adpv cabecera

martes, 30 de septiembre de 2014

La actitud, lo es todo

Son muchos mis compañeros y amigos que a día de hoy tienen una licencia de piloto comercial en el bolsillo...y ahí está, en el bolsillo.

Si de algo me he dado cuenta en los años en los que llevo en este mundillo aeronáutico, es de que la actitud es fundamental para avanzar, para moverse, para evolucionar y para conseguir los objetivos. Pero ya no sólo en la aviación, si no también en la vida. Buscar un trabajo, puede llegar a convertirse en el peor de los trabajos, no estar atado a un horario ni a unas funciones puede desencadenar en dos cosas, estar tirado en el sofá, o por el contrario, no parar en todo el día. Yo he pasado por ambas fases. Las dos son casi igual de peligrosas.

Por supuesto, hay que tener claro que no hacer nada, no soluciona nada.

Buscar contactos, moverse, y desenvolverse en el entorno es tan útil e importante como saber aterrizar un avión.

Lo primero que debes hacer es conocerte a ti mismo y humildemente, buscar tus virtudes y cualidades y tus defectos. No es fácil.

No todo el mundo vale para aerolínea, ni para instrucción, ni para ejecutiva, ni para extinción de incendios, ni para ambulancia. Inicialmente puedes caer en la tentación de cometer el error de pensar que... "Tú vales para todo", pues no vayas por ahí, porque te anticipo que estás equivocad@.

Decidí hacerme instructor porque vi que tenía facultades para comunicar, y transmitir mis conocimientos. Ya antes había dado clases a niños de natación y lo cierto es que enseñar, me gusta. Pero ser instructor, no es fácil, igual que no lo es extinguir incendios, pero yo de eso, no entiendo.

De las primeras cosas que descubrí al comenzar el curso de instructor, es que un instructor de vuelo no está ahí para volar el avión, es más, no debe tocar los mandos de vuelo salvo para evitar un accidente. ¿Y entonces qué hace un instructor? Un instructor trabaja fundamentalmente con la psicopedagogía...cosa que ningún piloto estudia en su formación normal, pero a eso se dedica un instructor, a guiar a su alumno y hacer que se sienta cómodo volando y aprendiendo a volar.

Es curioso e incluso divertido escuchar a compañeros que andan inmersos en la formación y escuchar las dudas que tú mismo formulabas años atrás. Todos pasamos por lo mismo, pero no todos reaccionamos ni somos iguales. Otro de los factores importantes de un piloto es la superación del estancamiento y la frustración. "Nunca estarás solo", bonito eslogan, pero en tu formación como piloto, especialmente modular, tendrás momentos en los que estarás más solo que la una. Sobreponerse a esos momentos y salir airoso de ellos también es pieza clave. 

Y para terminar, vuelvo a hablar de esa actitud, de ese sexto sentido que lleva a los pilotos al éxito o al fracaso. Al éxito, o al fracaso en tu profesión, sea la que sea.

Buenos y exitosos vuelos!

Cuando las cosas fallan

Recientemente, tuve la oportunidad de dar unas horas de instrucción en ULM, un día muy agradable en el que volé por primera vez un Bingo, que así es como se llama el ultraligero.

Volar un avión nuevo, supone un pequeño o gran reto para el piloto. Mandos de vuelo diferentes, con otra sensibilidad, instrumentos completamente nuevos, en posiciones extrañas...el mundo ULM tiene esta versatilidad o desorganización, según como se quiera ver. Lo cierto es que estén donde estén, la información que nos aporta es muy valiosa.

Tan valiosa que en este vuelo con el Bingo, en uno de los vuelos, el sensor de la temperatura del refrigerante se soltó y dejamos de tener información de la temperatura del anticongelante. A simple vista, eso no debería ser un problema si tenemos en cuenta que disponíamos de varias temperaturas más del motor y de los gases de escape, los cuales nos podían dar una idea acertada del estado del motor. Por tanto, proseguimos el vuelo...

El objetivo del vuelo no era otro que el de refrescar y soltar un poco a dos amigos, de modo que el vuelo se basaba en hacer tomas y despegues y algo de maniobras muy cerca del campo.

