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martes, 13 de junio de 2017

Decisiones profesionales

Cualquiera que me conozca sabrá que siempre he dicho que no sabría dónde acabaría, y lo cierto...es que sigo sin saberlo. La aviación supone mentalizarse de que puedes acabar en cualquier punta del mundo trabajando. Es una forma de vida.

Mentalizarse para ello no tiene por qué ser fácil, y sobre todo trasladar esa mentalidad a pareja, familia y amigos...

Desde el primer minuto traté de asumir esta forma de vida como algo con lo que debería convivir el resto de mi vida, pero lo cierto es que hasta ahora no he tenido que hacer la maleta.
Pero ese día llegó hace ahora ya un mes. Casi de la noche a la mañana surgió una oportunidad de esas que casi casi no se pueden rechazar. Una oportunidad de empleo como instructor en una escuela de pilotos profesionales, dando clase a los futuros pilotos comerciales. En Málaga. Sí...Málaga...un lugar con un especial encanto para mí. Era difícil decir que no. Y en cuatro días desde que me avisaron, me planté con mi coche cargado de ropa, libros, un ordenador nuevo y una ilusión tremenda por embarcarme en un nuevo proyecto profesional.

Dejo atrás uno de los trabajos más gratificantes en aviación que he tenido, instruir a pilotos de ultraligero me ha dado la posibilidad de vivir de cerca y desde dentro la verdadera pasión por la aviación, los pilotos que obtienen su licencia sólo por hobbie, que sólo buscan VOLAR, disfrutar y ser parte de este loco mundo de la aviación. He tenido el privilegio de dar bautismos a niños, a ancianos, de enseñar a volar a jóvenes y a personas muy mayores, de volar junto a grandes pilotos de vuelo acrobático, de aviación comercial, etc... he sido parte de la historia del aeródromo de Casarrubios y me siento orgulloso de ello.
La incombustible Isabel en Casarrubios
Una de las partes más complicadas en la decisión de irme fue precisamente dejar Casarrubios, un lugar en el que he sido muy feliz, he disfrutado y aprendido mucho y me he sentido arropado, querido y cuidado por mis compañeros. Pero con 28 años recién cumplidos, (los cumplí a los pocos días de llegar a Málaga) es el momento de dar el paso hacia adelante, de centrar el esfuerzo un poco más en mejorar como PILOTO, esperando el momento adecuado para poder volver a ejercer como AVIADOR. Y estoy convencido de que volveré a volar ultraligeros y a dar clases en ellos, porque es algo que me entusiasma.

El chip ha cambiado, el perfil de alumno es diferente, procedimientos, seriedad, disciplina...y el inglés... doy todas las clases teóricas en inglés y en vuelo buena parte de ellas. Mis alumnos actualmente son de muy diversas nacionalidades y culturas diferentes, un enriquecimiento personal añadido al ya de por sí inherente al pasar a una escuela de pilotos avanzada.

A nivel personal, todavía no deja de fascinarme el hecho de que ahora en un día libre puedo hacer lo que antes sólo podía hacer en vacaciones...ir a la playa, pasear por el mar...la calidad de vida aquí es muy diferente. Y si bien es cierto que no todo es positivo ni maravilloso, el balance general es bueno porque aquí voy a poder acumular horas, ganar experiencia, mejorar y profundizar en mis conocimientos teóricos, y además perfeccionar el nivel de inglés...todo ello en uno de los lugares con más encanto de España como es Málaga.
Nerja, con el balcón de Europa
Me siento contento, satisfecho y orgulloso de mi progresión como piloto, he ido creciendo progresivamente de una forma muy gradual y sostenida, lo cual me está permitiendo disfrutar mucho más de cada etapa como piloto e instructor. Y es que con unos 12 años decidí que quería ser piloto, y ahora no sólo soy piloto si no que puedo enseñar a otras personar a serlo al igual que yo. Y es que me gusta ser instructor. No siento ninguna envidia por un piloto de aerolínea, (salvo en ocasiones por la nómina a final de mes) el caso es que creo que estoy teniendo el privilegio de disfrutar más del camino que un piloto que termina su formación y pasa directamente a volar en aerolínea. No quiero desvincularme en el futuro de la formación ni tampoco del mundo ultraligero.

