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lunes, 21 de enero de 2019

Y cuando menos lo esperas...un gran cambio

Probablemente cuando comenzaba a sentirme más cómodo y contento con Swiftair y con el ATR, todo cambió con un mail...

Pero pongámonos en antecedentes primero...

Llevaba pocas semanas en Swiftair cuando Vueling me convocó a las pruebas teóricas, inicialmente dudé mucho si ir o no, pero al final lo hice, junto a mi compañero instructor en Casarrubios. Mis vuelos me impedían estudiar, de modo que fui más bien a probar suerte, confiando en no hacer el ridículo gracias a la experiencia dando clases teóricas a ATPL, en las pruebas teóricas estaba excepcionalmente tranquilo, como quien no se estuviese jugando absolutamente nada.

Con un trabajo que me gusta, un avión que me fascina y todo ello desde hacía sólo semanas...no pensaba en ningún cambio relevante en un futuro cercano, pero la vida a veces te sorprende.

Al aterrizar en Madrid tras las pruebas teóricas me confirmaron que las había pasado y me convocaban días después a la entrevista y simulador. Con cierta sorpresa, dejé el mensaje leído a la espera de decidir si iría o no a la entrevista y el simulador.

El día que se rompió la balanza...

Me desperté en Barcelona, en un hotel al que Swiftair me había mandado para volar desde allí a Argel, en el hall coincidí con el comandante y nos subimos a la furgoneta de camino al aeropuerto...Ojeando ambos el móvil en mitad de la carretera, con bastante sueño por el madrugón, el comandante rompe el silencio con un... -¿Tienes el visado?... -Mmmm...no, nadie me ha dicho nada de visado...

En ese instante supe que algo iba mal...yo debía tener en mi pasaporte un visado para poder ir al hotel de Argel, pero no lo tenía, nadie me había avisado de ello...en instrucción como estaba, mi primer vuelo a Argel y...zaaaas...foto. No tener el visado supone no poder salir al hotel y no poder realizar el descanso reducido en una cama y en un hotel tranquilo...la solución, pasar unas 6 horas en la sala VIP de Argel. Esa sala VIP, es de todo menos VIP, anticuada, incómoda, con un cátering pésimo...

Fue un jarro de agua fría, un golpe de realidad, de la realidad de Swiftair, el avión es una pasada, los compañeros son encantadores y...eso es todo. Las horas pasaban despacio en aquella sala, en la que no pude comer nada, y por supuesto, no pude descansar nada.

Aterricé en Madrid agotado, pero sabiendo que debía de presentarme a las pruebas de Vueling.

Volví a Barcelona ya más tranquilo y pasado ya el enfado a realizar la entrevista y simulador. No iba a buscar un trabajo, iba a buscar la opción de mejorar mi actual trabajo en Swiftair.

Todo fue cassi sobre ruedas, el simulador salió bastante bien, de hecho, el avión me pareció muy sencillo viniendo de volar el ATR.

Y lo conseguí...me cogieron...nunca pensé que recibir un apto en una aerolínea pudiese tener un sabor tan agridulce.

Todo mi entorno lo tenía claro...debes irte. Yo no lo tenía tan claro.

-¿Te ves meando en una botella de madrugada en mitad de la nada dentro de 10 años?

Tengo y tendré esa pregunta grabada en la cabeza...me la hizo un gran amigo que conoce bien este mundillo.

Y lo cierto es que no, no me veía así. Volar carga, de noche y en lugares lejanos es algo que machaca el cuerpo. Swiftair tiene una de las operativas más variadas, divertidas e instructivas de todas las compañías que yo conozco, volar carga, pasaje, en lugares fríos, cálidos, de día, de noche, en vuelos largos, muy cortos, se hace casi de todo...y eso convierte a los pilotos de Swiftair en auténticos guerreros, preparados para cualquier tipo de batalla, dónde y cuando sea...pero a costa de desgastar el cuerpo rápidamente a cambio de un salario por debajo de la media del sector de la aviación en la actualidad.

He decidido cambiarme a Vueling después de hacer números para pagar una nueva habilitación, de valorar mi presente y mi futuro. No lo he hecho por "reactoritis".  De hecho, esperé algún tipo de reacción por parte de Swiftair para evitar que me fuese...reacción que no llegó nunca.

