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viernes, 17 de octubre de 2014

El Ébola en los aviones comerciales

El asunto es grave, hace unos días un avión de Air France activó el protocolo de emergencia en el aeropuerto de Barajas, cuando uno de sus ocupantes proviniendo de zonas afectadas, mostraba fiebre y calambres.

El riesgo al que la población está sometido sin querer es alto. Un avión no es más que un lugar en el que se juntan personas de toda condición y viajan en un lugar cerrado y aislado. Las medidas de seguridad sanitarias a bordo de un avión pueden verse reducidas de modo importante.

No hace mucho tuvimos una época en la que la ya casi olvidada gripe A, supuso una crisis importante a nivel mundial y claro está, en el mundo de la aviación.

Los protocolos de seguridad en estos aspectos se vuelven poco eficaces. Es inviable tener un cuarentena a todo el pasaje de un avión comercial, pero no hacerlo, tampoco es una medida muy eficaz. Las autoridades han tomado el camino de en medio, es decir, tomar una serie de datos de las personas implicadas y tenerles "fichados", pero claro... ¿De qué sirve que las autoridades tengan los datos de todos los pasajeros de un vuelo? 

Supongamos que uno de los pasajeros ha compartido aseo con un afectado por ébola, y resulta infectado. Evidentemente no muestra ningún signo de contagio, y por tanto, da sus datos y se marcha a su casa. 

Hace vida normal, va a su trabajo, ve a sus amigos, va de compras...hasta que comienza a encontrarse mal. Y se descubre que ha sido infectado en aquel vuelo.

La pregunta es, ¿se hizo lo necesario para evitar que esa persona que salió del vuelo a su casa, pudiese contagiar a otras personas?

Ojalá sólo sea una pregunta lanzada al vuelo y no se convierta en una triste realidad y en portada de los medios de comunicación.

Lo que está claro es que con una enfermedad tan grave y peligrosa como el ébola, las medidas de seguridad están llegando más tarde que el avance de la enfermedad. Y eso es un asunto peligroso.