Tal vez éste sea el último peldaño antes de llegar a trabajar en una aerolínea, o tal vez no, pero al igual que hasta ahora, voy a tratar de disfrutar de esta etapa al máximo de aprender y mejorar todo lo posible...Ah! y me voy a pegar unos cuantos baños en la playa este verano ;)

Buenos vuelos y mejores días de playa!
La torre de control de Murcia - San Javier

miércoles, 24 de mayo de 2017

La lógica del disparate: Air Europa y Ryanair

En esta semana, se ha conocido la unión comercial entre Air Europa y Ryanair, por la que desde la web de Ryanair se comenzarán a vender vuelos de largo radio, principalmente.

Me despertaba leyendo la noticia y como si de un cuento de ciencia ficción, leía atónito...no me lo podía creer y no entendía nada...¿Air Europa y Ryanair?

Después de un desayuno, las cosas ya pintan de otro color, y es que si bien puede parecer un disparate, la jugada puede ser maestra para la compañía de la familia Hidalgo, dado que convierte a la mayor compañía de Europa en su propia fuente de negocio para llenar y promocionar sus vuelos de largo radio y llenarlos aún más si cabe.

Y es que parece claro y bien definido que Air Europa está apostando con fuerza en el largo radio, dejando para la express casi todo el corto y medio radio. Y es que al igual que hiciese Iberia, Air Europa ha ido en los últimos meses trasladando todo su potencial al largo y dejando para la "pseudo low cost" la carga de trabajo del avión medio.

Por su parte, Ryanair debe tomar posición en el tablero de ajedrez en el que Norwegian ya le ha ganado (al menos "a priori") la primera batalla, entrando en el negocio del largo radio de low cost. Y es que hasta Iberia se ha lanzado al largo radio low cost con Level. Visto lo visto, no descarto ver en un futuro los "rasca y gana" pasando una y otra vez en un vuelo de largo radio...¿te lo puedes imaginar? 

Volviendo un poco a la realidad, está claro que el río anda revuelto, y para lo que a mi y a mis compañeros pilotos nos preocupa, es un buen momento para tratar de colarse en alguna compañía y poder progresar. 

Mientras tanto, habrá que dejar que el tiempo pase para poder comprobar si los diferentes experimentos comerciales de cada aerolínea funcionan, o terminan cayendo en el fracaso, para después hacerlo en el olvido.

No quiero terminar sin compartir con vosotros una foto que para mi gusto refleja muchas cosas, la evolución de la estrategia comercial en la aviación, el cambio generacional, que no deja de ser un reflejo del buen estado de salud en el que ahora mismo se encuentra la aviación mundial, esperemos que continúe mucho tiempo así.

Foto de Instagram @javierhidalgo777


Buenos y besucones vuelos!!!

jueves, 20 de abril de 2017

Querido alumno

Querido alumno:

Quiero escribirte esta carta a ti, mi alumno en el pasado, en el presente y para los que vengan en el futuro.

Lo primero que debes de saber es que no soy perfecto, ni siquiera el mejor instructor del mundo, aunque a veces puedas pensar que lo se todo, no es así. Sigo aprendiendo cada día con la intención de mejorar para poder enseñarte mejor y más, con mayor seguridad y calidad. Basándome en mis conocimientos y en mis experiencias para tratar de evitar que tú cometas alguno de mis errores.

A veces, en vuelo, puedo parecer duro, exigente, incluso enfadado, pero no estoy para nada enfadado, trato de hacerte ver qué es peligroso e inseguro y si haces algo que el día de mañana pueda llevarte a un accidente, necesito reconducirte lo antes posible mientras volemos juntos. No quiero que tengas un accidente cuando vueles sin mi al lado porque yo no te inculqué unos principios básicos de seguridad.

Aprovecha y exprime todo el conocimiento que puedas de mi, así lo he hecho yo siempre con mis instructores. No te cortes en preguntarme las dudas, en pedirme que te repita o te vuelva a explicar algo, estoy para eso, y tú, para aprender, aso es que si te equivocas o fallas, no pasa nada, yo tampoco nací sabiendo volar.

Disfruta de volar, somos unos privilegiados, recuerda la gran cantidad de gente que desearía estar en ese momento en tu asiento. Y aunque no todos los vuelos sean igual de gratificantes, el día que te bajes menos alegre, recuerda que siempre has aprendido algo.

En cada vuelo, por intenso o duro que sea, tómate unos segundos para mirar fuera, relajarte y disfrutar de las vistas... Estás volando.

