursos y sus correspondientes exámenes...y allí me vi yo, repitiendo muchos cursos que ya había recibido meses antes.

Los inicios en el 320 no fueron fáciles, no pretendo engañar a nadie, fueron de una intensidad que yo no esperaba, ni en la intensidad ni en la forma. Y no fue en ningún caso por el manejo del avión, una de las cosas que más me ha sorprendido es lo sencillo que me parece el control del avión, especialmente en el aterrizaje, sobre todo comparándolo con el ATR. Reconducir y encaminar la instrucción dependía sólo de mi, y como si de una maratón se tratase, me tocó dar un sprint en los últimos kilómetros para no quedarme atrás. Eso me machachó del todo a nivel físico, y mentalmente...me costó recuperar la situación hasta obtener una buena hilera de anotaciónes STD +, que es cuando de nuevo pude volver a respirar con cierta tranquilidad.
Volando el nuevo A-320 NEO
Todavía no se si prefiero este uniforme, o llevar un mono de vuelo

Que el cansancio nunca te detenga, en Nantes, esperando para salir a Tenerife.
Por si todo esto fuese poco, lamentablemente un compañero no superó la fase inicial del training y eso fue un duro palo para todos, un plus de estrés y ansiedad y una sensación desagradable a la que todos nos hemos tenido que sobreponer. Desde aquí, como ya he hecho personalmente, le deseo lo mejor y la mayor de las suertes.

¿El balance de estos 12 últimos meses? Creo que no lo sabré hasta pasados unos meses o años, cuando pueda evaluar con el tiempo si tomé una buena decisión o no. Pero si puedo sacar conclusiones, la primera es que he aprendido a conocer mis límites físicos y mentales, a volar en un simulador, solventando emergencias en un estado de agotamiento y aun con eso...he sabido lo que debía hacer y he tomado buenas decisiones y aplicado los procedimientos correctos. He conocido a compañeros excepcionales y a grandes instructores, e instructoras, he volado por primera vez con una instructora y me ha parecido muy enriquecedor. También tengo la suerte de haber volado y volar los dos aviones que siempre he querido volar. En el futuro tal vez pueda volar otros, pero el ATR y el 320 han sido para mi siempre los dos aviones especiales que quería volar.

Como quien mira hacia atrás y recuerda con cariño que un día, estaba en el otro lado de esa foto.
El futuro es incierto y decir lo contrario sería engañarme a mi mismo. Visto lo visto, no puedo saber si en los próximos 12 meses seguiré aquí o no. Pero estoy seguro, de que estos 12 últimos meses me han dado la experiencia para ser capaz de enfrentarme a muchas más cosas que antes consideraba inalcanzables. Pero con esfuerzo, todo se consigue.

Si el tiempo me lo permite, iré contando más cosillas de esta nueva aventura en Vueling, vuelos, anécdotas, etc...

Buenos Vuelings!
Volar a Madrid es y será un placer
En Milán, saludando a los Spotter



Aún se me hace dificil ser consciente de la envergadura del avión que piloto.