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martes, 20 de febrero de 2018

Año nuevo, vida nueva

No me he esmerado mucho en el título, lo se.

He pasado los últimos años de mi vida trabajando a destajo, corriendo de arriba para abajo para ir de un trabajo a otro, para conseguir crecer como piloto, como instructor y como persona, y también, para tener un sueldo digno que me permitiese ahorrar para mis gastos, mi futura habilitación o sencillamente para comprarme un coche que me agradase...

Desde hace unos días, o semanas, he decidido tomarme las cosas con más calma, mirar el mar con el horizonte al fondo y tratar de disfrutar y saborear cada minuto que me quede en Málaga. De las personas que me rodean aquí, que espero que muchas de ellas me acompañen a lo largo de mi vida.

A unos pocos metros de mi casa, subiendo un camino, se puede disfrutar de estas vistas
No, no me estoy despidiendo de nadie, ni mucho menos, aún me queda mecha y tela por cortar, en el blog, en Málaga, como instructor, como piloto y a lo largo de mi vida, sencillamente he dejado de medirme en función de las horas de vuelo que tengo.

Los alumnos piloto me comprenderán bien...parece que vivimos por y para reunir y juntar horas de vuelo, como si de la colección de cromos más preciada se tratase. Nuestro logbook es nuestro álbum, y en él escribimos como si de un logro se tratase cada hora de vuelo que realizamos.

Vivimos con el constante estrés de sumar y sumar horas de vuelo, casi a cualquier precio, sin importar la calidad de esas horas, lo aprendido o lo disfrutado por el camino.

Queridos alumnos, ¿Cuántas veces os he cogido los mandos al veros estresados y os he dicho..."Mira por la ventana, relájate y disfruta que eres un privilegiado y estás volando"? Y es que nuestro logbook se convierte casi sin querer en nuestra propia losa, que nos impide ver y sentir más allá de la angustia de sumar horas y horas.

Cuando comencé en el mundo de los ultraligeros, de la mano de mi amigo Antonio, tuve claro que ni quería ni necesitaba un logbook. La aviación ultraligera me permitía volar sin preocuparme por apuntar nada en un logbook, me centraba en aprender, en adquirir habilidades y experiencias, en vivir anécdotas y en disfrutar como un enano.
Una de mis primeras aventuras en ultraligero a Portugal

Ayer actualizaba mi logbook de papel, con unas gafas de sol puestas, mientras me daba el sol en la cara y pensaba... De todas las horas que tengo aquí, realmente ¿en cuántas he aprendido de verdad cosas importantes?

Cambiando un poco de tema, unas entradas atrás comenté que iba a ser un final de año entretenido en cuanto a contrataciones de pilotos, y de hecho lo ha sido y lo sigue siendo. Quiero aprovechar para felicitar a todos los amigos que han ido teniendo la opción de ir entrando en aerolínea o que están teniendo la opción de volver a España tras el "exilio".

Soy consciente de que mi tiempo en Málaga es limitado, vine sabiendo que me tendría que ir, pero vine con la absoluta convicción de que era lo que quería y deseaba hacer. No me he equivocado. Y aunque no todo ha sido, ni es maravilloso, todavía tengo la oportunidad de despertarme cada mañana y ver el mar. Eso, no tiene precio.

Buenos y felices vuelos a todos!