Procuro dar el 100% de mi en cada vuelo para que tú aproveches, aprendas y disfrutes, y aunque no siempre estoy a ese nivel, me esfuerzo en dar lo mejor de mi aunque no haya dormido ese día bien, tenga problemas personales, laborales o me haya comido un atasco para llegar al trabajo, también soy humano como tú, por eso, entre alumno e instructor, debemos animarnos y apoyarnos especialmente en los días complicados.

"Velocidad y altura conservan la dentadura y velocidad con el morro y senda con el motor", un día debería contar el número de veces que digo estos dos refranes de media en cada vuelo, creo que me sorprendería. La idea es que lo aprendas, pero sobre todo que lo apliques...siempre.

No tengo respuestas para todo, pero eso no es problema, encontraremos la respuesta. 

Tal vez, en el futuro, me vea obligado a dejar la instrucción, especialmente si llega algo con una mayor estabilidad laboral y económica, pero quiero disfrutar de esta etapa al máximo, volar todo lo que pueda y enseñar a cuanta más gente mejor. 

Eres mi alumno, y llevas un pedacito de mi como piloto, quiero que ese pedacito que llevas de mi sea de seguridad, de calidad y de pasión por volar. Si eso es así, habré logrado mi objetivo como instructor, formar alumnos seguros, de calidad y con la madurez y determinación de tomar buenas decisiones como pilotos, especialmente en los momentos más comprometidos.

Y es que yo no practico los fallos de motor cuando no los esperas sólo para ver cómo palideces, lo hago porque si llega el punto en el que conmigo eres capaz de resolver esa situación de forma fluida, si te pasa en el futuro, podrás enfrentarte a ello de un modo más seguro y con mayores posibilidades de éxito.

Por último, quiero darte las gracias por ser mi alumn@. Por confiar en mi para enseñarte a volar.

Gracias.


Adrián Ambrosio.


lunes, 20 de marzo de 2017

Cuándo y a quién hay que dar la suelta

Durante mi fase de formación, he recibido numerosas sueltas, desde mi primer vuelo solo, hasta los aeroclubs en los que he volado. Cada suelta ha sido diferente y tiene un especial interés.

Como instructor, ahora soy yo el que tengo la responsabilidad de soltar a alumnos y a pilotos con licencia. No es lo mismo soltar a un alumno para que haga unas tomas solo, que soltar a un piloto para que se lleve el avión a otro lugar. Cada suelta debe enfocarse al objetivo del interesado en la suelta.

Las sueltas a alumnos son el desencadenante lógico y progresivo de la evolución y el aprendizaje de un alumno, debe aprender a enfrentarse a un vuelo solo, superar ese pánico escénico y sacar lo mejor de si mismo para realizar esas tomas y despegues mientras el instructor observa desde tierra con la radio en la mano. No todos los alumnos se enfrentan del mismo modo a la suelta, hay alumnos que la piden antes de tiempo, y los hay que se niegan a volar solos y prácticamente obligan al instructor a empujarles a ese momento. 

Para mi como instructor, es muy gratificante soltar a un alumno, es un momento especial que recordarán siempre, al igual que yo recuerdo mi primera suelta.



Por otro lado, están las sueltas a los pilotos que ya tienen una licencia. Son sin duda, las sueltas más complejas y delicadas, en este caso, el instructor va en el avión y tiene la responsabilidad de comprobar que el piloto está plenamente capacitado para operar con seguridad el avión en operación normal y de emergencia. Dicho así, puede parecer simple, pero no lo es.

En este tipo de sueltas, he tenido la oportunidad de soltar a reconocidos pilotos acrobáticos, a pilotos de línea aérea, y a otros pilotos con mucha más experiencia y conocimiento que yo. Es gratificante hacerlo y siempre trato de aprender alguna pincelada de ellos.

El problema es cuando un piloto no cumple con los mínimos para darle la suelta. 

Pilotar un avión exige de una gran responsabilidad, de una disciplina y unos procedimientos que seguir a rajatabla y de unos conocimientos básicos sobre volar y sobre el avión en concreto que se vuela. Lamentablemente, no todos los pilotos cumplen con estos requisitos, y es complicado para el instructor "dejarles en tierra", pero si lo hacemos, es para garantizar la seguridad, tanto del piloto/pasajeros, como del resto de cosas que rodean a un vuelo. 


Para llegar a una suelta bien preparado, hay que hacer un trabajo previo y una pequeña planificación.
Mi consejo es:

- Repasar la revisión exterior, con las particularidades del avión a volar
- Conocer la autonomía, consumo y velocidad de crucero del avión
- Velocidades de rotación, ascenso (Vx, Vy), aproximación y velocidad de máximo planeo.
- Distancias aproximadas de despegue y aterrizaje en los campos en los que se pretende operar
- Ojear la checklist e ir siguiéndola mentalmente cada punto, recordando puntos importantes y de memoria como emergencias, prueba de motor, etc...



