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domingo, 22 de noviembre de 2015

¿He ido a trabajar hoy?

Es un día cualquiera, son las 11 de la mañana y me despierto sobresaltado...miro el reloj, pienso en si hoy trabajaba y trato de recordar...¿he ido hoy a trabajar? Es la pesadilla de todo el que tiene un trabajo a turnos y con horarios de locos...

A duras penas tratas de recordar qué es lo que has hecho en ese día y poco a poco recuperas la conciencia situacional...vuelves a la normalidad después del susto. Y es que es muy fácil apagar la alarma y quedarse dormido cuando la alarma suena sobre las 4 de la madrugada y unas 4 horas después de que te acostases, y eso en el mejor de los casos.

El trabajo a turnos es especialmente complicado, en mi actual empresa hay turnos de dos horas, pueden ser de mañana, de tarde o de noche, no hay un orden lógico igual es de madrugue, que de noche, no siempre son los mismos y eso dificilta aún más todo. El cuerpo no logra coger un hábito de descanso. A la hora a la que debería estar dormido un día es a la hora a la que salgo de trabajar otro.

Poco a poco el cuerpo se resiente, duermes no más de 5 horas seguidas y el cansancio es constante. Con la llegada del frío y el viento es un ingrediente más que nos lleva casi de modo irremediable a ponernos enfermos. Pasar de 25 grados en la puerta de embarque a 1 grado en la pista y con viento es algo a lo que no logro ni lograré acostumbrarme. Los dedos se congelan y apenas puedes escribir.


Al final muchas de las cosas que haces acaban siendo casi mecánicas y tu mente ni repara en ellas, por eso muchas veces se nos olvida si hemos trabajado o no. 

Afortunadamente hasta la fecha no he faltado al trabajo ni me he quedado dormido. Pero las probabilidades en un trabajo así son altas. Luchas cada día para vencer al despertador y coger el coche a la hora a la que hay muchos que aún siguen de fiesta...pero ese es mi trabajo y es lo que he decidido hacer. 

Y con esto os dejo...es mi hora de dormir tras el madrugue...zzzzzz

Buenos vuelos zzzzZZZZZZZZZZZZZZZzzzzzzZZZZZZZ

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Historias de aeropuerto: ¡Éste no es mi vuelo!

Ayer mismo embarcaba un vuelo con un pasajero inadmitido que trajo hasta la puerta del avión la policía nacional. Lo dejaron y se fueron...

A los pocos minutos sale el comandante del vuelo a Marruecos y me dice en inglés que el pasajero inadmitido dice que no va a Marruecos, si no que va a Dublín. Mi primera reacción fue de... "El inadmitido no se quiere ir y ya la está montando". Me equivoqué.



Comprobé su billete junto al comandante, el pasajero y la sobrecargo...ponía que iba a Dublín. Aviso a operaciones y a los pocos minutos aparecen de nuevo los policías nacionales con una cara que era un poema jajaja. Se habían equivocado ellos. Lo curioso es que todo esto se descubrió porque el asiento en el que iba a sentarse el inadmitido ya estaba ocupado...si no lo hubiera estado...probablemente se habría ido...

Parece imposible que un viajero se suba a un vuelo que no es el suyo, pero lo cierto es que desde que trabajo en el aeropuerto he oído ya varias historias que han ido ocurriendo en estas semanas. Pasajeros que se saltan cintas de seguridad, que se cuelan en otros embarques, que abren puertas que deberían estar cerradas... Las posibilidades en ocasiones superan hasta a la propia imaginación. Pero lo cierto es que ocurre.

Es fundamental estar atento a la información de las pantallas, cumplir con los filtros de seguridad y tener cuidado para evitar acabar en un lugar no deseado.

Buenos vuelos, pero al destino correcto!

jueves, 12 de noviembre de 2015

Historias de aeropuerto

Hace ya dos meses que comencé como coordinador de vuelos en el aeropuerto.

He llegado a la conclusión de que el coordinador de vuelos es la persona encargada de comerse y solucionar todos y cada uno de los problemas que pueden surgir en un vuelo. Es la persona que recibe los problemas de los pasajeros, de los agentes de pasaje, de los operadores de las pasarelas, de los operarios de rampa, de los tripulantes de cabina, de los pilotos, de los operadores de combustible...y un largo etc...

Cada vuelo es un mundo y cada día una aventura. El reloj es tu enemigo, y no va a parar, luchas por sacar los vuelos en hora, pero muchas veces es sencillamente imposible.

