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lunes, 29 de abril de 2019

Un año de instrucción, Swiftair y Vueling

Todavía no logro entender cómo mi cuerpo lo ha soportado.

Las alas y los galones se pueden comprar en muchas tiendas, obtenerlos por méritos propios, es mucho más complicado y a la vez gratificante
Una habilitación de tipo y la incorporación de un piloto a una aerolínea es una fase dificil, de mucho estudio, mucha intensidad y es dificil controlar el cuerpo y la mente para que no te pase malas jugadas y te saque del "loop". Hacer dos en menos de un año, os puedo asegurar que es una auténtica locura.

Acabo de "soltarme" en Vueling, he terminado la fase de instrucción y desde ya, volaré como copiloto de la aerolínea como uno más. Pero los últimos 12 meses, han sido de un estrés y una intensidad tan altos, sólo comparables a los momentos más duros del ATPL.
¡Hola Mamá soy yo!

En Mayo de 2018, comenzaba en Madrid la habilitación del ATR, había tenido un mes y algo para ir estudiando y preparándome por mi cuenta, cosa que facilitó enormemente la correcta comprensión de la fase teórica, que es bastante reducida en tiempo, muy condensada e intensa en materia para cumplir con todo el contenido de sistemas, performance, etc...

Afrontaba la habilitación con ganas e ilusión por volar un avión que ya conocía desde hacía años, puesto que me monté en 2008 cuando trabajaba en el handling en Barajas y después le fui cogiendo el gusanillo y aprendiendo más simulando en el Flight Simulator.
Tomás, fue mi instructor hace años y mi compañero de habilitación de ATR
Primeras clases teóricas de ATR
Y está fue la primera máquina de tortura antes de adentrarnos en los simuladores de ATR

Con esfuerzo, sacrificio y estudio saqué sin problemas la habilitación del ATR, hice el curso de conversión de la compañía y comencé a volar en instrucción, volando aquí y allá, con carga, pasaje, de día, de noche...en poco tiempo aprendí muchísimo y tuve grandes instructores, implicados en que aprendiese.

Con mucha atención y aún más ilusión en mi primer vuelo en ATR
Carga, pasaje, con lluvia, viento, y en este caso, con nieve en Rumanía
Aprender a solventar cualquier inconveniente es parte de las funciones de un piloto, afortunadamente sólo estaba practicando.
Poco antes de terminar la instrucción en Swiftair, Vueling se cruzó en mi vida como un tren para el que no compras billete, pero sabes que te debes montar. Y me costó montarme, no lo puedo negar. Estaba muy bien en Swiftair, me gustaba el avión y estaba feliz con mis compañeros. Pero hay trenes que nunca sabes si volverán a pasar y no cogerlos, puede suponer hacer el largo recorrido a pie...
Sentirse bien con uno mismo, consiguiendo metas y objetivos es fundamental
El día de mi suelta en ATR, en Málaga

Compartir momentos, experiencias y aventuras con una gran tripulación marca la diferencia
Volé un mes suelto en Swiftair, tuve la suerte de poder soltarme antes de irme, como la pequeña satisfacción de verme volando suelto en el ATR antes de irme a otras aventuras. Pero volé un mes suelto mientras ya comencé a dar pinceladas de estudio del A-320. De modo, que ese mes, no descansé precisamente.

La habilitación del 320 y la instrucción de Vueling para mí ha sido más dura y dificil de lo normal, puesto que venía con el comprensible agotamiento físico y mental del ATR. Eso me hizo empezar un poco a trompicones, y desde la escuela donde hice la habilitación, no nos lo pusieron nada fácil. Mis dos compañeros y yo acabamos enfermos en diferentes momentos de la habilitación, por el esfuerzo hasta la extenuación al que nos vimos sometidos por los horarios, la intensidad y la reducción de días para cumplir con los plazos de Vueling y estar listos a tiempo. Yo hice el examen en el simulador completamente afónico. Si bien es cierto que el jefe de estudios del 320 nos pidió disculpas por el caos generado en nuestro curso, lo cierto es que suplir muchas carencias y lagunas, nos ha correspondido a nosotros, a base de un plus de esfuerzo tanto físico como mental.