Estos pequeños y simples consejos, nos llevarán al momento de la suelta mejor preparados y con más confianza en nosotros mismos, eso se transmitirá al instructor que os vaya a dar la suelta, y facilitará mucho las cosas.

En vuelo, hay que estar tranquilo, y sobre todo mantener la velocidad y los parámetros básicos. Mantener una velocidad inferior a la que debemos llevar es un factor que nos puede dejar sin suelta.

Gestionar las emergencias que el instructor nos simule también es fundamental, la reacción del alumno es algo muy variable, hay alumnos que se bloquean (no hablan, no actúan, no hacen nada), los hay que hablan mucho y se ponen nerviosos, acelerándose más de lo debido y en ocasiones teniendo visión túnel, es decir, se obsesionan con que llegarán a la pista y al final no llegan sin tener en cuenta otras opciones mejores. Por último, están los alumnos que mantienen la situación bajo control, analizan lo ocurrido y toman decisiones sin prisa, pero sin pausa, que son además capaces de corregir si la situación lo requiere. Son sin duda los alumnos más seguros, capaces de aterrizar el avión ante cualquier imprevisto en un lugar remoto y de forma segura.

Siempre es difícil para el instructor no dar una suelta, pero hacerlo, es también necesario.



Buenos y seguros vuelos! Estás listo para la suelta? 

jueves, 2 de marzo de 2017

Una experiencia Coca - Cola ¿Quieres ver mi trabajo? (VIDEO)

Me encanta volar, y disfruto mucho mostrando a la gente cómo es mi trabajo, cómo es volar y lo divertido y apasionante que puede llegar a ser.

En Casarrubios, hemos tenido la suerte de recibir a las cámaras para llevar de paseo a Curricé y Ana Mena, y así, hoy os puedo mostrar algo más de mi trabajo, de mi día a día. Y es que trabajar en lo que más te gusta...no es trabajar.

Disfruta del vídeo tanto como nosotros en hacerlo, y recuerda que puedes venir a volar conmigo cuando quieras, o apuntarte a alguno de los cursos que impartimos en Casarrubios. Vas a ser bienvenido :)


Lo cierto es que para ellos como para mi, la experiencia fue muy divertida, repetir algunas tomas y disfrutar del vuelo tanto o más de lo que se puede apreciar en el vídeo. Así es mi trabajo...

¿Te ha gustado?, pues ya sabes...tú puedes ser el/la siguiente.


Un saludo y buenos vuelos, en busca de la felicidad.

miércoles, 25 de enero de 2017

El silencio de la barrena

Hacía mucho tiempo que no practicaba barrenas. Tal vez demasiado. 

Practicar y aprender nunca está de más. Y para un instructor, es algo muy necesario, aunque también lo es para todos los pilotos.

Volar, es una actividad que entraña un riesgo, un riesgo sin duda alto, y aunque la estadística nos dice que volar es seguro, el propio hecho de separanos del suelo, nos convierte en un caramelo para esa poderosa fuerza que es la gravedad, la cual nos puede llevar a ese implacable y duro suelo.

Tras compartir un video en mi Facebook y leer con detenimiento los comentarios, he querido hablar sobre la barrena.

Para los ajenos a la aviación, la barrena, es una maniobra (realizada de forma intencionada o no) que enrosca el avión y lo hace caer en espiral hacia el suelo.

Para los iniciados, la barrena es la pérdida de sustentación total en uno de los planos que hace que el avión se desplome de ese lado y gire sobre sí mismo mientras pierde altitud de forma brutal.

Y no, no es que nos hayamos vuelto locos por practicar esta maniobra, sencillamente, practicar, conocer y sentir esta maniobra, teniendo claro cuál es el procedimiento adecuado para salir de la barrena, puede llegar a salvarnos la vida.

Porque el verdadero peligro, se da cuando entramos en pérdida o en barrena de forma no intencionada, el susto puede bloquearnos.

Verte con el avión apuntando al suelo mientras todo gira, puede ser una sensación divertida o una auténtica pesadilla. A mi personalmente no me desagrada, puesto que lo veo como una maniobra que me puede salvar la vida. Sin embargo, tengo compañeros que rechazan tan siquiera practicarlas, lo respeto.

