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miércoles, 4 de febrero de 2015

Los accidentes aéreos

¿Alguna vez habéis iniciado la marcha en un coche con el freno de mano puesto? ¿Os habéis dejado el intermitente puesto al salir de una rotonda? Y para los que no váis conduciendo, ¿alguna vez os habéis dejado la luz del baño encendida al salir?

Todos sabemos lo que debemos hacer, y si nos preguntasen, sabríamos que hay que hacer en ese caso. Pero todos, sin excepción, nos despistamos. Es parte de ser humanos.

A los pilotos, irremediablemente también nos pasa, incluso por el entorno de presión y estrés en el que nos movemos, esa proporción podría aumentar hasta ser excesivamente peligrosa. Por eso, utilizamos listas de chequeo para casi todo. Pero no son infalibles.

Un accidente aéreo es siempre la suma de una cadena de errores que tienen como consecuencia un accidente. Cuando un accidente es fatal, casi siempre se convierte en catástrofe, en las aerolíneas se transporta a una gran cantidad de personas en un vuelo.

Últimamente parece que los accidentes aéreos se suceden cada poco tiempo y esto genera una pequeña alarma social, y no ayuda en nada a las personas que tienen miedo a volar. 

Los pilotos no somos "chalados" que se suben a aviones, somos profesionales que trabajamos en una profesión que entraña una serie de riesgos, y todos los que se despegan del suelo, tienen un riesgo importante, tiene que ver con la fuerza de la gravedad, todo lo que sube...baja, y si baja con demasiada fuerza te estampas y duele, es simple.

Nos preparamos constantemente para hacer frente a toda clase de emergencias en vuelo. Mentalmente, físicamente...sabemos lo que hay que hacer, pero ello no quita que seamos magos y que podamos hacer volar los aviones con el poder de nuestras mentes. Hay problemas que dificilmente puede solucionar un piloto y que se traducen irremediablemente en un accidente con mejores o peores consecuencias.

Un piloto debe estar en las buenas, pero sobre todo en las malas.

Buenos vuelos y mejores aterrizajes!