Pero el cansancio y la afonía no son suficientes barreras para mi y para conseguir los objetivos. Había que seguir luchando contra viento y marea.

Después de mudarme de Málaga a Madrid, me tocaba una nueva mudanza, de Madrid a Barcelona y después otra...y este mes...otra...me estoy haciendo experto, pero mi espalda se pregunta cuántas mudanzas más pretendo hacer.

Los cursos de conversión, pueden ser largos y en ocasiones tediosos por la materia que debemos ver. Pero la normativa exige que completemos esos cursos y sus correspondientes exámenes...y allí me vi yo, repitiendo muchos cursos que ya había recibido meses antes.

Los inicios en el 320 no fueron fáciles, no pretendo engañar a nadie, fueron de una intensidad que yo no esperaba, ni en la intensidad ni en la forma. Y no fue en ningún caso por el manejo del avión, una de las cosas que más me ha sorprendido es lo sencillo que me parece el control del avión, especialmente en el aterrizaje, sobre todo comparándolo con el ATR. Reconducir y encaminar la instrucción dependía sólo de mi, y como si de una maratón se tratase, me tocó dar un sprint en los últimos kilómetros para no quedarme atrás. Eso me machachó del todo a nivel físico, y mentalmente...me costó recuperar la situación hasta obtener una buena hilera de anotaciónes STD +, que es cuando de nuevo pude volver a respirar con cierta tranquilidad.
Volando el nuevo A-320 NEO
Todavía no se si prefiero este uniforme, o llevar un mono de vuelo

Que el cansancio nunca te detenga, en Nantes, esperando para salir a Tenerife.
Por si todo esto fuese poco, lamentablemente un compañero no superó la fase inicial del training y eso fue un duro palo para todos, un plus de estrés y ansiedad y una sensación desagradable a la que todos nos hemos tenido que sobreponer. Desde aquí, como ya he hecho personalmente, le deseo lo mejor y la mayor de las suertes.

¿El balance de estos 12 últimos meses? Creo que no lo sabré hasta pasados unos meses o años, cuando pueda evaluar con el tiempo si tomé una buena decisión o no. Pero si puedo sacar conclusiones, la primera es que he aprendido a conocer mis límites físicos y mentales, a volar en un simulador, solventando emergencias en un estado de agotamiento y aun con eso...he sabido lo que debía hacer y he tomado buenas decisiones y aplicado los procedimientos correctos. He conocido a compañeros excepcionales y a grandes instructores, e instructoras, he volado por primera vez con una instructora y me ha parecido muy enriquecedor. También tengo la suerte de haber volado y volar los dos aviones que siempre he querido volar. En el futuro tal vez pueda volar otros, pero el ATR y el 320 han sido para mi siempre los dos aviones especiales que quería volar.

Como quien mira hacia atrás y recuerda con cariño que un día, estaba en el otro lado de esa foto.
El futuro es incierto y decir lo contrario sería engañarme a mi mismo. Visto lo visto, no puedo saber si en los próximos 12 meses seguiré aquí o no. Pero estoy seguro, de que estos 12 últimos meses me han dado la experiencia para ser capaz de enfrentarme a muchas más cosas que antes consideraba inalcanzables. Pero con esfuerzo, todo se consigue.

Si el tiempo me lo permite, iré contando más cosillas de esta nueva aventura en Vueling, vuelos, anécdotas, etc...

Buenos Vuelings!
Volar a Madrid es y será un placer
En Milán, saludando a los Spotter



Aún se me hace dificil ser consciente de la envergadura del avión que piloto.














8 comentarios:

  1. Hola Adrián, me siento muy identificado con estas palabras. Mi enhorabuena compañero.

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  2. De no tan joven quise recorrer este camino,pero no lo conseguí por diversas circunstancias. Mi licencia duerme hace mucho en un cajón. Saludos y adelante.

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  3. Un gran ejemplo a seguir de muchos aviadores y aviadoras, valiente!!!

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  4. Eres un grande, y con gran sacrificio has llegado donde estas. Y es que hay que ser un gigante para dominar el cielo. Si cojo algún vuelo con vueling, preguntaré quien es el piloto ;-)

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