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lunes, 20 de marzo de 2017

Cuándo y a quién hay que dar la suelta

Durante mi fase de formación, he recibido numerosas sueltas, desde mi primer vuelo solo, hasta los aeroclubs en los que he volado. Cada suelta ha sido diferente y tiene un especial interés.

Como instructor, ahora soy yo el que tengo la responsabilidad de soltar a alumnos y a pilotos con licencia. No es lo mismo soltar a un alumno para que haga unas tomas solo, que soltar a un piloto para que se lleve el avión a otro lugar. Cada suelta debe enfocarse al objetivo del interesado en la suelta.

Las sueltas a alumnos son el desencadenante lógico y progresivo de la evolución y el aprendizaje de un alumno, debe aprender a enfrentarse a un vuelo solo, superar ese pánico escénico y sacar lo mejor de si mismo para realizar esas tomas y despegues mientras el instructor observa desde tierra con la radio en la mano. No todos los alumnos se enfrentan del mismo modo a la suelta, hay alumnos que la piden antes de tiempo, y los hay que se niegan a volar solos y prácticamente obligan al instructor a empujarles a ese momento. 

Para mi como instructor, es muy gratificante soltar a un alumno, es un momento especial que recordarán siempre, al igual que yo recuerdo mi primera suelta.



Por otro lado, están las sueltas a los pilotos que ya tienen una licencia. Son sin duda, las sueltas más complejas y delicadas, en este caso, el instructor va en el avión y tiene la responsabilidad de comprobar que el piloto está plenamente capacitado para operar con seguridad el avión en operación normal y de emergencia. Dicho así, puede parecer simple, pero no lo es.

En este tipo de sueltas, he tenido la oportunidad de soltar a reconocidos pilotos acrobáticos, a pilotos de línea aérea, y a otros pilotos con mucha más experiencia y conocimiento que yo. Es gratificante hacerlo y siempre trato de aprender alguna pincelada de ellos.

El problema es cuando un piloto no cumple con los mínimos para darle la suelta. 

Pilotar un avión exige de una gran responsabilidad, de una disciplina y unos procedimientos que seguir a rajatabla y de unos conocimientos básicos sobre volar y sobre el avión en concreto que se vuela. Lamentablemente, no todos los pilotos cumplen con estos requisitos, y es complicado para el instructor "dejarles en tierra", pero si lo hacemos, es para garantizar la seguridad, tanto del piloto/pasajeros, como del resto de cosas que rodean a un vuelo. 


Para llegar a una suelta bien preparado, hay que hacer un trabajo previo y una pequeña planificación.
Mi consejo es:

- Repasar la revisión exterior, con las particularidades del avión a volar
- Conocer la autonomía, consumo y velocidad de crucero del avión
- Velocidades de rotación, ascenso (Vx, Vy), aproximación y velocidad de máximo planeo.
- Distancias aproximadas de despegue y aterrizaje en los campos en los que se pretende operar
- Ojear la checklist e ir siguiéndola mentalmente cada punto, recordando puntos importantes y de memoria como emergencias, prueba de motor, etc...



Estos pequeños y simples consejos, nos llevarán al momento de la suelta mejor preparados y con más confianza en nosotros mismos, eso se transmitirá al instructor que os vaya a dar la suelta, y facilitará mucho las cosas.

En vuelo, hay que estar tranquilo, y sobre todo mantener la velocidad y los parámetros básicos. Mantener una velocidad inferior a la que debemos llevar es un factor que nos puede dejar sin suelta.

Gestionar las emergencias que el instructor nos simule también es fundamental, la reacción del alumno es algo muy variable, hay alumnos que se bloquean (no hablan, no actúan, no hacen nada), los hay que hablan mucho y se ponen nerviosos, acelerándose más de lo debido y en ocasiones teniendo visión túnel, es decir, se obsesionan con que llegarán a la pista y al final no llegan sin tener en cuenta otras opciones mejores. Por último, están los alumnos que mantienen la situación bajo control, analizan lo ocurrido y toman decisiones sin prisa, pero sin pausa, que son además capaces de corregir si la situación lo requiere. Son sin duda los alumnos más seguros, capaces de aterrizar el avión ante cualquier imprevisto en un lugar remoto y de forma segura.

Siempre es difícil para el instructor no dar una suelta, pero hacerlo, es también necesario.



Buenos y seguros vuelos! Estás listo para la suelta?