Mucho tiempo después de haber perdido el sensor de temperatura del refrigerante, nos percatamos de un fuerte olor como a quemado, lo cual nos puso inmediatamente en alerta. Esto sucedió durante unas maniobras con los flaps, las cuales abortamos en ese instante y decidimos volver de inmediato al campo, de forma preventiva.

Al detenernos en la pista comenzó a salir una cantidad importante de humo blanco, y al bajarnos vimos que el refrigerante estaba chorreando. Se había roto una junta y se había salido buena parte del refrigerante, gracias a estar cerca del campo y a la inmediata reacción y decisión de volver, el problema no llegó a mayores.

Es curioso como un simple indicador de temperatura de refrigerante puede volver un vuelo tranquilo en un vuelo potencialmente peligroso.

En estos casos, como instructor, es importante mantener la calma, transmitir seguridad y confianza al alumno y proceder del modo más seguro posible. Hoy no ocurrió nada, mañana puede ser otra la suerte. Siempre hay que estar alerta.

Buenos y seguros vuelos!

jueves, 25 de septiembre de 2014

El boom de los drones

Vivimos en un entorno en constante desarrollo tecnológico, en una aviación que cuenta con poco más de 100 años de antigüedad y todo ello ha pasado muy deprisa, lo que ayer se estudiaba, hoy se queda obsoleto por completo.

Algo así nos ha pasado con los drones, RPA´s o como queráis llamarlos. No son otra cosa que aeronaves no tripuladas dirigidas desde un puesto de control remoto. El concepto es tan ambiguo que a día de hoy no queda muy claro qué es, qué no es, dónde vuelan, cómo vuelan, etc...

La normativa española ha salido de forma atropellada, un parche puesto para salir del paso hasta esperar una normativa más sólida mientras se gana tiempo para que Europa regularice y España simplemente se adapte a lo que nos llegue desde Europa, lo que se conoce como "copiar y pegar".

El caso es que estos curiosos aparatos están llamados a revolucionar por completo el mundo aeronáutico, especialmente en todo lo relacionado con los trabajos aéreos, en los que sencillamente, las empresas de trabajos aéreos han "perdido la batalla".

Si bien es cierto que aún queda por evolucionar, especialmente en lo relacionado a baterías eléctricas, es decir, autonomía de vuelo, la realidad es que los drones civiles están cambiando la concepción de los trabajos aéreos como pueden ser:

· Fotografía aérea
· Fumigación
· Control aduanero
· Vigilancia contra incendios
· Control de masas de personas
· Publicidad aérea
· Búsqueda y rescate
· Trabajos topográficos
· Trabajos cinematográficos

Recordemos que los drones permiten todo este tipo de trabajos a un coste muy inferior al actual, sin poner en riesgo la vida de pilotos, y con una versatilidad nunca antes conocida, es decir, podemos crear un drone específico para nuestra actividad concreta, optimizando así sus posibilidades.

Como siempre, no llueve a gusto de todos, los que hasta ahora han vivido de los trabajos aéreos ven a estos nuevos aparatos como una amenaza para sus puestos de trabajo, es lo normal, renovarse o morir, las máquinas robotizadas han llegado a nuestro sector, pero... ¿quién dijo que eso quita puestos de trabajo? ¿Hemos pensado, estimados compañeros pilotos, en la cantidad de trabajos y de posibilidades que se abren a nuestro paso?

Muchos pilotos no conciben volar si no es en una aerolínea y cobrando un sueldazo, es una realidad, pero también lo es que a los que nos gusta volar, nos gusta en todas sus facetas, desde un drone, un ultraligero, una avioneta o el simulador que tenemos en casa.

Pronto veremos todos estos drones surcando los cielos, fotografiando los campos, vigilando en un estadio de fútbol, ayudando en el rescate de un montañero o en la extinción de un incendio...

Estoy teniendo la suerte de adentrarme poco a poco en este mundillo lleno de posibilidades, conociendo a pilotos de drones, a fabricantes, a inversores...una verdadera fuente de posibilidades que se abre a nuestro paso.

Iré contando las novedades de este mundillo.

Un saludo y buenos vuelos, para los que se suben y para los que controlan desde tierra el vuelo