Los coordinadores de vuelo contamos con una tabla de códigos de retraso, pero en ocasiones es difícil explicar ciertas circunstancias sólo con un código de dos dígitos. ¿Cómo explicas que los pasajeros han ido demasiado lentos o que el/la sobrecargo los ha entretenido dándoles la bienvenida a cada uno en la puerta del avión?

Los conflictos con los pasajeros son habituales, he visto gritos, lágrimas e incluso algún empujón...no siempre es fácil mantener el autocontrol. Afortunadamente a día de hoy, no he expulsado a nadie oficialmente de un vuelo pero si he estado muy cerca en varias ocasiones, e incluso algunos ni con la amenaza de expulsarles han sido capaces de moderarse. 

Entiendo a la gran mayoría de pasajeros, la mayor parte de problemas nacen cuando deben de bajar a la bodega un equipaje de mano que cumple con las medidas especificadas, en este caso, por Ryanair. Lo cierto es que ninguno o casi ninguno han sido tan siquiera capaces de leer lo que en el billete que llevan en la mano pone, donde se les explica esta condición.

Un aeropuerto es ya de por si un lugar que genera estrés a todo el personal, es curioso ver la volatilidad en el humor de ciertas personas que ves con frecuencia, va a ser verdad que hay un poco de locura en todo este mundillo de la aviación.

Aviones que se estropean y descomponen toda la programación establecida, papeles que vuelan con el viento sin que seas capaz de hacer nada, madrugones con un frío impresionante, pasajeros que gritan, sobrecargos y pilotos que no facilitan el trabajo al resto de compañeros, en este nuevo apartado "Historias de aeropuerto" pretendo contar un poco el día a día de esas cosas a veces inverosímiles que pueden llegar a pasar en la operativa de cada día. Porque no todo es armonía, aunque cuando recibes unas palabras de agradecimiento por tu trabajo, sientes que algo debes estar haciendo bien.



Buenos vuelos y clear engine 2!

domingo, 1 de noviembre de 2015

Enseñar lo aprendido

Hoy, unos dos meses después de empezar a trabajar de coordinador, he tenido a mi primer "alumno", ha venido conmigo y a duras penas ha tratado de seguirme el ritmo, era además su primer día.

He tratado por todos los medios posibles de ayudarle, de quitarle mucha carga de trabajo, pero aun así el pobre estaba algo perdido. Sin poder remediarlo me he visto a mi mismo cuando empecé...no lograba entender nada de lo que ocurría y no tenía la información suficiente ni siquiera para hacer la hoja de carga, por eso, hoy he tratado de que este chico la tuviera casi a la vez que la obtenía yo.

No es nada fácil.

Soy instructor de vuelo pero también he sido alumno. Hoy he sido por un rato instructor de coordinadores, me gusta enseñar a gente, me ayuda a mejorar y aprender yo mismo y puedo compartir lo poco que humildemente he aprendido, con mis alumnos.


Hemos hecho dos vuelos, muy muy seguidos, eso hace que el segundo sea muy a tronpicones y deprisa. Se lo advertí en la sala de operaciones, "llegado un punto, todo comienza a pasar muy deprisa, no te agobies, sólo trata de ver lo que hago y si puedes trata de seguirme con la hoja de carga". Para ser el primer día, no se le ha dado mal podríamos decir. La formación con la que salimos del curso es como poco "muy justa". Y la empresa nos "suelta" en menos de una semana...es sin duda lo más complicado, adaptarse a un ritmo tan fuerte, estresante y cambiante...y no caer en el intento.

El primer vuelo le he podido ir explicando más y sobre todo irle anticipando lo que iba a ocurrir en los siguientes minutos. En el segundo ya no...al llegar los pasajeros ya estaban casi todos embarcados, las maletas listas en la bodega y había que poner el "turbo" para entregar la hoja de carga en hora.

Ambos vuelos han salido en hora, pero me hubiera gustado poder tener algo más de tiempo para explicarle más cosas y hacerlo con más calma. Pero no es posible, los aviones no esperan, y si esperan, y es por mi, malo...

Al volver a la sala de operaciones he estado ya con más calma tratando de resolver todas sus dudas, me he quedado unos minutos más de mi horario, pero ha merecido la pena. Mañana, este chico volverá a enfrentarse a uno o varios vuelos y cada día irá ganando en responsabilidad y confianza hasta que en poco menos de una semana, se enfrente a su primer vuelo solo, y si, aquí también tenemos "sueltas".

Buenos vuelos y all doors and hatches are closed, pin is installed!!!