En ocasiones, pesa mucho el saber que esa maniobra se ha llevado por delante la vida de muchas personas que no han tenido la habilidad, la altitud o la templanza de conseguir salir de ella.

A mi, personalmente me pesaba un poco el reciente accidente de mis amigos Miguel y Jordi. Desde aquí les mando un abrazo al cielo.

Tal vez por ello, o por la tensión de la maniobra, el silencio en cabina durante la barrena era sepulcral. Mientras caíamos ambos estábamos muy concentrados, atentos a los parámetros de altitud y velocidad.

Una y otra vez caímos unos 1000 pies en cada barrena. Las fuerzas G y la tensión van desgastando el cuerpo hasta agotarlo. 



El vuelo fue muy divertido, instructivo y gratificante para ambos. Da gusto coincidir con un instructor implicado y con ganas de enseñar. 

Hay días, en los que aprendes un poquito más y este fue uno de ellos.

Buenos y seguros vuelos!


lunes, 9 de enero de 2017

Un año de mucho trabajo

Hoy quiero dedicar unos minutos a hacer un pequeño balance de lo que ha sido a nivel profesional el año 2016.

Y es que sin lugar a dudas ha sido el año de mayor trabajo y mayores logros a nivel profesional. La carga de trabajo ha sido tan alta que ha habido varios momentos en los que el agotamiento ha sido importante, pero la satisfacción por el trabajo bien hecho es lo que en definitiva queda.

Un año de enseñar y aprender :)


Más de año y medio sin vacaciones y sin apenas días libres, todos eso días dedicados de un modo u otro a la aviación, ya sea como coordinador de vuelo, como instructor de vuelo, como instructor de teóricas, dando clases particulares, trasladando aviones o sencillamente desarrollando este blog.

El esfuerzo ha merecido la pena, aprender de los errores, siempre para mejorar y llegar a comprender que lo que parecía malo, tal vez no sea tan malo. Que todos esos madrugones, todas esas noches, todos esos vuelos, han servido para hacerme crecer como piloto pero sobre todo como persona.

Sin duda es el año en el que más horas de vuelo he sumado a mis espaldas, y eso se ha notado con creces, me siento mucho más seguro en el aire, e incluso he superado situaciones comprometidas con un resultado más que satisfactorio. El proceso de aprendizaje continúa. Aprender para poder enseñar más y mejor.

2016 ha supuesto un cambio de tendencia en la aviación, tal vez un punto de inflexión para muchos de nosotros que, como pilotos, buscamos dedicarnos profesionalmente a ello. Parece que 2017 será aún mejor, con la esperanza de que pronto quede ese hueco en un asiento de piloto que poder con orgullo ocupar.

No puedo olvidarme sin duda de todos los compañeros que de un modo u otro, han hecho posible que yo fuese a trabajar con una sonrisa, mis compañeros coordinadores y de la empresa, mis compañeros instructores, mis alumnos, mis compañeros pseudopilotos...todos ellos en mayor o menor medida, forman parte de este año repleto de trabajo y proyectos laborales. Gracias a todos.

Trabajar con los controladores Mozambiqueños fue una gran experiencia


He tenido la suerte de poder descansar unos días y todo ello siempre ayuda a reflexionar y a hacer este tipo de balance, que además ha coincidido con el final de año. Tanto trabajo y tan pocas horas de sueño al final hacen que vivas demasiado deprisa sin parar a valorar las cosas importantes que vas haciendo a lo largo del camino, pero parar a respirar es tan importante o más como machacarte a trabajar, y una de las conclusiones a las que he llegado en este año es que debo aprender o mejorar en ese aspecto, conciliar mi vida personal con mi vida profesional/laboral y es que convertir tu pasión en tu profesión a veces te lleva a sobrepasar esa línea entre trabajo y vida personal, que puede llegar a ser peligrosa.

Un respiro en medio de la locura aeroportuaria


Este nuevo año se plantea prometedor, con la ilusión del primer día, pero con la experiencia tan enriquecedora de los años que van en la mochila.

Con respecto al blog, la evolución va a ser constante y palpable dentro de poco, siempre que el tiempo me lo permita para ir implementando todas esas ideas que a veces pueden ser descabelladas pero que van tomando forma con el tiempo.

Os deseo un feliz año a todos, y que juntos podamos crecer y evolucionar en este año, al que espero que hayáis recibido con una sonrisa e ilusión.

Buenos vuelos aviadores y pilotos.