El día 31 de Noviembre fue mi último día como piloto de Swiftair, y días antes realicé mi último vuelo de Cluj a Budapest. Sin duda estaba triste. Es dificil marcharse de un sitio que te gusta y en el que te sientes bien, pero sabiendo que debes hacerlo por ti y por tu futuro.

Es difícil ocultar esa trsteza en el último vuelo.

Buenos vuelos, me espera otro año interesante!

miércoles, 9 de enero de 2019

La suelta en ATR

Durante los últimos años, he soltado a varias decenas de alumnos, los hay que volaban por primera vez solos, o los hay que requieren de una suelta en el avión porque llevan tiempo sin volar en ese modelo, como es el caso de Juan Velarde, piloto de la Redbull Air Race, al que tuve la suerte de poder soltar en la Tecnam Sierra.

Es por ello que tal vez no recordaba esos nervios y esa presión de tener que hacerlo bien.

He tenido mucha suerte con los instructores que he tenido en Swiftair, a los cuales estoy muy agradecido, me han enseñado, guiado y acompañado hasta la suelta.

El vuelo fué programado en un Madrid - Málaga y vuelta. Casi un regalo que fuese esa ruta, aunque el verdadero regalo y la sorpresa fué que ese día en Málaga había jornada de puertas abiertas para los spotters. 

La tarde anterior lo ví de casualidad en twitter y removí todo lo que pude para avisarles de que iba a ir y si me podían fotografiar.
Se me ve saludando al llegar a Málaga, foto de @airspotters


El video de la toma, hay que decir que la hizo el capi, a mi me tocó la vuelta 
Afortunadamente, lo conseguí. Y quiero darles públicamente las gracias. Siempre que veo spotters, trato de saludarlos. 

Otra saludando por @photohuxo
La suelta fue bien, se trata de hacer un vuelo normal, en el que vuelas con un instructor a la izquierda y un examinador detrás, el examinador da la casualidad de que es el actual director de operaciones, y eso le añade un poco de presión, pero tratándose de él, la verdad es que no me sentí presionado, al revés.

Soltarme era importante para mi, si bien es cierto que volar con instructores da un plus de tranquilidad, poder sentirme un piloto más de la compañía, también es fundamental.

Pero hay que ser consciente de una cosa, estar suelto, no significa ni supone que lo sepa todo. Significa que tengo unos conocimientos y dominio del avión suficiente para continuar aprendiendo sin un instructor a mi lado y ser capaz de volar de forma segura el avión. 

Lo cierto es que el ATR es un avión complejo, dificil de volar y muy divertido. Creo que pocos aviones de ese rango o superior cumplen con esas características. 

No, esta vez no hubo agua, ni corte de pelo, ni cualquier otro tipo de celebración mas que la gran satisfacción interna de haber logrado un paso importante para mi como piloto. En este aspecto, como en muchos otros, la aviación comercial difiere de lo que yo estaba acostumbrado...y no es que sea a peor, pero es algo más frío.

Durante el mes e Noviembre, una vez suelto, he volado dos destacamentos, en Ibiza, para volar a Mallorca y Menorca, donde pude hacer una aproximación visual, volar el ATR sobre el mar, en una aproximación visual, es de lo más divertido que he hecho hasta ahora. Aunque entrar con niebla en Ibiza también fue curioso, vivir y sentir el estrés de oir que otros aviones frustran, mientras esperas unos minutos en el aire y al final consigues entrar...es gratificante.
Los atardeceres en Menorca son otro nivel
Volar con una tripulación así lo hace todo más facil, más llevadero y más divertido!




 Después estuve en Budapest volando a Cluj con un comandante griego. Nos nevó, entramos en CAT II, también aprendí mucho. Y pasé bastante frío, y eso que iba bien abrigado...



Ahí ya había comenzado la nevada
De caminata nocturna en Budapest

Lo que pasó después, ya le corresponde a una nueva entrada, que tendrá que esperar unas semanas más para que pueda contarlo. Por cierto, voy a reducir las publicaciones que hago en facebook del blog, eso significa que para estar pendiente de las entradas, tendréis que estar atentos al blog.

Un saludo y feliz 2019, nos espera un gran año, buenos vuelos!

Gracias ATR por tantos momentos en este avión







Minutos de relax antes de ir a volar en Ibiza




Noviembre y me dió por bañarme en el mar...es lo que tenemos la gente de secano